Viernes, 20 de Marzo del 2026

Isaías 12:4

 

Día 20

Devocional escrito por Andrea Villalba

Isaías 12:4 …Haced celebres en los pueblos sus obras…

 

Las noticias del día nos recuerdan que siempre ocurren acontecimientos a una escala que escapa de nuestro alcance y a nuestra capacidad de control.

Ya sea una amenaza generalizada: como la crisis económica, social, humanitaria.

Hasta personal, como: una enfermedad, la pérdida del empleo, la muerte de un ser querido...

Nada de esto  es poca cosa.

Tener que afrontar tales amenazas, y decir lo que declaró el Profeta Isaías:

Isaías 12:2 He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová

 

El Pueblo de Judá vivía momentos difíciles: Invasores extranjeros, inestabilidad política y crisis de todo tipo conformaron el contexto de la proclamación de Isaías.

El Pueblo al que fue enviado y aquellos para quienes se escribió este Libro vivían en un mundo inestable y fuera de su control …

Y realmente les dificultaba “CELEBRAR”, por lo cual, Isaías eleva un Cántico de Gratitud, creyó que su Salvación venía solo de Dios y aunque se sentía abrumado por lo que vivía, estaba dispuesto a ALABAR Y PONDERAR LAS OBRAS DE DIOS.

 

En este versículo nos dice: “Haced célebres” es una invitación del Profeta a dar a conocer la Obra de Dios, de una manera imperativa y voluntaria, implica convertir las Acciones Divinas en testimonio para muchos.

 Y ¿Quiénes las darán a conocer? Nosotros.

 

¿Qué implica haced Célebres Sus Hechos Poderosos?

·        Siendo agradecidos:

Recordando lo que Dios ha hecho en nosotros, nos Llamó, Rescató, Limpió con Su Sangre y nos Redimió.

Ha hecho milagros, ha respondido oraciones, nos ha provisto, librado de males, ha puesto un Propósito, una Identidad, la cual debemos evidenciar diariamente.

Salmos 71:16 Vendré a los hechos poderosos de Jehová el Señor; Haré memoria de tu justicia, de la tuya sola.

 

·        Reconociéndole:

La Creación en si misma lo adora y proclama Su Grandeza, desde un pajarito que canta al amanecer, desde el movimiento de los árboles, hasta el susurro de los animales y de la naturaleza misma, todos lo anuncian.

Él es nuestro Creador, Formador y Hacedor, sin Su Intervención nada seríamos, ni hubiéramos logrado algo.

El no solo actuó en el pasado, aún lo sigue haciendo en el presente y lo hará en el futuro.

Salmos 100:3 Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. 


Salmos 19:1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

 

·        Dando testimonio público, a través de buenas acciones:

Esto evidencia quienes somos y no solamente de palabras, teniendo mayor relevancia en las acciones.

Estas Buenas Obras son el resultado Transformador de la Gracia y del Testimonio de Su Poder en nuestras vidas.

Seamos los primeros contribuyentes en la sociedad, y no solo consumidores de la Bondad Divina.

San Mateo 5:16 Así brille la luz de ustedes delante de los hombres, para que vean sus buenas acciones y glorifiquen a su Padre que está en los cielos.


¿Qué impide CELEBRAR LA OBRA DE DIOS?

Un corazón amargado, desagradecido, quejoso, ansioso, critico, ambicioso, insatisfecho, mezquino, falto de valor hacia el prójimo y autoestima personal, alguien que vive encerrado en sus proyectos, problemas, preocupaciones, temores, pensamientos, no puede DISFRUTAR quien es, que posee y a quienes tiene a su alrededor, menosprecia lo recibido y no puede ver lo Grandioso que es Dios y la vida misma.

 

Por eso muchos versículos bíblicos nos recuerdan por qué debemos CELEBRAR LOS HECHOS PODEROSOS DE DIOS.

Isaías a pesar de que no estaba viviendo los mejores momentos en su fe, no olvidó Quien era Su Dios y lo que podía hacer Aquel en Quien estaba confiando, por lo que escribió esta alabanza:

(Traducción e lenguaje actual)

Canto de gratitud

Isaías 12.1-6 Isaías continuó diciendo: Ese día, el pueblo de Israel cantará: Te damos gracias, Dios nuestro, porque, aunque estuviste enojado, ya se te pasó el enojo y nos has consolado. 2 Confiamos en ti, Dios nuestro, y no tenemos miedo, porque tú eres nuestro salvador, nuestro refugio y nuestra fuerza”. 3También ustedes se alegrarán y gozarán de la salvación de Dios, 4 y entonces dirán: “Demos gracias, adoremos a nuestro Dios, digamos a las naciones todo lo que él ha hecho. Que se reconozca que él es el rey del universo. 5 Cantemos a Dios, porque él ha hecho algo muy grande, algo que debe darse a conocer en toda la tierra. 6 Demos gritos de alegría, habitantes de Jerusalén, porque en medio de nosotros está el Dios único y perfecto, con toda su grandeza.

 

Este cántico nos inspira y es un ayuda memoria  todo este capítulo, porque a pesar de todo lo que estemos atravesando y aunque muchas veces flaqueamos, nos debilitamos o queremos desistir, el Espíritu Santo por La Palabra de Dios nos dices: NO TE CALLES.

Como dijeron Pedro y Juan a un paralítico: “... Lo que tengo te doy... ”

Hechos 3:1-11 Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. 2 Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. 3 Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. 4 Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. 5 Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. 6 Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. 7 Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; 8 y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. 9 Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. 10 Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido.

Discurso de Pedro en el pórtico de Salomón

11 Y teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón.

 

Ø Lo que hemos recibido de Gracia es lo que podemos dar y celebrar ante todos.

Ø Testificamos Quien es Dios y Sus Grandes Hechos.

Ø Festejemos cada día, ensalcemos Su Nombre, proclamemos Su Grandeza.

Porque, aunque el Profeta Isaías fue rechazado, eso no le importó, solo elevó un Cantico de Gratitud, y anunció con todo su corazón que en medio de Su Pueblo está EL UNICO DIOS, PERFECTO Y HACEDOR DE PROEZAS.

 

MUCHAS BENDICIONES AMADO.