Isaías 35:8 Parte 1
Dia 1
Devocional escrito por el Pastor Osvaldo Alfieri
Isaías 35:8 Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad …
En esta porción de
la Palabra de Dios, se está profetizando el futuro de Sion.
La frase específica Camino de Santidad sólo se encuentra una vez en las Escrituras, es en Isaías 35.
En
este capítulo, Dios promete que, en el futuro, la tierra de Israel será
bendecida con la fertilidad y "se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa" (versículo 1).
La profecía de Isaías sobre el reino mesiánico también anima a los débiles y temerosos a ser fuertes, pues Dios vendrá con venganza para salvar al Pueblo de Israel, oprimido durante tanto tiempo (versículos 3-4).
Incluye la sanidad
física y las bendiciones del medio ambiente (versículos 5-7)
Habrá alegría y gritos de júbilo cuando la nueva Sion restaurada vea la Gloria de Dios, experimente Su Presencia y sea guiada y protegida por Él.
Es muy importante
de ver que, en el futuro de Sion, Dios tenía preparado un Camino Especial, que
es
El Camino de Santidad.
También se podría
considerar que el Camino de la Santidad se refiere al Camino que es Cristo.
La Biblia habla de Jesús cómo El Camino.
· El Camino de la Gracia Soberana que nos redime del pecado
Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la
verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
· El Camino de la Santidad, es el Camino marcado por las huellas que Jesús nos dejó, para poder estar un día en la eternidad con Él.
Isaías 57:15 Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad,
·
El Camino de la Santidad nos lleva a la altura
donde mora Jesús.
Miremos
por La Palabra, qué nos enseña acerca del Camino de Santidad:
1. No es
un Camino para los inmundos.
… no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos…
Claramente no
cualquiera puede transitar en este Camino.
Primero porque
está hecho sólo para los redimidos, los que hemos sido comprados y lavados
por la Sangre de Jesús.
Inmundo significa sucio y asqueroso.
En La Biblia, la palabra “Tame”, es la palabra "inmundo".
El adjetivo aparece 89 veces en el Antiguo Testamento, sobre todo en Levítico, donde se encuentra el primer ejemplo:
Levítico 5:2 El que haya tocado cualquier cosa
inmunda, sea el cadáver de un animal inmundo no doméstico, o el cadáver de un
animal doméstico inmundo, o el cadáver de un reptil inmundo, aunque no se haya
dado cuenta de ello, será impuro y culpable.
El uso de "tame" en el Antiguo Testamento, se asemeja al de “tahôr”, que significa "puro".
En
primer lugar, inmundo es una condición del ser, por lo que el leproso tenía que anunciar su inmundicia a dondequiera que fuese, Levítico 13:45.
Al
mismo tiempo, esta condición tenía matices religiosos ya que su inmundicia era
ritual, por lo que se puede concluir que este segundo uso del vocablo es el más
fundamental.
En el sentido cultico-religioso, "tame" es un término técnico que denota el estado del ser ceremonialmente deficiente.
Los
animales y cadáveres, las personas y los objetos inmundos contaminaban con su
impureza a quienes los tocaran, Números 19:22.
El flujo de semen, Levítico 15:2 y la menstruación Levítico 15:25 también causaban impurezas; y todo lo que una persona impura tocase se tomaba también impura.
Las traducciones en la Septuaginta (la primera traducción al griego del hebreo del Antiguo Testamento) son: akathartos. (impuro, inmundo) y miaino (mancha, impureza)
·
En La Biblia, el concepto de "lo
inmundo" (o "impuro") tiene un significado que va más allá de la
mera higiene o pureza física.
· Se utiliza para representar la impureza moral, espiritual y ceremonial, y a menudo se relaciona con el pecado.
· La pureza ritual era importante para poder acercarse a Dios en el culto, y la inmundicia representaba una barrera que impedía ese acceso.
En los evangelios,
"inmundo" describe a quienes están poseídos por espíritus demoníacos
debido a su constante sumisión al mal.
La impureza representa el pecado, y
el pecado separa al hombre de Dios. Debido al pecado, "todos somos
como impureza".
Isaías 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.
·
En este Camino, el Camino de Santidad no andan los pecadores, los que
creen en falsas doctrinas, ni los que adoran a falsos dioses.
·
Sólo los redimidos, los que han confesado, reconocido y arrepentido de
su pecado.
Los que han recibido a Jesús como Salvador y le permiten ser Señor de sus vidas, andando por este Camino donde Él les guía.
Los que dejan que El Espíritu Santo les aparte de todo lo inmundo que este mundo ofrece, sólo ellos andan por el Camino de Santidad.
Porque se vive con la seguridad que cada paso que se transita, Su Compañía es la garantía de que nos guiará a toda verdad y justicia.
2. El que anda en el Camino de Santidad,
no se puede perder.
… El que
anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.
Es muy
importante de ver que no requiere de mucha inteligencia para poder andar en
este Camino.
Significa
que, incluso si alguien es lento o con dificultades de comprender el camino
correcto, basta que se mantenga firme, no se desviará ni se perderá.
La
Salvación que Dios provee por medio de Su Hijo Jesucristo, no está dirigida a
un grupo selecto de personas, tampoco es indispensable una preparación
académica o tener un súper intelecto.
·
El Evangelio de Cristo puede ser
entendido claramente por cualquier hombre o mujer que abre su corazón y está
dispuesto a escuchar la Palabra de Dios.
Una clara exposición del Evangelio es lo único que llega al espíritu de cualquier persona, aunque esto no garantice un nuevo nacimiento.
·
Es un camino fácil y sencillo donde nosotros
podemos andar.
Este pasaje
tampoco es un versículo para que usted se relaje y descuide su santidad, es
todo lo contrario, hay una seguridad total en que, si yo me esfuerzo por seguir
Las Pisadas del Maestro, si yo tomo la cruz y le sigo, si yo abandono al mundo
y sus placeres, si yo no permito que nadie quite de mi vida el lugar que a Dios
le corresponde, me espera una Corona de Vida, cuando Cristo venga por Su Iglesia
o cuando parta de este mundo.
Quizás usted conoce personas que parecen no entender, hacen preguntas dando la sensación que su mente no está atenta y siguen sin entender, pero al paso del tiempo, muchos de los que parecían “despistados o distraídos”, mostraron maravillosos frutos de lo enseñado. ¿Cómo sucedió esto? quizás iban más lentos que los demás, no comprendían mucho al momento, pero temían convicción de lo que querían alcanzar.
Así sucede en las
congregaciones, muchas veces las personas más sencillas, humildes y sumisas,
que reconocen sus capacidades y limitaciones, son las que permanecen fieles, son
los que no se cansan de servir en la Casa de Dios, son los que siempre están
dispuestos a aprender y a ser corregidos, son hombres y mujeres que reconocen
su torpeza, porque pueden haber caído en el pecado, pero no se quedarán revolcándose
en el lodo, volverán humillados a ponerse a cuentas con Dios.
El Espíritu Santo
les enseña la sabiduría del Temor a Dios y ese temor se convierte en respeto a
la Santidad de Dios.
· Para perseverar en este Camino de Santidad, sólo se requiere obediencia a la Palabra de Dios.
Quienes andan en
El Camino de Santidad, no son de los que retroceden, porque han sido cimentados
en La Roca.