Sábado, 22 de Marzo del 2025

Isaías 43:11

Día 22

Devocional escrito por Carolina Stein de Alfieri

Isaías 43:11 Yo, yo Jehová y fuera de mí no hay quien salve.


La palabra Salvación quiere decir liberación y preservación.

Pero ¿De qué? ¿Por qué necesitamos de la Salvación?


En el Jardín del Edén, Adán con su pecado, desobedeciendo la Orden Divina, vendió la humanidad a Satanás, el enemigo de Dios. 


Todo lo que Dios le dio a Adán se convirtió en propiedad del diablo, que llegó a ser el “príncipe de la potestad del aire” y el “dios de este mundo”.


La comunicación de Adán con Dios se rompió, y Satanás se convirtió en el señor de Adán en lugar de Dios, el mismo Satanás de quién Jesús dice que solo viene a robar, matar y destruir...


Debido a esta traición, Adán y Eva tuvieron que ser sacados del Jardín.

¡Pero Dios les dio la Promesa de un Salvador que pagaría la pena por su transgresión, derrotaría al diablo y haría posible la comunión con el Padre una vez más!


Dios envió a Jesús, Quien tomó nuestro lugar en el juicio, pagó la pena por la traición de Adán y por todo pecado, y trajo de regreso todo lo que Adán había perdido. 


Ahora, cuando nosotros como creyentes, abandonemos nuestros cuerpos terrenales, nos dirigiremos directamente a la Presencia de Dios. 


Pero la Salvación es mucho más que eso. 

¡También abarca a todo nuestro ser! 

Ministra nuestra salud mental (alma), nuestra salud física (cuerpo) y nuestra relación y comunión con Dios (espíritu).


Tito 2:11-12 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,  12  enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,


  • ¿Por qué Dios es el Único que puede salvar?

Muchas personas piensan que han hecho cosas tan malas que Dios nunca las salvaría. 

Sin embargo, La Biblia dice claramente que Dios puede salvar y salvará a cualquiera que acuda a Él por fe.


  • De tal manera amó Dios al mundo

Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.


  • Además de estar dispuesto a salvarte, Jesús es el Único que puede salvarte.


Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.


  • Los Apóstoles afirmaron que Jesús es el Único Camino para salvarse.

Hechos 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.


Dios desea salvarnos y sólo Él puede salvarnos, entonces…

¿Cómo podemos ser salvos?

  • Primero, debemos darnos cuenta que necesitamos salvación. Todos somos pecadores.

Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;  9 no por obras, para que nadie se gloríe.


  • ¿Cómo ponemos nuestra fe en Jesucristo?

Romanos 10:9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.


  • Al hacerlo, podemos estar seguros de que Él nos aceptará.

Romanos 8:1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.


Amado lector, ¿Tú eres salvo? Si aún no lo eres o no estás seguro de haberlo sido, puedes decidir ahora mismo depositar tu fe en Jesucristo. 

No hay ninguna oración especial que debas hacer, fundamentalmente es entregar el corazón.

Recuerda, la Salvación es un regalo que no depende de nada de lo que hagamos. 


Sin embargo, puedes orar  a Dios en este momento para aceptar a Jesucristo como tu Único y Suficiente Salvador:


  • desmarcada

    “Amado Dios, reconozco que soy un pecador y que nunca podría llegar al Cielo por mis propias buenas obras. 

Sé que estás dispuesto a salvarme y que sólo Tú puedes salvarme. 

Por eso, ahora mismo pongo mi fe en Jesucristo como Hijo de Dios, Quien murió para pagar el castigo por mis pecados y resucitó de entre los muertos para darme la Vida Eterna. 

Por favor, perdona mis pecados y ayúdame a vivir para ti. 

Gracias por aceptarme y darme la vida eterna”.