Isaías 48:17
Día 6 Devocional escrito por Roxana Astudillo de Díaz Isaías 48:17 …Yo soy Jehová Dios tuyo que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir. En este pasaje bíblico habla de cómo Dios reprende a Su Pueblo Israel por su infidelidad. Era un tiempo donde estaban en cautiverio en Babilonia a causa de su pecado y desobediencia a los Mandatos de Dios. Al leer este capítulo de Isaías, quien era el Profeta de Dios, no puedo dejar de pensar en el Amor Inmenso e Incomparable del Señor para con Su Pueblo. Israel era un Pueblo Escogido: Deuteronomio 7:6 Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra. El Propósito de Dios para con Su Pueblo fue único y no cambia. Israel se ha caracterizado por su rebeldía, desobediencia, queja, disconformidad, capricho, idolatría y dureza de corazón. Cuando Dios escuchó su clamor y su gemir por lo que estaban viviendo en Egipto, decidió sacarlos, librarlos de allí a través de la vida de Moisés. Salieron a poseer una Tierra Prometida por Dios. El Señor iba con ellos como una columna de nube durante el día, y por la noche como una columna de fuego. Éxodo 13:21 Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. Mientras se sintieron seguros estaba todo bien, pero cuando estuvieron acorralados por el enemigo empezaron a quejarse y a reprocharle a su líder, Moisés. Éxodo 14:11- 12 Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto? Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto? 12 ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto. Medito en esto y realmente es muy profundo, el Espíritu de la Palabra de Dios toca las fibras de mi ser. Al leer atentamente, pensaba en cómo estaba el Pueblo antes de de ser librados, estaban en un lamento, en un clamor y en un gemido; y después querían servir a los egipcios. Esto no cambia, en la actualidad, hoy los cristianos somos parte del Pueblo de Dios, somos el Israel espiritual. ¿Cuántas veces nos hemos encontrado de esta manera? incrédulos, quejosos, murmuradores, rebeldes, desobedientes, caprichosos, idólatras. En muchas oportunidades el Pueblo actuó de esta manera y en el presente pasa exactamente lo mismo. En un momento levantaron un becerro de oro, levantaron altares a dioses paganos, hasta llegaron a sacrificar sus propios hijos a los ídolos, se corrompieron e hicieron abominación. Pero Dios, Infinito en MISERICORDIA, y por AMOR a Su Propio Nombre, los perdonó. Isaías 48:9-11 Por amor de mi nombre diferiré mi ira, y para alabanza mía la reprimiré para no destruirte. 10 He aquí te he purificado, y no como a plata; te he escogido en horno de aflicción. 11 Por mí, por amor de mí mismo lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré a otro. Hoy nuevamente El Señor nos habla en este devocional. Él se presentó como el Redentor, como el Santo, como Dios. Su Amor es como el Amor de un Padre hacia Sus Hijos: un Padre cuida, enseña, perdona, sustenta, soporta, espera. Dios, a Quien reconocemos, rendimos reverencia, adoramos e inclinamos nuestros corazones, le rendimos culto, damos sacrificio de alabanza, es en Quien confiamos. A Él debemos honrarle con nuestra vida, creyéndole, aceptando Su Voluntad y atesorando Sus Mandamientos. Él dice que nos enseña provechosamente y nos encamina en el Camino Verdadero a través de Jesucristo. Es necesario aprender y entender que el Camino del Señor es un Camino de desiertos y desafíos donde nuestra fe y confianza van a ser perfeccionadas. Muchas veces Dios nos va a conceder nuestros deseos, sino que va a hacer Su Perfecta Voluntad. No seamos ese Pueblo que se queja, que desea más las cosas de este mundo, que no sabe esperar, que no cree en las Promesas de Dios, que pone su confianza en otras cosas y se aparta, que no se anima a los desafíos. Que El Señor ponga en cada uno de nosotros un espíritu dócil a Su Voz, obedientes a nuestros Pastores y Líderes, esto es provechoso y de bendición. QUE VERDADERAMENTE ÉL SEA NUESTRO DIOS. Les comparto para que escuchen esta bella alabanza, que Dios les bendiga. El Dios que Adoramos - Gracia Soberana Música (Video Oficial)