Miércoles, 17 de Diciembre del 2025

Isaías 59:21

Día 17

Devocional escrito por Graciela Alarcón de Chaves

Isaías 59:21 …Dijo Jehová: El espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán…

 

Este libro fue escrito por el Profeta Isaías, hijo de Amos su nombre significa en hebreo “Yahvé salva” o “Dios es Salvación”

Su ministerio profético se desarrolló en Jerusalén, durante los reinados de cuatro reyes de Judá Uzías, Jotam, Acaz, y Ezequías.

 

En La Biblia encontramos que Dios ha realizado varios pactos con Su Pueblo, el Pacto que Dios está anunciando por boca del Profeta es uno de los más significativos, Jehová les promete que Su Espíritu estará siempre sobre ellos y que Sus Palabras no les faltará a ninguna de las generaciones venideras.

Salmos102:12 Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu memoria de generación en generación.

 

Lo primero que podemos destacar en este versículo que el Pacto que Jehová propuso a Su Pueblo es un Pacto Eterno, Él es Eterno.

Isaías 41:4 ¿Quién hizo y realizó esto? ¿Quién llama las generaciones desde el principio? Yo Jehová, el primero, y yo mismo con los postreros.

 

Dios, al poner Su Espíritu en el corazón de Su Pueblo no lo hace por un momento, sino que es permanente.

De esta manera podemos entender que Dios está comprometido con Su Pueblo de una forma inquebrantable

Números 23:19 Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?

 

Este compromiso nos muestra Su fidelidad a su pueblo escogido, una fidelidad que va más allá de nuestras acciones y circunstancias, una fidelidad que está basada en SU AMOR ETERNO por nuestras vidas

 

Otra característica importante de este Pacto, es la guía constante de Su Palabra en nuestra boca, esto significa, que como creyentes tenemos la responsabilidad de hablar las Verdades de Dios a los demás, de compartir Su Salvación.

No debemos de dejar de predicar de Su Fiel Amor y Su Verdad, en aquellos que nos rodean.

 

Debemos ser conscientes de que nuestras palabras tienen poder y, si estamos llenos de Su Espíritu Santo, podremos transformar las vidas de aquellas personas que nos escuchen y que reciban a Jesús en su corazón como su Único y Suficiente Salvador en su vida.

Juan 3:16   Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

 

A veces en medio de los avatares de la vida, podemos sentirnos solos o abandonados, recordemos Sus Promesas: Él ha prometido estar siempre con nosotros, llenándonos de su Espíritu y guiándonos por medio de Su Verdad.

Ezequiel 11:19-20 Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, 20 para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis

decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios. 


Ezequiel 39:29 Ni esconderé más de ellos mi rostro; porque habré derramado de mi Espíritu sobre la casa de Israel, dice Jehová el Señor.

 

Esta relación cercana no es solo un consuelo, sino una responsabilidad como portadores de Su Palabra y de Su Amor.

Tenemos el privilegio, la tarea de iluminar a este mundo que está en tinieblas.

Así como Dios uso al Profeta Isaías, así también quiere usar nuestras vidas, llevando un Mensaje de Restauración, Salvación, Liberación, Sanidad y Consolación.

Isaías 61:1-3 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;  2  a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;  3  a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.


¡Dios les bendiga!