Hechos 26:19
Día 15
Hechos 26:19… No fui rebelde a la visión celestial.
El rey Agripa sabía que todo judío sincero obedecía los Mandamientos de Dios.
Era un hombre a quien el Apóstol Pablo, convertido,
podía testificar de su encuentro sobrenatural con Jesucristo.
Pablo antes de su conversión, era conocido como Saulo de Tarso, un hombre que desde su juventud vivió de acuerdo a los principios de una de las sectas más estrictas en Israel: los fariseos.
Convencido que había encontrado el mejor y único medio para
servirle a Dios estaba encaminado a un destino de condenación al perseguir a
los seguidores de Jesús por considerarlos unos herejes.
Hechos 26:9-11 Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret; 10 lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto. 11 Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras.
- Y El Señor salió a su encuentro, camino a Damasco…
Hechos 26:12-15 Ocupado en esto, iba yo a Damasco con poderes y en comisión de los principales sacerdotes, 13 cuando a mediodía, oh rey, yendo por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor del sol, la cual me rodeó a mí y a los que iban conmigo.14 Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 15 Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.
Pablo
comprendió que vivía equivocado siguiendo una religión que no lo salvaría; y
que Jesús era el Único Camino de Salvación.
Él
lo comprendió y obedeció al llamado que Cristo le hizo.
·
Pablo no fue rebelde cuando Jesús le dijo:
“Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer”
Hechos 9:6 Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.
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Y no era rebelde cuando Ananías le dijo, “Levántate
y bautízate, invocando su nombre”
Hechos 22:16 Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y
bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.
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Creía a Cristo, se arrepintió de sus pecados, y
obedeció el mandamiento de bautizarse.
Hechos 2:38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y
bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los
pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
- La Gracia de Dios enseñó a Pablo lo que debería
hacer, y la Gracia no es irresistible; Pablo pudiera haber rechazado el
Evangelio.
Como dijo Esteban a los judíos: “Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo”
Hechos 7:51 ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de
oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así
también vosotros.
· Para que un hombre pueda convertirse de su vida de pecado y reconciliarse con Dios, El Padre, necesita tener un encuentro personal de Jesús. En el relato bíblico Pablo lo relata.
Posiblemente Jesús no se revele a todos en la misma forma,
generalmente lo hace a través de la exposición de Su Palabra, ante la predicación
del Evangelio, el cual nos muestra la situación del pecado y el verdadero Camino de Salvación,
Jesucristo.
Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie
viene al Padre, sino por mí.
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Sólo en Cristo hay Salvación
Hechos 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
·
Pero Saulo se convirtió verdaderamente al cristianismo.
Lo demostró con los cambios de vida, conducta y posición
de fe.
Un referente que al estudiar sobre su vida, nos
maravilla la Obra Maravillosa de Dios a través
de Su Siervo.
Un Hombre de carácter, integridad,
transparencia, principios sólidos, valores innegociables, comprometido, responsable, valiente,
Líder con actitud de servicio, abnegación, entrega, pasión y sacrificio
Un Hombre
de constante búsqueda de Dios, no dependía de su experiencia, títulos ni
elocuencia, sino de la
Presencia de Dios, del Espíritu Santo, que llevaba a
toda verdad.
Saulo el perseguidor, fue el Apóstol Pablo al experimentar una verdadera conversión.
Él lo aceptó y obedeció al llamado de Cristo.
Hechos 26:19… No fui rebelde a la visión celestial.
Hoy nos toca a nosotros, los que hemos creído al Evangelio, aceptar no sólo el Plan de Salvación, sino también el Propósito que tiene con nuestras
vidas y llevarlo a cabo.
Si necesitamos un ejemplo de aceptación, sumisión y obediencia, tenemos
en la vida de Pablo el referente.
Deleitémonos en su historia de vida y ministerio, e imitemos su obrar.
1 Corintios 11:1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.
Muchos a lo largo de la historia de la Iglesia lo han hecho, tomemos su
consejo, nos sirve para respetar la visión celestial y cumplirla…
Filipenses 3:17 Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen
según el ejemplo que tenéis en nosotros.