Isaías 62:6
Día 27
Devocional escrito por Guadalupe
Infràn de Medina Celis
Isaías 62:6 …Los que os
acordáis de Jehová, no reposéis.
Hay una película, que me re gusta de
los años 80, “Volver a futuro.”
La trama de la película, es viajar
por el tiempo, tratando de “corregir” errores, malas decisiones, etc. (hago una
síntesis, tiene más condimentos).
Al verla, siempre digo, qué bueno
sería poder saber lo que va a pasar, para poder evitarlo, o llevarlo a cabo.
Pero estaríamos sacándole lo interesante de la vida, o estaríamos siendo futurólogos.
En lo personal, me gustaría saber
que va a pasar mañana, en un minuto, pero de nada me sirve la ansiedad.
Ø Dios es quien siempre nos promete Lo Mejor, una Vida Hermosa, y un Futuro colmado de Victorias.
Jeremías 31: 17 Esperanza
hay también para tu porvenir, dice Jehová…
Este fin de semana, en las
reuniones, Dios nos habló tan claro, y tan hermoso.
Me refrescó el tener la convicción,
de que Mi Padre Dios tiene cuidado de mi presente, que mi vida está en Sus Manos,
y que hay que creerle con todo el corazón y con la mente, cosa que nos cuesta.
Ninguno está terminado, ni es
perfecto.
Es normal, en nuestro camino, que
las fuerzas se nos agoten, que la vida nos pegue duro, que los problemas nos
toquen la puerta, que dudemos… ¿Quién no lo vivió?
Podemos asimilarnos al Pueblo de
Dios, que muchas veces en la Historia, ellos se encontraron en la misma
situación.
Ø En nuestro devocional, podemos ver que Dios, promete un Futuro Glorioso
para Su Pueblo.
Isaías 62:6 Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis,
Isaías profetizó en un tiempo cuando Jerusalén todavía era una ciudad funcional pero era espiritualmente corrupta.
Aquí, él ve el momento en que
Jerusalén está desolada porque había sido conquistada por los babilonios, y
proféticamente habla de consuelo y seguridad a sus ciudadanos desanimados y
abatidos.
El Señor les asegura que no descansará hasta que Jerusalén sea restaurada por una justicia resplandeciente.
Esta profecía está dirigida
hacia Sion y Jerusalén.
Aunque Dios se preocupa por esa
área como un lugar material real, también lo compara como una representación de
Israel y, en un sentido aún más general, como una representación de todo el Pueblo
de Dios.
Cuando Dios levante a Sion,
entonces las naciones lo verán y serán llevadas a confiar en El Señor.
Tengamos presente que la Obra que Dios haría por Jerusalén tenía la intención de tener un efecto en más que en Jerusalén, pues se extendería a la gente y a todos los reyes.
Ø ¡Todo lo que nosotros vivimos, Dios lo permite para que SU NOMBRE SEA
GLORIFICADO!
Y lo permite para tratar con nuestro corazón, y aun para ver como actuamos, y para recordarnos, que Él jamás nos desampara.
Isaías 62: 3-5 Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo. 4 Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beula; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada. 5 Pues como el joven se desposa con la virgen, se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo.
Jerusalén conocía la experiencia de
la guerra, la derrota y la desolación.
El Pueblo de Dios sabía lo que era
sentirse abandonado y desolado, así que es como si pudieran
tomar esos nombres.
También hemos pasado esos terribles momentos de guerra en lo espiritual, y en la mente, que tantas veces se escapa a ese futuro que queremos alcanzar o controlar.
Nos adelantamos a ese resultado
de ese estudio, nos autoevaluamos cuando nos duele algo, nos afanamos cuando no
logramos…
¡Y no aprendemos a disfrutar de que
Dios nos ama tanto!
Él nos ama teniéndolo todo, o
desnudos como llegamos al mundo.
Su Amor se extiende desde bendiciones
espirituales, materiales, de cuidado…
¡De cuántas cosas Dios nos guarda y
nos libra del mal, lo hace por Amor a nosotros! Porque es Fiel a Su Pueblo.
Isaías 62:6 Sobre
tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán
jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis,
Debido a que Dios ama y
se regocija en Sion, los y nos protegerá, los y nos restablecerá.
¡Y QUIEN NOS GUARDA, NOS RECUERDA EN CADA MOMENTO QUE SU OBRA ES GRANDE, QUE ÈL TIENE COSAS HERMOSAS PARA USTED Y
PARA MÌ!
Ø Pero también nos anima a no desistir de creer, de orar, de no callar, a
recordar cada día que Dios está presente, que nos deja.
No olvidemos lo que Dios hizo,
hace, y mantengámonos despiertos a lo que Dios quiere hacer para nosotros, en
nosotros y para otros.
Un gran siervo de Dios dijo:
“Un Salvador inquieto pide a Su Pueblo que sea inquieto y a
inquietar al Señor mismo, con oración, suplica, amor… que no le den
tregua hasta que la ciudad elegida esté en todo su
esplendor, Su Iglesia Elegida, Completa y Gloriosa”.