Jueves, 4 de Abril del 2024

Isaías 35:4

Día 4

Devocional escrito por Alejandro Chaves

Isaías 35:4 Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis… Dios mismo vendrá, y os salvará.

 

Comencemos con una introducción a este hermoso libro de la Biblia.

Es el primer libro de los Profetas Mayores, el número 23, uno de los libros más importantes del Antiguo Testamento, 

Su estilo poético y elocuente lo hace uno de los más bellos en términos literarios.

El Profeta Isaías, quien escribió este libro, fue enviado por Dios para hablarle al Pueblo de Israel acerca de la necesidad de arrepentimiento y para predecir su futuro.

 

·        El profeta Isaías es el que más habla del nacimiento del Salvador Jesucristo y cómo va a ser su reinado.

 

En el capítulo 35 del libro de Isaías, el Profeta habla acerca del Futuro Glorioso del Pueblo de Dios.

En estos versículos, se habla de la transformación de los lugares desolados en bellos campos, la curación de los enfermos, la restauración de la visión de los ciegos, y la construcción de caminos en el desierto.

 

Es en este contexto en el que encontramos Isaías 35:4

 

El versículo comienza con la frase: 


Ø Decid a los de corazón apocado…

Ø

Se refiere a aquellos que están desanimados y apáticos.

El profeta está hablando directamente a aquellos que han perdido la fe en Dios, o que están sufriendo dificultades y problemas en sus vidas.

 

El mensaje de Isaías 35:4 es simple pero poderoso:


Ø Esforzaos, no temáis.


El profeta está instando a aquellos que están desanimados a que no se rindan, sino que se esfuercen y tengan fe en Dios.

 

Y por una buena razón:

Ø He aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá y os salvará.

Ø 

Este versículo promete que Dios vendrá a traer Justicia y Liberación a Su Pueblo.

Aunque fue escrito hace miles de años este versículo, es vigente para este tiempo: Decir en este tiempo presente, es ahora.

 

·        Dios nos está impulsando a despertar

Hay muchos que se encuentran estancados espiritualmente.

Por diferentes motivos: algún problema familiar, atravesando alguna enfermedad,  falta de trabajo, etc. y se quedan atascados en esa circunstancia, sin recordar  las Promesas Divinas que Dios tiene para Sus Hijos.

 

Son como  zombies espirituales, sólo asisten a la Iglesia, cargados con sus problemas, enfocados  y sumergidos en ellos.

Quienes luego se retiran del Templo con los mismos problemas y cargas, se olvidan del texto predicado o lo llevan a la práctica de una manera errada.

 

Mateo 11: 28- 29 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.

 

·        Vamos a la Iglesia pero no le entregamos nuestras cargas al Señor, las hacemos propias y nos olvidamos que Él nos hará descansar.

También las preocupaciones económicas o sentimentales ocupan un lugar muy importante en nuestra vida.

 1Pedro 5:7 Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

 

En estos días, nuestros Pastores Osvaldo Alfieri y Silvia Moreno de Alfieri, nos enseñaban a dejar de estar agarrados a esta tierra, también a dejar de estar atornillados a la realidad que podamos estar viviendo y poder despegar.

No sirve solo pensar en nuestro futuro,  solo en tener un excelente ingreso económico, lograr la culminación de una carrera en la facultad o  tener el mejor matrimonio, todo eso está bien, PERO ES TEMPORAL, NO ES ETERNO.

 

Colosenses 3:2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

 

Esto quiere decir, que si no alcanzaste alguna de estas metas que recién mencionamos, no te estanques,  ocúpate de lo más importantes:

Ø TU META ES LLEGAR AL CIELO.

 

En este mundo vamos a tener pruebas, aflicciones, pérdida de algún ser querido, pero nada de eso se compara con la Venida de nuestro Señor, Jesús vendrá a buscar a Su Iglesia.

Tal como hace referencia este texto de nuestro devocional:

 “... Dios mismo vendrá y os salvará”

 

En conclusión, como dijo el salmista…

Salmos 103: 2 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.

 

Recuerda:

Ø Todo lo que Dios ha hecho en tu vida, si lo hizo una vez, lo puede volver a  hacer, Su Mano no se ha cortado.

Ø Él sigue haciendo milagros, sanando enfermos,  restaurando matrimonios, librando a los oprimidos y a personas atadas a los vicios.

 

Esforcémonos para no perder la mirada en la Cruz de Cristo. 

Alentemos a otros a seguir avanzando, porque esta carrera no es para el que comienza, sino para aquellos que terminan guardando la Fe.

Y como nuestro Pastor siempre nos recuerda, alentémonos con estas palabras los unos a los otros: ¡CRISTO VIENE PRONTO!