Jeremías 14:9
Dia 26 Devocional escrito por Yesica Ocaranza de Italiani Jeremías 14:9 …Tú estás entre nosotros, oh Jehová y sobre nosotros es invocado tu nombre; no nos desampares. En este versículo, el Profeta Jeremías nos muestra al Pueblo de Israel, lamentándose ante Dios por su situación de desesperación. En medio de una crisis, el Pueblo se siente abatido y sin solución, como aquel que se encuentra sin saber cómo seguir adelante. Sin embargo, Jeremías muestra que Dios está con ellos, y que invocando Su Nombre las cosas pueden cambiar. Lejos de abandonar a Su Pueblo en momentos de dificultad, Dios los escucha y los ayuda en sus necesidades. De hecho este versículo trata de una invitación a tener fe y confianza en Dios. En este caso la falta de confianza del Pueblo en Dios es la que les impedía librarse de esa situación. De igual manera muchas veces nos encontramos en situaciones difíciles y es en esos momentos cuando más necesitamos tener fe y confianza. Con Dios como apoyo podemos superar o sobrellevar cualquier carga, esto no quiere decir que todo nos vaya de maravillas o que se solucione todo, no. Pero, aunque no salgan las cosas como queremos, aprenderemos a sobrellevarlas, afrontarlas y aprendemos que estamos en Sus Buenas Manos. La oración es una herramienta poderosa para tener una comunicación plena con Dios y para afianzar nuestra fe y confianza en Él. Al orar mostramos humildad y necesidad de Dios. La necesidad de depender de Él. La fe en Dios es capaz de guiarnos y protegernos en los momentos más difíciles de nuestras vidas. Al reflexionar en el Mensaje que nos deja Jeremías podremos aplicarlo a nuestra vida diaria, si nos sentimos abrumados quizá por situaciones difíciles, podremos tener la confianza que Dios no nos abandona. Jeremías 14:9 …Tú estás entre nosotros, oh Jehová y sobre nosotros es invocado tu nombre; no nos desampares. Nos recuerda que la fe en Dios es nuestro fundamento en la vida y aunque nos pueda parecer estar solos, no lo estamos. Nuestra verdadera fortaleza está en la fe, aunque a veces pensemos que todo está perdido, que Dios no nos escucha o que no saldremos de tal situación. Bueno, es ahí por más loco que parezca, cuando más debemos aferrarnos a la Promesa de Dios que está a nuestro lado y pelea nuestras batallas. Con amor, fe y confianza elevemos nuestros corazones en clamor a nuestro Dios permitiendo que Su Luz nos guíe por encima de la oscuridad que se presenta, de esta manera Él transformará nuestros miedos en seguridad, valentía y esperanza. Los aliento Amados a tener confianza plena en nuestro Dios, por encima de cual fuese la situación que se presenta, porque Quien prometió, es Fiel y cumplirá. Lamentaciones 3:22-23 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. .