Isaías 49:15
Día 18
Devocional escrito por Roxana
Astudillo de Díaz
Isaías 49:15 ¿Se olvidará
la mujer de lo que dio a luz…? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.
¡Con qué tremenda pregunta comienza
este devocional!
En una estadística del año 2025
dice que, quince millones de niños, aproximadamente, se han quedado sin sus
padres en todo el mundo.
Es una triste noticia cuando
escuchamos en el noticiero que encuentran a un bebé tirado en la calle.
Hay chicos que son abandonados
directamente por sus padres, dejándolos en algún lugar, otros son separados de
ellos por problemas de adicciones, violencia, abusos, maltrato, y hasta hay
niños que a causa de esto, mueren.
En el contexto de este versículo,
Dios nuevamente habla a Su Pueblo infiel, que se había apartado de Su Bondad,
siguiendo su propio deseo.
Pero una vez más, como un Padre
Amoroso vuelve a darle una Palabra a Sus Hijos.
Dios le habla a Su Pueblo trayéndoles
una Promesa de Restauración.
¿Cuántas personas hay en este mundo
que están o se sienten solos? ¿Cuántos individuos que han sido rechazados,
dejados de lado, abandonados?
Esto me lleva a pensar aún en los Abuelos,
en las personas mayores.
Cuántos ancianos a los que los invade la depresión, la tristeza, la amargura, el dolor y se abandonan así mismo dejándose llevar a su suerte, a causa de las circunstancias.
Pero Dios dijo algo bien claro:
… Yo nunca me olvidaré de ti.
Hay muchas cosas malas que suceden a causa del pecado, el mundo está sumido en pecado… bajo el yogo del maligno.
También quien, conociendo a
Dios, se aparta de Su Camino, peca, esto hace a la persona estar separado de Su
Presencia y de Su Gloria.
Romanos 3:23 por cuanto
todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.
El Señor nos da una nueva
oportunidad, para levantarnos, ponernos en pie, correr a su auxilio, venir a Su
Presencia, rendirnos ante Él.
¡Bendita sea Su Palabra!
Te invito a que lo leas en voz
alta, y si podes ponte de pie, proclama esta palabra para tu vida, que el mismo
infierno escuche que le perteneces a Dios:
Isaías 49:1 Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.
Salmos 139:13-16 Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. 14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. 15 No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. 16 Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
¿Cuántos pueden pensar y decir que
Dios se olvidó de ellos?
Nos sigue hablando a través de Su
Palabra,
Isaías 49:16 He aquí que
en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus
muros.
El estar esculpida, habla de estar
detalladamente trabajada y formada, sin descuidar ningún detalle y encima obrando
no en una, sino entre Sus dos Manos.
Al Señor no se le escapa nada,
nuestra vida está delante de Él.
Él nos anima, nos fortalece,
perdona todo pecado, liberta, sana, restaura, nos levanta, nos afirma, nos reviste de Su Autoridad.
Ahora nosotros somos los que debemos
decidir si quedarnos con la soledad, amargura, tristeza, enojo, abandono,
depresión o decidimos creer en Su Poder y Grandeza.
Es una actitud de fe, empieza a echar fuera de tu vida todo aquello que te daña, en el Nombre de Jesús, vuelve al Señor, busca un lugar donde congregarte y vas a ver cómo todo cambia.
No estamos solos, El Señor está siempre,
aun en medio de cualquier circunstancia.
Bendiciones.