Lunes, 6 de Octubre del 2025

Isaías 45:22

Día 6

Devocional escrito por Samuel Alfieri

Isaías 45:22 Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.


En este pasaje, el Profeta Isaías transmite un llamado de parte de Dios: 

  • “¡Mírenme!”, no a los ídolos, no a los hombres, no a las obras, sino a mí. 


Este versículo resume el Mensaje del Evangelio de forma sencilla y profunda: 

  • La Salvación está en mirar a Dios con fe.


  • desmarcada

    “Todos los términos de la tierra.”

Este es un llamado que no se limita a Israel. 

Dios extiende Su Mano a toda la humanidad, sin importar nacionalidad, color de piel, estatus social, etc. 

  • Isaías, en un contexto donde muchos pueblos seguían dioses falsos, anuncia que solo hay un Dios Verdadero, y que solo Él puede salvar.


Esta universalidad se repite a lo largo de las Escrituras:

Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…


1 Timoteo 2:4…El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.


  • Dios no hace acepción de personas. 

Él quiere que todos miren hacia Él, y esa mirada es una mirada de fe, arrepentimiento y confianza.


  • desmarcada

    “Mirad a mí”

En La Biblia, mirar no solo implica ver con los ojos físicos, sino también con los ojos del corazón. 

Es un acto de fe y entrega. 

En Números 21:9, cuando los israelitas eran mordidos por serpientes, Dios ordenó a Moisés que levantara una serpiente de bronce, y todo aquel que la mirara viviría. 


La mirada salvadora prefiguraba a Cristo:

Juan 3:14-15 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado; para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 


  • Mirar a Dios es dejar de mirar nuestros propios recursos, nuestra justicia, nuestras obras o nuestras soluciones humanas. 

Es levantar la vista y fijarla en Él como el Único Camino, la Única Verdad y la Única Vida. Juan 14:6.


Salmo 121:1-2 Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová…


  • desmarcada

    “Y sed salvos”

Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.


  • La Salvación no se gana, se recibe. 

El mirar a Dios implica reconocer nuestra incapacidad y confiar en Su Suficiencia. 

  • Cuando miramos a Dios, Él no nos deja en la oscuridad, sino que nos llena de Luz, Perdón y Vida Nueva.

Salmo 34:5 Los que miraron a él fueron alumbrados, y sus rostros no fueron avergonzados.



  • desmarcada

    “Yo soy Dios, y no hay más”

Una absoluta verdad.

  • En un mundo donde cada quien parece tener su propia verdad, Isaías 45:22 nos recuerda que solo hay un Dios verdadero, y sólo Él salva.

La exclusividad de Dios no es una amenaza, sino una seguridad. 

No hay otro que pueda hacer lo que Él hace.


Isaías 43:11 Yo soy el Señor, y fuera de mí no hay quien salve.


Hechos 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.


Esto significa que no hay salvación en filosofías, religiones, ideologías o esfuerzos humanos. 


  • Solo al mirar a Dios, manifestado en Jesucristo, encontramos Vida, Paz y Propósito.

Hebreos 12:2 Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe…


Hoy Dios te dice: “Mírame a mí.”


Señor, gracias por Tu Llamado de Amor. 

Ayúdanos a apartar la mirada de lo que nos confunde y lastima, y a poner nuestros ojos en Ti, el Autor y Consumador de la fe.

Gracias porque en Ti hay Salvación, no por mis méritos, sino por Tu Misericordia.

Amén.