Isaías 58:11
Día 26 Devocional escrito por Carolina Stein de Alfieri Isaías 58:11 Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma… La palabra de Dios nos enseña, que Él es nuestro Pastor. En este versículo vemos que dice: Jehová te pastoreará siempre… La palabra siempre significa: perpetuo, de continuo, sin interrupciones y constante. Sin embargo, son muchas las veces que pensamos que, por nuestras malas decisiones, y pecados que podamos cometer, Él nos deja de pastorear. En primer lugar, nos asegura que Jehová siempre será nuestro Pastor. Como un Pastor Atento que cuida de su rebaño, Dios nos guiará y protegerá en todo momento. Nosotros, como ovejas confiadas en Sus Manos, podemos descansar sabiendo que Él nos conducirá por el camino correcto. A veces hemos llegado a pensar que solamente nos pastorea, cuando vamos por los pastos verdes y en las aguas tranquilas. La Palabra del Señor nos enseña, que a pesar de los momentos difíciles que podamos enfrentar, Él siempre nos pastoreará. Dios permanece fiel, aun cuando somos infieles. Él no falla, no cambia, no miente y nunca llega tarde. Nunca dejará de pastorear a su oveja. La oveja podría distraerse y salir del redil. La oveja puede descarriarse y tomar la decisión de alejarse equivocadamente, pero aun estando lejos el Buen Pastor deja las 99 para buscar a una. Lucas 15:4-7¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5 Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; 6 y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. 7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento. … Y en las sequías saciará tu alma… Además, se menciona que, durante las sequías, Dios saciará nuestras almas. El alma, vista como el núcleo de nuestras emociones y deseos más profundos, es esa parte de nosotros que a menudo se siente sedienta y vacía. Sin embargo, en medio de las dificultades, Dios nos brinda la satisfacción y el sustento espiritual que tanto necesitamos para seguir adelante. Lo que nos deja claramente expuesto que siempre vendrán tiempos de sequía, pero tenemos una Promesa de que en las sequías, Él saciará nuestra alma. Cuando estemos atravesando tiempos en los que nuestra alma se sienta seca o sin fuerzas podemos tener la fe y la esperanza de que nuestro Pastor se encargará de llevarnos junto a las mejores aguas, para que nuestra alma vuelva a ser saciada y cobremos ánimo. Salmos 107:9 Porque sacia al alma menesterosa, Y llena de bien al alma hambrienta. Debemos confiar en el Cuidado Amoroso de Jehová en todas las circunstancias de la vida. Nos asegura que, incluso en momentos de sequía y dificultad, Dios nos proveerá de manera abundante, satisfaciendo nuestras necesidades y renovando nuestro ser. Que esta reflexión nos recuerde la importancia de confiar en Dios en todo momento y nos brinde esperanza en medio de los desafíos que enfrentemos. Es una Promesa de Dios para todos aquellos que ponen su confianza en Él. Dios nos promete cuidarnos, saciar nuestra alma, fortalecernos en todas las áreas de nuestra vida, hacernos fructíferos, llenarnos de vida y esperanza. Es importante que recordemos estas Promesas y que las apliquemos en nuestra vida diaria, acudiendo a Dios en todo momento y dejando que Él nos guíe y nos fortalezca.