Hechos 27: 25
Día 21
Devocional escrito por Graciela Alarcón de Chaves
Hechos 27: 25... Yo confío
en Dios que será así como se me ha dicho...
En Hechos relata el viaje del Apóstol Pablo a Roma
para enfrentar cargos en su contra por causa de predicar la Palabra del Señor.
Él viajaba como prisionero y estaba custodiado
por soldados romanos:
Hechos 27: 1-12 Cuando se decidió que habíamos de navegar para Italia, entregaron a Pablo y a algunos otros presos a un centurión llamado Julio, de la compañía Augusta. 2 Y embarcándonos en una nave adramitena que iba a tocar los puertos de Asia, zarpamos, estando con nosotros Aristarco, macedonio de Tesalónica. 3 Al otro día llegamos a Sidón; y Julio, tratando humanamente a Pablo, le permitió que fuese a los amigos, para ser atendido por ellos. 4 Y haciéndonos a la vela desde allí, navegamos a sotavento de Chipre, porque los vientos eran contrarios. 5 Habiendo atravesado el mar frente a Cilicia y Panfilia, arribamos a Mira, ciudad de Licia. 6 Y hallando allí el centurión una nave alejandrina que zarpaba para Italia, nos embarcó en ella. 7 Navegando muchos días despacio, y llegando a duras penas frente a Gnido, porque nos impedía el viento, navegamos a sotavento de Creta, frente a Salmón. 8 Y costeándola con dificultad, llegamos a un lugar que llaman Buenos Puertos, cerca del cual estaba la ciudad de Lasea. 9 Y habiendo pasado mucho tiempo, y siendo ya peligrosa la navegación, por haber pasado ya el ayuno, Pablo les amonestaba, 10 diciéndoles: Varones, veo que la navegación va a ser con perjuicio y mucha pérdida, no solo del cargamento y de la nave, sino también de nuestras personas. 11 Pero el centurión daba más crédito al piloto y al patrón de la nave, que a lo que Pablo decía. 12 Y siendo incómodo el puerto para invernar, la mayoría acordó zarpar también de allí, por si pudiesen arribar a Fenice, puerto de Creta que mira al nordeste y sudeste, e invernar allí.
Durante ese viaje, la nave en el que iban enfrentó una gran tempestad en el mar Mediterráneo:
Hechos 13: 15 Y después de la lectura de la ley y de los profetas, los
principales de la sinagoga mandaron a decirles: Varones hermanos, si tenéis
alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.
Y corrieron peligro de naufragio en medio de esa tormenta. Pablo les habló a la tripulación y les dijo que no tuvieran temor de perder sus vidas sino que solo perderían parte de la nave, entonces Pablo expresó su confianza en el DIOS que lo había llamado
Hechos 9: 1-19 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, 2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. 3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; 4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5 Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 6 Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿ qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. 7 Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. 8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, 9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió. 10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. 11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista.
13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; 14 y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. 15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; 16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. 17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y y levantándose, fue bautizado. 19 Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.
Al Apóstol la noche anterior; el Señor se le reveló,
diciéndole que no debía de temer, dado que él debía presentarse ante
el emperador romano por lo tanto ninguno de los que estaban en el barco
perderían su vida:
Hechos 23: 24 y que preparasen cabalgaduras en que poniendo a Pablo,
le llevasen en salvo a Félix el gobernador.
Así como el apóstol puso su confianza en el Señor;
nosotros como hijos de Dios debemos poner nuestra confianza en medio de las
tempestades, tormentas que se nos presentan en el diario caminar con el Señor
Nahúm 1:7 Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.
Confiar, trae paz al corazón, pero cuando confiamos
plenamente en NUESTRO PADRE CELESTIAL,
depositamos en El nuestra fe y podemos descansar tranquilos.
Salmos 4: 8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.
Por qué sabemos que Él está a nuestro lado y nos ayudara
Hebreos 13: 5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
La confianza en Dios no nos librará de los momentos inciertos o difíciles de nuestro caminar con el Señor,
SÌ, NOS AYUDA a enfrentarlos con entereza y fe.
Quien confía en Dios sabe que Él no lo abandona, ni
permite situaciones que vayan más allá de lo que podamos soportar.
Salmos 91: 1-2 El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. 2Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío. Mi Dios, en quien confiaré.
Isaías 43: 2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los
ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama
arderá en ti.
Nuestro devocional nos enseña que DEBEMOS BUSCAR A DIOS en oración, ayuno y en Su Palabra para que Él nos revele los planes y propósito que tiene para nosotros, y poder mantenernos firmes en medio de las tormentas.
¡Tengamos ánimo y no
desistamos!
BENDICIONES HERMANOS