Isaías 1:16
Dia 16 Devocional escrito por Roxana Astudillo de Diaz Isaías 1:16 Dejad de hacer lo malo; Puede ser que en algún momento uno se haya preguntado: ¿Qué es hacer lo malo? Aprendamos como cuando se le enseña a un niño, explicándole qué significa el hacer lo malo: es desobedecer, mentir, robar, burlarse, decir malas palabras, ser irresponsable, ser irrespetuoso, etc. ● Todo esto se define en una sola palabra: PECADO. El pecado no proviene de Dios, es más nos separa de Su Gloria y de Su Presencia. Romanos 3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios... También en Romanos 3 desde el verso 9 lleva como título: No hay justo. Romanos 3:9-12 Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Esta palabra nos deja bien en claro que no hay nadie que no haya pecado, todos hicimos algo malo. En una ocasión escuché a una mujer, “Famosa”, decir que ella no tenía pecado. Justamente le estaban hablando del Evangelio de Jesucristo. Pero ella no se reconocía como pecadora. Es muy necesario e importante reconocer que muchas veces hemos hecho algo malo, arrepentirnos y sobre todo pedirle perdón a Dios. Creer que Jesús es el Hijo de Dios que ha venido a este mundo para morir en la cruz para Redención de pecado. A través de Su Palabra, el Señor nos exhorta y nos anima a dejar de hacer lo que no conviene. ● Todo tiene su consecuencia. El hacer lo malo no es solo mentir ni robar, hay muchas más como por ejemplo: el egoísmo, la insensibilidad, el no tener empatía, no interesarse por los demás, tener ídolos, tener fanatismo por algo o alguien... ● Esto no solo pasa cuando se ignora la Palabra de Dios, sino aun conociendo Su Voluntad. En el contexto de este pasaje de Isaías, Dios hablaba a través del Profeta a Su Pueblo y a Sus reyes, que conociendo las Leyes y los Mandamientos, hacían abominaciones. Como una luz roja de un semáforo nos hace detener, así también el Señor nos está deteniendo para examinarnos y darnos cuenta en qué estamos errando, en qué nos estamos equivocando y qué es lo malo que estamos haciendo. Lamentaciones 3:22-23 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Cuánto nos ama El Señor, que cada día manda nuevas oportunidades para acercarnos a Él y reconocer cuánto lo necesitamos, para que a través de Su Presencia nos limpie y podamos cambiar. Leamos algunos versículos del Salmo 38, El camino de los malos. V3. Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. V8 al 11: Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. 9 Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. 10 Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí. 11 Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz. El Señor nos enseña a confiar en Él y a que hagamos el bien, aunque a veces nos cueste. Hemos nacido con una simiente de pecado y maldad, el mal es como un abrojo que se pega y cuesta sacarlo, pero los que decidimos tomar la Palabra de Dios, creerla y vivirla, contamos con un plus: LA AYUDA DEL ESPÍRITU SANTO. Si lo permitimos, correrá por nuestro interior como un río y nos limpiará, sacando todo aquello que no sirve, ni nos beneficia. DIOS TIENE EL BIEN PARA NUESTRAS VIDAS Y PROMESAS QUE TRAERÁN LIBERTAD, GOZO, PAZ Y ALEGRÍA.