Hechos 9:16
Día 25
Devocional escrito por Santiago
Medina Celis
Hechos 9:16 Porque yo le
mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.
Si hay una manera de ver la Soberanía
de Dios, es mirar el antes y el después en la vida del Apóstol Pablo.
Quien fue un perseguidor de la Iglesia de Jesucristo y luego fue alcanzado por la Gracia y Misericordia de un Dios Bueno.
Lucas, quien es el autor del Libro
de los Hechos, nos relata de un tal Saulo, hombre que era celoso de la Ley de
Moisés, judío ortodoxo, un hombre que a los ojos de los hombres era intachable.
Él mismo, en la carta a los Filipenses da sus características de hombre que, no solo practicaba la moral y las costumbres judías, sino que su vida era el judaísmo.
Filipenses 3:5-6 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.
La ley Mosaica dice:
Deuteronomio 21:23 no
dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás
el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado...
Y Pablo seguía todas Las Leyes, y
su celo por Dios, era tan grande que al escuchar que "Alguien", en este caso de
un tal “Jesús”, que padeció muerte de cruz, él lo consideraba blasfemo.
Para los judíos que vivían bajo la
ley de Moisés, quien moría colgado en un madero, era digno de Reprobación Divina
y maldito por Dios, se suponía que quien era castigado, colgado en la cruz, era
una persona asesina, digna de recibir la pena capital más dura: su muerte.
Sin embargo, La Biblia nos relata
que Jesús, Quien fue justo, sin manchas, sin pecado alguno, se hizo maldito por
todas nuestras iniquidades.
Pero Pablo, el antes Saulo, no
entendía que lo que antes era Ley, era la sombra de lo que Cristo iba a padecer.
Él pensaba, ¿Cómo un carpintero podía cambiar las vidas de judíos y gentiles (gente no judía)?
¿Cómo una persona como Jesús podía
acercar a las personas a Dios por medio de Él?
Porque Saulo no entendía la Gracia.
Perseguidor de los cristianos, los
encarcelaba, los mataba…
Y era un hombre tan importante y se
codeaba con rangos políticos altos, que conseguía siempre lo que quería.
Él deseaba hacer sufrir a los cristianos, erradicarlos de la faz de la tierra, ése era su propósito, pero no sabía con Quien se estaba metiendo...
Hechos 9:1-9 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, 2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. 3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; 4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5 Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 6 Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. 7 Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. 8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, 9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.
¡Wow! Cuando leo esto me maravillo,
porque Jesús Glorificado se presenta ante él, y Saulo reconoce diciendo: ¿Quién eres, Señor?
Él sabía que se le presento Dios.
Y todo lo que él celaba y creía, cambió
rotundamente.
Con todo esto, al volver a nuestro pasaje,
encontramos a Ananías, quien era un fiel seguidor de Jesús, a éste Dios le da una
orden: que vaya donde estaba Saulo y orara por él.
Hago una comparación: era como que,
en la segunda guerra mundial, un judío vaya a orar por Hitler... ¡Demasiado loco
razonarlo con nuestra mente!
Pero en la Voluntad de Dios, le era
necesario, ya que Saulo sería el instrumento para llevar el Evangelio y
levantar Iglesias.
No como castigo por haber dado
muerte a cristianos, sino para que veamos que la Misericordia alcanza hasta el hombre
más perverso o asesino.
Y en este tiempo Su Palabra nos
enseña que la Soberanía de Dios es Infinita.
La historia de Saulo, que luego fue
el famoso Apóstol Pablo, nos da a conocer que para Dios no hay nada imposible.
Que cualquiera puede llegar a
cambiar su vida por medio de Jesús.
¿Has dejado de orar por tu Familia, creyendo que ya no tienen solución o que nunca van a llegar a Cristo?
O ese
amigo a quien le has predicado una y miles de veces… ¿No llega al Evangelio?
Que esta Palabra nos dé ánimo a
seguir predicando de Cristo sin temor.
Recuerda que, si nosotros llegamos
a la Luz por medio de La Palabra, varios lo pueden hacer.
¡¡¡PARA DIOS NO HAY NADA
IMPOSIBLE!!!