Martes, 25 de Julio del 2023

Isaías 31:5

                                                                                                                                                      Día 25

Isaías 31:5 Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los ejércitos… amparando, librando, preservando y salvando.

Las plumas de las aves son un ejemplo maravilloso del diseño de Dios.

Tienen una parte suave y una esponjosa.

La parte suave tiene puntas rígidas con pequeños ganchos que se entrelazan como los dientes de un cierre.

La parte esponjosa le da calor al ave.

Juntas, ambas partes protegen al pájaro del viento y la lluvia.

Sin embargo, como los pichones están cubiertos de una pelusa y sus plumas no se han desarrollado del todo, la madre tiene que cubrirlos con sus propias plumas para protegerlos del viento y la lluvia.


En las Escrituras, la expresión “amparado bajo Sus Alas”  es una metáfora del Refugio Protector de la Presencia de Dios.


La imagen alude a una madre ave que lleva a sus vulnerables crías bajo sus alas para alimentarlas, adiestrarlas, albergarlas, guiarlas y protegerlas.

·        Jesús aplicó la frase a su preocupación por Israel:

Mateo 23:37¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, pero tú no quisiste! 

·        Booz reconoció que Rut, una extranjera moabita, había buscado refugio bajo las alas del Dios de Israel

Rut 2: 10-12 Ella entonces bajando su rostro se inclinó a tierra, y le dijo: ¿Por qué he hallado gracia en tus ojos para que me reconozcas, siendo yo extranjera? 11 Y respondiendo Booz, le dijo: He sabido todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes. 12 Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.


·        El hombre se refugia a la sombra de tus alas,

Salmo 36: 7 ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.

 

·        El salmista busca refugio y canta “bajo sus alas”

Salmos 57: 1 Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; Porque en ti ha confiado mi alma, Y en la sombra de tus alas me ampararé Hasta que pasen los quebrantos.


Salmos 61: 4 Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre; Estaré seguro bajo la cubierta de tus alas. Selah


Salmo 63: 7 Porque has sido mi socorro, Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.

 

·        En el Salmo 91, se establece la misma idea de Dios como refugio:

Salmos 91:4 Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro… 

Los Hijos de Dios, se amparan en Él como refugio: El que habita al abrigo del Altísimo, Morará bajo la sombra del Omnipotente .Salmo 91: 1

En la Presencia de Dios hay seguridad, guía, protección y cuidado.


Isaías 31:5 Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los ejércitos… amparando, librando, preservando y salvando.


Con alas presurosas la madre de los pajaritos vuela veloz para proteger a sus polluelos. No pierde ni un momento en su camino cuando se acerca para proporcionarles comida, o guardarlos del peligro.

 

Así vendrá el Señor como sobre alas de águila, Isaías 40:31

                  Para la defensa de Sus escogidos;

Sí, cabalgará sobre las alas del viento. Salmos 18:10

 

Con alas desplegadas la madre cubre a sus pequeñuelos en el nido. Los oculta interponiendo su propio cuerpo. La madre transmite su propio calor a sus polluelos, y hace de sus alas una casa en la que habitan como en su hogar.

 

De la misma manera Dios se convierte en la protección de Sus Hijos. 1 Pedro 1:5

Él mismo es su refugio, su escudo,  su morada, su todo. Salmos 119:114

 

Como un ave vuela, protegiendo su nido de todo ataque, como un ave ampara, abrigando, brindando en el nido la protección de sus polluelos, así será el Señor para nosotros: y lo será repetida y exitosamente. 

Hemos de ser defendidos y preservados de todo mal por nuestro Señor.

Confiemos en la calidez de Su Amparo y creamos que nada ni nadie podrán hacernos mal bajo Su Cobertura.

 

Aquellos que “habitamos bajo el abrigo  del Altísimo” y “moramos a la sombra del Omnipotente”, somos quienes nuestros  pecados han sido expiados y que permanecemos limpios y perdonados.

Declaramos del Señor: “Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré. Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro…”

 

Aquellos que estamos protegidos por la Salvación del Señor a través de la fe en Jesucristo viviremos para siempre en la Presencia de Dios.

Escaparemos de la muerte y del lazo del diablo

Hebreos 2:14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,

 

2 Timoteo 2:24 Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido;

 

Desde los días de vagar por el desierto, el Pueblo de Dios se ha refugiado bajo Sus Alas.

Deuteronomio 32: 10-12 Le halló en tierra de desierto, Y en yermo de horrible soledad; Lo trajo alrededor, lo instruyó, Lo guardó como a la niña de su ojo. 11 Como el águila que excita su nidada, Revolotea sobre sus pollos, Extiende sus alas, los toma, Los lleva sobre sus plumas, 12 Jehová solo le guio, Y con él no hubo dios extraño.

 

Siempre que los hijos de Israel necesitaban ayuda, oraban:

“Escóndeme bajo la sombra de tus alas”

Salmo 17: 8 Guárdame como a la niña de tus ojos; Escóndeme bajo la sombra de tus alas,

 

Y ahora, debido al Sacrificio Redentor de Jesucristo, podemos permanecer para siempre bajo Sus Alas, en el Refugio Salvador de Su Presencia.