Viernes, 7 de Febrero del 2025

Isaías 48:22

Dia 7

Devocional escrito por Mònica Marchi de Massera

Isaías 48:22 No hay paz para los malos, dijo Jehová.


El capítulo 48 de Isaías, uno de los Profetas Mayores, nos habla sobre cómo el Señor trata a los que han hecho convenios con Él, pero después se conducen con liviandad.

En este capítulo, El Señor invita a Su Pueblo a regresar a Él y a guardar Sus Pactos.


El Mensaje de Isaías es para los cristianos actuales, que viven en una era en la que se puede ver el cumplimiento de las profecías del Profeta.


Si leemos atentamente todo el capítulo, notaremos la preocupación del Señor por los que se apartan de Él.

Pensemos en cómo podemos emplear esas enseñanzas para mantenernos fieles en nuestra fe y para ayudar a otras personas que luchan por guardar su compromiso con El Señor.


Muchas veces podemos ver en cine, televisión, o incluso en programas infantiles, que “los malos” son los que ganan. 

Sí, increíblemente, “los malos” son siempre los que escapan a último minuto de un peligro o ataque inminente, se quedan con la chica más linda o huyen con tremendas fortunas sin ser atrapados.


  • Pero para Dios no es así. Él nos recuerda que 

No hay paz para los malos…

Esto quiere decir que una vez más, lo que nos vende el mundo (y el enemigo, obvio) es mentira. 

Es simplemente una ilusión que quieren que creamos. ¡Nos quieren engañar alevosamente!


Y lo peor es que hay muchos Hijos de Dios que caen en esos engaños. 

Quizás porque las cosas no les están saliendo como esperaban, o porque están cansados de esperar su milagro, o porque su fe se está enfriando… lo cierto es que muchos cristianos se pasan al bando de “los malos”, creyendo que de esta manera obtendrán o lograrán sus deseos y anhelos.



  • Y es entonces cuando viene el Señor y nos recuerda que 

No hay paz para los malos…

Este versículo es una afirmación contundente de Dios para todos los seres humanos, y en especial para Su Pueblo.


  • La Palabra de Dios está llena de Verdades Irrefutables sobre la diferencia entre “los buenos “y “los malos”.


Veamos algunos ejemplos:

Lucas 6:45 El hombre bueno del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.


Proverbios 10:9 El que camina en integridad anda confiado; más el que pervierte sus caminos será quebrantado.


Proverbios 10:23 El hacer maldad es como una diversión al insensato; más la sabiduría recrea al hombre de entendimiento.


Proverbios 10:29-30 El camino de Jehová es fortaleza al perfecto; pero es destrucción a los que hacen maldad. El justo no será removido jamás; pero los impíos no habitarán la tierra.


Dios es Justo y sabe muy bien quiénes son los malos y quiénes los que merecen la paz. 

Esta sentencia era dirigida a los habitantes de Judá, quienes habían dejado de confiar en Dios, adoraban a los ídolos y hacían alianzas con los reinos vecinos para protegerse.



  • Sin embargo, este versículo es aplicable perfectamente hoy en día.

Aunque vivimos en una época diferente, la verdad es que aún existen personas malvadas, que cometen actos inmorales y van en contra de los Principios de Dios.


En un mundo lleno de violencia, odio y corrupción, es fácil perder la fe en la humanidad. 

Pero este versículo nos recuerda que, a pesar de todo, Dios sigue siendo Justo y no permitirá que los malos tengan paz.


Notemos, además, que el versículo no dice: 

“a los malos le van a salir mal las cosas”, o “los malos no van a obtener éxito “. 


  • No, Dios es muy claro y conciso, Él dice claramente: 

Los malos no van a tener paz…


Qué tremendo, ¿Verdad? Creo que no hay nada peor para un ser humano que tener que vivir sin paz; o sea, en un estado de alteración, inquietud, intranquilidad: SIN PAZ…


  • Esta afirmación de Dios es un llamado a la reflexión, nos invita a pensar en nuestros propios actos y comportamientos.

  • Es una oportunidad para preguntarnos si estamos haciendo lo correcto, si nuestros actos están alineados con los Principios de Dios y si estamos viviendo una vida justa.

  • En definitiva, este versículo nos recuerda la importancia de vivir una vida confiando siempre en Dios. 

  • A pesar de los retos y las dificultades diarias que enfrentamos en este mundo, podemos tener paz si seguimos Sus Mandamientos y nos alejamos de lo malo.

  • Nos recuerda, también, que no hay lugar para la maldad en Su Reino, y que aquellos que deciden hacer el bien encontrarán la paz y la felicidad.


A veces es fácil sentir que el mundo está lleno de injusticias y que la paz es un lujo reservado sólo para unos pocos.

Sin embargo, Isaías 48:22 nos recuerda que hacer el bien y vivir de acuerdo con los Principios Justos nos abren la puerta a una paz genuina y duradera.


Es un recordatorio amistoso de que, al final del día, nuestras acciones cuentan, y aunque el camino pueda ser complicado, siempre hay valor en optar por lo correcto.


Por eso, Hermanos, no caigamos en las trampas del enemigo y los engaños del mundo, si queremos vivir en paz y gozar de la Paz de Dios, mantengámonos del lado de “los buenos”.

Siempre de este lado vamos a obtener ganancias y bendiciones.

¡Dios los bendiga!