Isaías 2:17
Día 26 Devocional escrito por Santiago Medina Celis Isaías 2:17 La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada… Hablar sobre el orgullo y la soberbia, es hablar del ADN que está en todas las personas, sin diferenciar estatus social. Tanto pobres como ricos tienen la altivez en sus corazones, y es allí donde Dios quiere llegar a transformar. Charles Spurgeon, Pastor del siglo XIX, dijo una vez “Si no corto cada día con la hierba del orgullo, a la semana la tengo en el cuello”. Fue una manera ilustrativa de poder hacer entender que la soberbia es un mal que nace desde nuestro corazón. Para poder entender este gran problema que nos lleva a pecar, debemos comprender que la soberbia, altivez y orgullo son sinónimos que nos llevan a ser autosuficientes, y eso es todo lo contrario de como Dios nos quiere. La soberbia es una actitud de arrogancia y desprecio que caracteriza a quien se cree superior a los demás. Su característica es ser altivo, presumido, vanidoso, engreído, jactancioso, suficiente, pedante, endiosado. Seguramente has encontrado personas así, ¿Verdad? ¿Será que te ha producido un cierto rechazo? A mí, sí. Pero, como La Biblia confronta a cada uno, mientras escribo este devocional, Dios también trata conmigo. Nos exhorta a que seamos humildes y vivamos una vida en humillación ante Su Presencia. Isaías daba un Mensaje al Pueblo, les decía que dejaran sus malos caminos llenos de idolatría. Venerar y endiosar es algo muy común en nuestros tiempos, gente que idolatra imágenes, vírgenes de tantos nombres, jugadores de fútbol, el dinero, el trabajo, mi cuerpo, mi reputación, mis tiempos, etc. Todo aquello que ocupa el primer lugar en nuestras vidas, se transforma en un ídolo. Y de esta manera damos la espalda a Quien es el Dador de la vida, Quien formó todo lo que nuestros ojos ven, Quien sostiene nuestra familia, Quien nos da la salud y el trabajo. Alguien dijo una vez, “el corazón humano es una máquina fabricadora de ídolos que necesita ser destruida” La Palabra de Dios dice: Levíticos 26:1 No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios. Israel había alcanzado tener una economía fuerte y un ejército grande, pero le dieron la espalda al Autor de su libertad, Quien lo sacó de la esclavitud de los egipcios, Quien les dio grandes victorias en diferentes batallas, Quien les dio el maná, aun siendo rebeldes, Quien hizo proezas y milagros en ellos. Es por ello que hay peligro en la autosuficiencia. Creer que puedo lograr ciertas cosas por medio del YO. Y no darle el crédito a QUIEN es el responsable de que hoy estemos vivos, a DIOS. Todos en algún momento fuimos o somos soberbios, aun cuando leas esto y digas: “yo no lo soy”. La persona altanera jamás va a considerarse altiva, o engreída. Ahora si volvemos al comienzo de nuestro devocional, Dios nos habla en Su Palabra y nos advierte que tanto la soberbia y altivez del hombre será humillada, entonces … ¿Cómo podemos dejar de ser engreídos? No es una tarea fácil, pero sí posible de realizar. Primeramente miremos a Quien fue un Ejemplo de Humildad y luego imitemos Su Obrar, ¡A Jesús! Reconoció que Su Fortaleza provenía de Su Dependencia del Padre. Juan 5:19 Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente. Se negó a aceptar la gloria que le ofrecía satanás, Mateo 4:8-10 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. 10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. No se avergonzó de humillarse a sí mismo como un siervo. Filipenses 2:5-8 5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Trató a las personas con compasión. Mateo 9:36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. La lucha con la soberbia es una lucha constante, es nuestra voluntad contra la Voluntad de Dios, pero tengamos esto presente: CRISTO DEJÓ SU GLORIA Y SE HUMILLÒ ASÍ MISMO POR NOSOTROS. VENCIÓ. Y EN ÉL TENEMOS EL PERDÓN Y SALVACIÓN. Satanás por soberbio, quería la gloria y perdió la honra que Dios le dio. Le espera la condena eterna, y al seguir sus pasos, vamos camino con él. Entonces, ¿A quién debemos de mirar? Por eso cada altivo será humillado. Vivamos una vida en humillación, y obediencia a Dios por amor. Reconozcamos que todo viene de Él. Dios te siga bendiciendo.