Viernes, 29 de Diciembre del 2023

Isaías 54:13

                                                                                                                                                                        Día 29

Isaías 54:13 Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová…

 

El diablo ha desplegado todas sus artimañas, ha hecho de todo en esta generación para robarnos a nuestros hijos, pero por la  Gracia de Dios, hay quienes le están resistiendo y declarando su inoperancia sobre su descendencia bendita.

Somos el Pueblo de Dios, codiciables para el enemigo, pero sabemos que nuestras vidas tienen un Propósito y cuando llegan a este mundo nuestros hijos, también.

Entendiendo que somos los guardianes y los ayudantes de parte de Dios para ellos lleguen a cumplirlo.

El diablo está vencido, Cristo lo venció, en este mundo le queda poco tiempo.

 

  • Tenemos una generación de gente joven que logrará grandes cosas.
  • Jóvenes que desde niños han sido formados para honrar a Dios.
  • Están tomando su posición y actuando conforme al Espíritu Santo de Dios.
  • Ungidos y con Autoridad, trayendo multitudes a los Pies de Cristo, al Reino de Dios.

 Claro que para esto hubo padres y una Iglesia que trabajó en formarles, instruyéndoles en La Palabra de Dios.


Cuando llegue a la Casa del Señor, fui llevada al Altar para recibir a Cristo por un adolescente de trece años, Fabián Svetcoff es su nombre, Dios sigue bendiciendo su vida, éste  había sido enseñado en la Verdad de Dios y estaba sirviendo en Su  Casa.

Un impacto para mi corazón fue ver a adolescentes sirviendo.

Al poco tiempo Dios permitió que le sirviera con niños y adolescentes, siempre ha sido para mi vida, una fuerte carga de oración y de servicio las generaciones que emergen.

Disfruto de enseñarles La Palabra, de que se atrevan a cantar con todo el corazón, que sepan que sus vidas son importantes, valiosísimas para El Señor y para este mundo que verá a Cristo a través de sus vidas.

He tenido la maravillosa experiencia de ver niños llenos del Espíritu Santo, orando y ministrando en Su Templo, evangelizando en la calle, testificando en una plaza, llevando el Mensaje del Evangelio a Geriátricos y Hospitales.

Son instrumentos en las Manos del Señor, que imparten bendiciones.

Dios lo hizo en mi Familia, con mis Hijos y hoy lo está haciendo con mi  nieto.  

 

Como adultos tenemos la responsabilidad de batallar en oración, de ser ejemplo e inspiración en aquellos que nos permite instruir en la fe, sean de nuestra casa o de la congregación.

Inclusive ante las artimañas de error que el diablo siembra en la sociedad, no debemos perder la oportunidad de iluminar con La Palabra, el camino de aquellos que todavía no conocen la Voluntad de Dios.

Ayudando a esos padres que sin revelación, aceptan como “normales” cosas que llevaran a sus hijos por caminos de dolor, inmoralidad, frustración, tristeza, destrucción, muerte…

Somos responsables de esto, de ayudar a nuestra sociedad.

  • No somos fatalistas, el ataque a la niñez es real.  
  • Debemos tener el firme anhelo de que nuestros hijos se involucren más en las cosas de Dios.
  • Si Usted está de acuerdo, entonces no espere, trabaje hasta ver al Espíritu Santo moviéndose en ellos.

 

Isaías 54:13 Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos.

 ¡Empiece a provocarlo ahora! que esta Verdad este sobre sus hijos, sobre su generación.

Llévelos a cada actividad que se realice para niños en su congregación, escuela bíblica, estudios bíblicos para la niñez, evangelismo, clases de música y arte para niños, etc

Llévelo, acompáñelo y sea ejemplo estando Usted también involucrado.

Los niños necesitan referentes, su fe es sencilla, pero no tiene límites.

Para ellos lo que se enseña de Dios no es literal, las historias de La Biblia no son cuentos, ellos creen, verdaderamente creen cuando se les enseña, tanto que aquellos personajes destacados de Las Escrituras, inundan sus tiempos de juegos, donde ellos se identifican con Moisés, Josué, David, Daniel, etc. héroes de la fe… y con Jesús su Súper Héroe.

Es maravilloso escucharlos narrar las historias Bíblicas e invitarnos a los adultos a creer.

Muchos pequeños que asisten sin sus familias a las escuelas bíblicas, son pregoneros del mensaje del Evangelio entre sus familiares.

Imagine por un momento ese niño lleno de Dios contando con vehemencia sobre los Hechos Poderosos del Señor en lugares sin fe, ni esperanza… Vale la pena evangelizar y edificar a los niños en la fe.

 

Todos nuestros hijos deben ser instruidos por el Señor.

Salmos 18: 7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.

Instruidos bajo la Ley Perfecta de Dios, nada podrá corromperlos. Ellos mismos al ser enseñados podrán escoger el Bien del Señor, corroborado `por Su Testimonio fiel.

Un niño que como todo ser humano nace con la simiente del pecado, también al conocer de Cristo, comenzará su proceso de conversión.

Encuentran y tienen paz, que se multiplica, porque Cristo los ha llevado al corazón del Padre y ya no hay guerra, en cada paso del camino a su crecimiento, se desarrollan en la Verdad de Dios.

 

Salmos 18: 8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.

Instruidos en Dios y Su Verdad, caminaran por la senda de rectitud y justicia, aunque a su alrededor todo sea torcido, y sean invitados a ser injustos, sus ojos serán alumbrados y no consentirán ir por el camino del mal.


Salmos 18:9 El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

El temor de Dios hace aun a los pequeños sabios, al conocer los Mandamientos del Señor, saben que deben de obedecerlos, no solo son instruidos en conocimiento intelectual, han aprendido a vivir todo lo que se les enseña, pues Dios mismo les juzgará justamente, por lo aprendido.  

 

Salmos 18:10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.

Cada semana tengo la dicha de ver a los pequeños asistir al Club Amigos de Jesús, la mayoría de ellos, sus padres no son creyentes, pero ellos desean venir a aprender.

No quieren faltar, que tampoco se suspenda la enseñanza,

Los esperan sus maestras amorosas que les abrazan, instruyen, corrigen, escuchan…

En un ambiente de amor y respeto donde el Espíritu de Dios cubre sus vidas y llena sus corazones, para poder enfrentar  la semana donde les tocará batallar ante las ofertas del mundo.

Cuando un niño deja de desear llegar a la Casa de Dios, es motivo de clamor, ese pequeño ha sido envuelto por el engaño del diablo.

Bendecimos a la niñez que ha encontrado en Los Mandamientos del Señor, en Su Palabra, tesoros, dulzura y el alimento para sus pequeños corazones.

 

No podría hablar de algo que no he vivido, mis hijos crecieron y hasta hoy vivimos en La Iglesia, en cada actividad involucrados, ellos mismos nos impulsaban a nosotros.

Mi esposo, nuestro  Pastor Osvaldo siempre enseña que no agregamos el evangelio a nuestra vida, sino que nuestra vida debe ser el Evangelio.

Cuando esto ocurre entre los adultos, será más fácil el camino para los niños, adolescente y jóvenes hijos que estemos instruyendo en la fe.

 

El sabio Salomón nos regaló un versículo por demás significativo:

Proverbios 22:6 Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

 

Seguro lo conoce de memoria, si sirve al Señor lo ha enseñado y predicado muchas veces, pero es una de las verdades que medirá si verdaderamente lo hemos  tomado en un plano literal o si lo hemos aplicado espiritualmente, en la formación de nuestros hijos.

 

Dice y afirma Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Garantiza que vivirá la niñez, la adolescencia, la juventud, la adultez y la vejes bajo la Instrucción del Señor,  estando en Su Voluntad.

 

Comencemos a tratar a los pequeños ahora como los ungidos de Dios, no esperemos hasta verlos  arriba de un pulpito predicando.

No importa si tienen 3 ó 23 años, obremos en  fe.

Tratémoslos como  lo que son;  Un Propósito de Dios en esta tierra.

Los niños no son el mañana, son el hoy.

La generación de fe, que emerge, está aquí.

No pierda tiempo, sus hijos pueden ser parte de ella, comience a instruirlos desde hoy.