Isaías 26:12
Día 30
Devocional escrito por Andrea
Villalba
Isaías 26:12 Jehová, tú
nos darás paz…
Este texto forma parte de los
capítulos llamados “Canticos de Isaías”.
Es un poema de celebración por la
Salvación y la Soberanía Divina.
El Pueblo de Judá enfrentaba la
amenaza de invasiones, opresión y la destrucción de Jerusalén, ante la incertidumbre
política y militar.
Por eso la expresión que hizo el Profeta,
hablaba de una paz interior que no proviene de las fuerzas, sino del Señor.
“JEHOVA, TÙ NOS DARÀS PAZ…”
Y hablar de ella en este mundo de
caos, guerras, violencias, maldades, conflictos, enemistades es casi imposible,
vemos y escuchamos desesperación de todo tipo, parece una avalancha de
sentimientos negativos que acorrala al ser humano sumergiéndole en tristeza,
depresión y dolor.
Entonces, ¿Qué es la paz?, en La Biblia
es más que la ausencia de conflictos, en su estado original se refiere a una
plenitud, bienestar, armonía y restauración. Abarcando la salud física, el equilibrio
mental y, sobre todo, una relación correcta y restaurada con Dios.
Ø Más allá de los conflictos que el mundo posee, la falta de paz es la
ausencia de Dios en los corazones.
Veamos porqué:
En el Nuevo Testamento la palabra
griega para “paz” es IRENE.
El mundo estaba enemistado con Dios
a causa del pecado, Jesús como el mediador y dador definitivo de Paz, a través
de Su Sacrificio, restauró la amistad entre Dios y las personas.
Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
En el Antiguo Testamento esta palabra era SHALOM, su raíz significa “estar completos” o “estar sanos”, simboliza que, por tener una relación con Dios, ya hemos obtenido por Gracia, armonía completa.
Esto produce una calidad de vida
optima, porque podemos estar rodeados de dificultades o tormentas fuertes, pero
esto no alterara nuestra tranquilad.
Ø La paz no depende de circunstancias externas, depende de tener comunión
con Dios.
La Biblia la describe como un fruto del Espíritu Santo, o sea, es una VIRTUD que se desarrolla a medida que una persona crece en la fe.
Gálatas 5:22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
La palabra PAZ aparece trescientos
setenta veces en La Biblia, significa que es muy importante y significativo en
sus aplicaciones, porque se emplea para varias situaciones desde un saludo
hasta como un mensaje.
Hoy el texto que nos deja Isaías es
que en medio del conflicto podemos tener paz aquellos que hemos decidido hacer
las paces con Dios a través de Jesucristo.
Por Él hemos recibido esta “virtud”.
Y ¿Qué produce la paz en nosotros?
·
Protección del corazón
y la mente:
Sobrepasa todo lo que entendemos
eliminando así la ansiedad.
Filipenses 4:7 Y la paz
de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y
vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
·
Ausencia de miedo y
angustias:
Jesús dice que Su Paz es diferente a la del
mundo.
Juan 14:27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
·
Confianza:
Trae seguridad y estabilidad ante
el conflicto.
Salmos 119:165 Mucha paz
tienen los que aman tu ley, Y no hay para ellos tropiezo.
·
Nos hace libres de toda
ansiedad:
Aprendemos a depositar todas las preocupaciones
en Él.
1 Pedro 5:7 Echando toda
vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Cada texto valida lo que el Profeta Isaías cantó “Jehová nos dará paz”, y hoy através de Jesucristo ella es real y contundente.
Ø Por hallarla, el mundo entrega premios, hace eventos, manifestaciones,
tratados. El hombre vive situaciones de: ansiedad, angustia, perturbación del
sueño, stress, enfermedades de todo tipo y hasta la muerte.
Ø También se la busca, pero hay un solo lugar donde hallar paz: Jesucristo,
Quien nos da Su Paz, que no existe en ningún lugar físico, solo a través de la
Justificación y comunión con El Padre.
Amados en cada circunstancia
agobiante, necesidad y guerras difíciles, en el dolor y aun en la tristeza, corramos
a la Casa de Dios, a la lectura de Su Palabra, a la oración y comunión con Él,
y allí hallaremos esta VIRTUD-PROMESA que trae esperanza, descanso y fe.
Muchas bendiciones