Jeremías 1:19
Día 27 Devocional escrito por Carolina Stein de Alfieri Jeremías 1:19 … Pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte. Dios le promete a Jeremías que estará con él para protegerlo y librarlo de sus enemigos. En el Libro de Jeremías, el Profeta tuvo que testificar contra la corrupción de la adoración religiosa de la nación, la inmoralidad y la injusticia. Jeremías se sintió incapaz e indigno del oficio de Profeta, pero Dios le dijo que expresaría Sus Palabras. La frase: Pelearán contra ti, pero no te vencerán … Se refiere a la persecución constante que enfrentó Jeremías por parte de las autoridades religiosas y políticas de su tiempo. Como Profeta de Dios, Jeremías tuvo que enfrentar a aquellos líderes que se oponían a su mensaje, lo que le valió enemistades y persecución constante. Fue como si El Señor le hubiera dicho: “Sigue adelante Jeremías. Ellos se te van a resistir, no querrán escuchar tu mensaje, pero tú tienes que comunicarlo.” Jeremías se sintió incapaz e indigno del oficio de Profeta, pero Dios le dijo: “Voy a poner mis palabras en tu boca, y tú estarás expresando Mis Propias Palabras.” Es una afirmación de la Protección Divina sobre Jeremías en medio de las amenazas y peligros que enfrentaba. Aunque sus enemigos buscaron derrotarlo, Dios promete que lo protegerá y le dará la victoria. También es una Promesa para Todos los Creyentes en Dios. Como Seguidores de Cristo, enfrentamos oposición y persecución por nuestra fe. Podemos enfrentar problemas en nuestro trabajo, en nuestras relaciones y en la sociedad. El versículo es una Promesa de que, a pesar de los intentos de los enemigos de derrotarnos, Dios está con nosotros y nos protegerá. Dios le advirtió al Profeta Jeremías “pelearán contra ti …” ¿Qué significa esto? En el original esta palabra quiere decir que estaría en un combate donde debía resistir la oposición. Existen dos formas en la que vas a pelear: Será contra ti mismo y esto es una batalla fuerte que sin la Ayuda del Espíritu Santo no podrás ganar, porque tus emociones te pueden hacer sentir bendecido, pero también pueden ser un blanco de tu carne para traer maldición. Entonces cuando se está en el desierto, atravesando un momento muy duro, tu estado de ánimo se debe mantener fuerte y resistir a tus emociones con la Ayuda del Espíritu Santo, avanzando hacia tu Propósito. Vas a pelear contra las tinieblas, y aquí quiero ser muy clara, porque muchos vemos a otras personas incluidos a sus familiares como sus enemigos y no es así, debemos entender que ellos solos son un instrumento, que en ese momento se han dejado usar por el enemigo, pero nuestro verdadero enemigo está en lo oculto, tratando de matar el Plan de Dios diseñado para nosotros desde antes de la fundación del mundo. Así que desecha la ira y el enojo, y pídele al Señor que te dé el discernimiento espiritual, para saber lo que proviene o no proviene de Él. Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Hoy nosotros podemos estar pasando la misma situación de Jeremías, sintiéndonos incapaces de un montón de cosas, con temores de hablar de La Palabra, de enfrentar situaciones por miedo a las amenazas de este mundo. Así como le prometió a Jeremías que estaría con él, hoy nos promete estar con nosotros, que las luchas se van a levantar, pero que nada nos va a vencer, que Él de todas las situaciones nos va a librar. Deuteronomio 20:1-4 Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto. 2 Y cuando os acerquéis para combatir, se pondrá en pie el sacerdote y hablará al pueblo, 3 y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos; 4 porque Jehová vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros. DIOS TE BENDIGA.