Isaías 50:10
Día 15 Devocional escrito por Santiago Medina Celis Isaías 50:10 …El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, apóyese en su Dios. ¡Qué hermoso este capítulo entero! La enseñanza que deja a nuestras vidas, es muy profunda. Lleva por título “Jehová ayuda a quienes confían en él” A modo de resumen, esta parte de Isaías es el libro del consuelo, dirigido a los judíos exiliados en Babilonia, un período de oscuridad, sufrimiento y opresión. Predice la llegada de dos siervos inesperados: Este segundo siervo no es otro que Jesucristo. En su exilio y su espera, los judíos estaban bajo el sentimiento de la desesperación y la duda. “¿Se ha olvidado el Señor de nosotros? ¿Nos han abandonado y dejado de lado?”. La respuesta de Dios es un “No” rotundo. Aunque están dispersos y su tierra está desolada, Dios no ha olvidado Su Pacto y traerá a todos los judíos de regreso a la Tierra Prometida. Esperar es difícil. A mí me cuesta mucho. Ser fiel mientras se espera es más difícil, y más con los tiempos que vivimos... Su Palabra nos enseña que los tiempos se harán más duros todavía 2 Timoteo 3: 1-5 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita. Mateo 24: 22-24 Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. 2 Pedro 2: 2 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. 2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, 3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme. Esperar fielmente durante mucho tiempo, cuando se enfrenta al sufrimiento, las pruebas, la oposición o el ataque, es sumarle un peso más a nuestra mente y sentimientos del corazón. Cuando las promesas parecen lejanas, ¿Cómo podemos esperar con fe? Tenemos al mejor ejemplo: Jesús, durante su tiempo en la tierra, sufrió tentaciones a lo largo de su ministerio terrenal. Las Escrituras nos dicen que Él es Nuestro Gran Sumo Sacerdote, Quien fue tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. La Presencia de Dios siempre estuvo con Él, y por Ser sin pecado, ¿Quién puede declararlo culpable? Incluso en el huerto de Getsemaní, ante la terrible prueba de la cruz, Jesús resistió tanto la tentación que sudó gotas de sangre. Sin embargo, dijo: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”. No se rebeló, no retrocedió, como relata Isaías, acerca del pueblo Israel. Jesús soportó la vergüenza, el desprecio y la humillación en la Cruz, e incluso el rechazo y el abandono de sus discípulos, sin embargo, fue Fiel a Su Misión. Jesús fue obediente hasta la muerte. ¡Este es nuestro Salvador, este es nuestro Dios! Gracias a la firme obediencia de Jesús, podemos tener la confianza de ser firmes y obedecer también. A diferencia de Jesús, no estamos libres de pecado. Pero gracias a Su Obra, nuestros pecados fueron eliminados y Su Justicia se hizo nuestra. Nos convertimos en justos ante los ojos de Dios. También tenemos al Espíritu Santo como nuestro Ayudador. Él está presente con nosotros y en nosotros. Él puede fortalecernos para seguir caminando día a día e ir cambiando, como se nos es demandado. Isaías 50: 10¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios. Recuerdo un programa de tv, que el conductor decía: “De qué lado estás?” Hay dos maneras de vivir. Podemos elegir, a pesar de estar en la oscuridad y sin ver salida, confiar en el Nombre del Señor. Confiar en Quién es Él, en cómo es, y obedecer Su Voz. Sabemos que no seremos avergonzados. O podemos elegir ser autosuficientes, idólatras, confiar en nuestros propios esfuerzos. Ser necios, tener nuestro manual de vida, apartados de la Verdad de Dios… En fin: tormento continuo. ¡No hay luz sino solo en Jesús! Combatamos toda oscuridad, tentación, pecado, solo mediante la Palabra de Dios. Confiemos en que Dios es Soberano, que sabe lo que necesitamos, que es Bueno, que proveerá, y que si buscamos primero Su Reino y Su Justicia, todo llegará. Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.