Isaías 12:2
Día 12 Devocional escrito por Santiago Medina Celis Isaías 12:2 …Mi fortaleza y mi canción es Jehová, quien ha sido salvación para mí. Nuestro devocional nos invita a reflexionar en la relación que tenemos con Dios. En este pasaje, podemos encontrar una Promesa de Salvación y Seguridad en Nuestro Padre. El Profeta Isaías nos recuerda que nuestra fortaleza y canción provienen de Jehová, Quien ha sido nuestra Salvación. En los capítulos anteriores, Isaías habla de la venida del Mesías y el Futuro Glorioso de Israel. El Profeta fue llamado a ministrar en un tiempo de crisis nacional para Judá, donde la amenaza de invasiones y la idolatría eran comunes. En medio de estas dificultades, el capítulo 12 se presenta como una canción de alabanza y gratitud que emerge tras la Intervención Divina. Desglosaremos tan hermoso pasaje: He aquí, Dios es mí salvación Establece la premisa central del mensaje: La Salvación es un Regalo Divino. Esta Salvación no se basa en los esfuerzos humanos, sino en la Gracia y la Misericordia de Dios. En cuántas oportunidades, Nuestro Buen y Amoroso Padre nos salvó y preservó nuestra vida en el hueco de Su Mano, para hoy poder decir estamos de pie, ¡GRACIAS A ÉL! ¡Sin duda, Usted. y yo tenemos un gran testimonio de las cosas que Dios hizo! Confiaré y no temeré, Expresa una profunda confianza. No en lo que podamos lograr, o alcanzar. Todo lo que vivimos depende de Dios. ¡Si! Dios permite todo. ¡Porque Él es Soberano y Poderoso! En un mundo lleno de incertidumbres y miedos, el acto de confiar en El Señor se convierte en un Refugio Seguro para aquellos que creemos que Dios envía momentos duros, pruebas para probar nuestra fe. Pero que también en tiempos donde la barca parece hundirse, Él es nuestro salvavidas... El Salmista David confesaba Salmos 27: 13-14 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes. 14 Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová. Frente a momentos duros, es difícil confiar, esperar, no desenfocarse… Son momentos que tal vez humanamente no podemos evitar. Pero la fe en Dios puede superar cualquier temor que pueda surgir en nuestras vidas. Salmos 56: 3-5 En el día que temo, Yo en ti confío. 4 En Dios alabaré su palabra; En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre? 5 Todos los días ellos pervierten mi causa; Contra mí son todos sus pensamientos para mal. Porque mi fortaleza y mi cántico es Jehová Dios No solo es la Fuente de Salvación, sino también la Fortaleza y la Alegría del creyente. El término ”cántico” implica una respuesta de alabanza y adoración. Esto sugiere que la Salvación debe llevarnos a un estado de Gozo y Gratitud, donde nuestra vida se convierte en un testimonio de lo que Dios ha hecho por nosotros. ¿Alegría cuando todo está mal? ¿Cuándo hay desesperanza? ¡ÈL ES NUESTRO CÁNTICO! El Señor ha hecho grandes cosas en nosotros. Que el enemigo no quiera hacerlo retroceder, que la duda no quiera hacerlo perder la fe, que la situación que ven nuestros ojos, no quieran derribar lo que Cristo hizo en la Cruz por nuestras vidas. ¡Confiemos Amados Hermanos! ¡Y NUNCA JAMÁS DEJEMOS DE ALABAR A NUESTRO FIEL, BUENO, TODO PODEROSO Y GRAN DIOS! ¡PORQUE ES AHÍ CUANDO VEREMOS SU MANO OBRAR A NUESTRO FAVOR, Y VEREMOS SU VICTORIA! Esta alabanza fue de gran bendición para mí. Cuando no quise vivir ciertos momentos, y esos se hacían eternos, y me preguntaba tantas cosas… EL SEÑOR ME ANIMÓ A BENDECIRLE, A MIRAR CON FE YA CONFIAR SOBRE TODO.. Si puede escucharla, le dejo la letra… https://youtu.be/qwudzWhEypI?si=QEESqEauQT4fFkk2 “La Salvación es del Señor” Aunque el mal se levante contra mí no temeré, no temeré, Y aunque vea mi carne perecer, no temeré, no temeré, Si al sufrir se conmueve mi fe, no temeré, no temeré; Y diré al Señor: Refugio mío, mi Fortaleza, Tu Nombre bendeciré en todo tiempo, en Ti confiaré… Escudo alrededor de mí, No temerá mi corazón… La Salvación es del Señor Mi vida escondida está en Cristo por la Eternidad… La Salvación es del Señor Todo el peso de tu ira recayó sobre Jesús, y no temeré. Perfecto Amor que ha cubierto mi maldad, Y echó fuera mi temor, no temeré… Mi alma espera en El Señor, Él es mi Roca y mi Canción Me aferro a Sus Promesas, que en Cristo ciertas son… La salvación es del Señor. ¡DIOS SIEMPRE TIENE EL CONTROL!