Isaías 61:10
Día
30
Devocional
escrito por Osvaldo Alfieri Hijo
Isaías
61:10 …Mi alma se alegrará en mi Dios…
El versículo completo de nuestro
devocional dice:
En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios;
porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia,
como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.
“Buenas nuevas de salvación para Sion” lleva por título el capítulo 61, y es el contexto de texto al cual haremos referencia.
Sion es una palabra usada en La Biblia y esta tiene varios significados.
Ø Lugar geográfico:
Originalmente, el Monte de Sion en Jerusalén, que incluye el monte del Templo y
la Cuidad de David. Es el lugar que Dios preparó para Israel.
Ø El Pueblo de Dios: se
usa para referirse a Israel, a la iglesia de Jesucristo y sus miembros, especialmente
a los justos o “puros de corazón”.
Ø Reino Espiritual: En el
Nuevo Testamento, Sion representa el reino espiritual, el Reino de los Cielos,
la Nueva Jerusalén, o sea, el Paraíso.
Teniendo
en cuenta este significado nos ubicamos en los tiempos del Profeta Isaías y el
momento histórico que recibe esta Palabra.
Entonces,
los invito a leer todo el capítulo 61 desde el primer versículo.
Sucede
que el Pueblo de Israel regresa a Judá del exilio Babilónico encontrando tierra
arrasada y la cuidad de Jerusalén destruida.
- El Pueblo anhelaba la restauración de su tierra, el Templo, así como su relación con Dios.
Todo
este desafío sumado a otras dificultades y obstáculos que todavía quedaban por atravesar.
Como
en otras oportunidades, muchos habitantes dudaban de Dios.
Lo
tremendo de Dios es que aun en estas circunstancias Él envía regalos, si, Su Palabra
que trae Promesas, Renuevo, Esperanza y todo lo hermoso que comienza a
desarrollarse del versículo 1 en adelante.
·
Isaías habló mucho sobre la llegada del Mesías, sobre Jesús.
El
verso 2 refiere al año de la Buena Voluntad de Jehová, enseñado en Levítico 25.
Este
era un tiempo de perdón de deudas, liberación de esclavos y restitución de
tierras, simbolizando una restauración total.
Precisamente
lo que vino a hacer Jesús, una restauración total.
·
Esta revelación de Isaías es la que lee Jesús en la sinagoga cuando se
presenta y se revela como El Mesías, El Cristo, el que había de venir, La
Promesa.
Ya
todos ustedes conocen como sigue la historia hasta la cruz.
En
resumen, lo que representa este capítulo es una Promesa de Dios de hacer cosas
nuevas, de restaurar lo que se había roto, de encontrar lo perdido.
·
Un momento donde la tristeza pasada queda atrás y los dolores antiguos
desaparecen.
Un
nuevo tiempo para vivir nuevos desafíos y recibir eso que por tanto tiempo te
fue esquivo.
Un
momento para avanzar y disfrutar.
Por
eso el Profeta se encontraba alegre en gran manera, incluso hacia que esa
alegría se extienda hacia el futuro diciendo “me gozaré”.
·
Entender que ser salvo y sentirse a salvo, en paz, es la felicidad
plena.
·
Dios nos da seguridad, y nos ha hecho libres.
Como
alguien que se prepara y se pone lo mejor para asistir a una fiesta, así Dios
nos vistió de lo mejor que tiene en Su Reino. Sus telas, joyas, adornos, lujos,
no son terrenales ni materiales, es su Espíritu Santo, Su Salvación, Perdón, Paz,
Descanso, Libertad, Alegría, Gozo, Esperanza, Amor, Prosperidad.
·
Todo lo bueno, Dios lo tiene para nosotros en este tiempo.
Concluye
diciendo que como la tierra produce sus renuevos, así también, Dios hará brotar
en nosotros todas estas buenas cosas que tiene para nosotros.
Que esta Palabra sea de aliento y bendición para sus vidas.