Jueves, 21 de Marzo del 2024

Isaías 1:17

Día 21

Devocional escrito por Roxana Astudillo de Díaz

 

Isaías 1:17 Aprended a hacer el bien...

 

Este es el primer libro de los Profetas Mayores y fue escrito en una época agitada, cuando el Pueblo de Israel se había alejado de Dios y se había corrompido.

Y en este capítulo como primer título lleva: UNA NACIÓN PECADORA


Para poder comprender más de su Palabra, leamos los dos primeros versículos.

Isaías 1:1-2 Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y Jerusalén en días de Uzias, Jotam, Acaz y Ezequias reyes de Judá.2Oíd cielos, y escucha tú tierra; porque habla Jehová: Crie hijos, y los engrandecí y ellos se rebelaron contra mí.

 

Dios enumera como se encontraba Su Pueblo: cargado de maldad, malignos, depravados, toda cabeza enferma, todo corazón doliente, todo el cuerpo enfermo. La tierra destruida y desolada.

En el versículo 9 dice

Isaías 1:9 Si Jehová de los ejércitos no nos hubiese dejado un resto pequeño, como Sodoma fuéramos, y semejantes a Gomorra.

 

Estas dos ciudades habían sido destruidas por tanta maldad, se habían corrompido de tal manera que El Señor la destruyó.

Observemos, cómo está comparando Dios a Su Pueblo... ¿Qué triste, no?

 

Desde el verso 10 en adelante lleva como título: LLAMAMIENTO AL ARREPENTIMIENTO VERDADERO.

Acá Dios le dice a Su Pueblo que estaba hastiado de tanto sacrificio, de tantos holocaustos y les preguntaba: Para qué le servirían, aunque ellos fueran multitud…


·        Las fiestas solemnes aborrecían su alma.

·        Cuando extendieran sus manos hacia Él no los miraría y cuando oren no los escucharía.

 

El corazón de Dios estaba totalmente dolido, cansado, irritado...

 

·        Como un Padre, verdaderamente Él no quiere el mal de sus hijos.

 

Aquellos que somos padres…  ¿Cómo nos ponemos cuando un hijo se rebela, se descarrila, no valora nuestro esfuerzo, acaso, no nos duele?

Claro que sí, porque nosotros como padres deseamos y queremos lo mejor para ellos, aun con nuestras equivocaciones y errores.

Cuantos padres se sienten cansados por no saber qué hacer ya con sus hijos, muchos  de ellos caen en adicciones, delincuencia, violencia, depresión, enfermedades etc...

Miren lo que dice La Biblia

Mateo 7:11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dadivas a vuestros hijos, ¿Cuánto más nuestros Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

 

Espíritu Santo lo reitera

Lucas 11:11 ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente?

 

Ahora, si nosotros nos ponemos mal, nuestro corazón se duele y sufre…

¿Cuánto más el corazón de Dios? Que fue Quien nos dio y nos da la vida.

 

·        Volviendo al libro de Isaías, Dios le pide a Su Pueblo que se lave, se limpie, que quite toda iniquidad y toda maldad.

La limpieza no es solo lo que se ve, sino también lo que no se ve, exteriormente uno se puede ver muy bien, pero... ¿El corazón cómo está?

Puedo tener el pelo muy bien peinado y muy bien cuidado (que está bien porque nos debemos cuidar) pero... ¿Nuestros pensamientos cómo están? ¿En qué cosas pienso? ¿Qué acciones tengo? Puedo obrar bien o mal.

 

Por todo esto nos dice:

Isaías 1:17Aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.

 

Ø El juicio es la facultad que tiene el ser humano para distinguir el bien del mal y lo verdadero de los falso.

 

Debemos ponernos a cuenta si hemos tenido algún problema con alguien, si actuamos mal con alguien, si actuamos mal, mirar las necesidades del prójimo y también de aquellos que están solos.

  • Tenemos un Dios y Padre tan Amoroso, Misericordioso y Paciente, que hoy nos da una nueva oportunidad y está dispuesto a perdonarnos.

 

Isaías 1:18-20 Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve, serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. 19 Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra; 20 Si no quisiereis y fuereis rebeldes seréis consumidos a espadas; porque la boca de Jehová lo ha dicho.

 

EN UN VERDADERO ARREPENTIMIENTO HABRÁ UN VERDADERO CAMBIO.

¡DIOS TE BENDIGA!