Jeremías 30:11
Día 20 Devocional escrito por Cirilo Maciel Jeremías 30:11 …Yo estoy contigo para salvarte, dice Jehová… En este pasaje, el Profeta Jeremías habla de una promesa de Dios al Pueblo de Israel, que se vio afectado por el Juicio de Dios. Jeremías 30:11: Porque yo estoy contigo para salvarte, dice Jehová, y destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo. El mismo Pueblo que había sido llevado en cautiverio a Babilonia por su desobediencia a Dios. El Pueblo había quedado en ruinas y en abandono. Jeremías 15:20 Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová. Jeremías 10:24 Castígame, oh Jehová, mas con juicio; no con tu furor, para que no me aniquiles. En este devocional que leeremos hoy, Dios le habla al Pueblo de Israel, diciéndoles que estuvieran firmes y confiados porque Él estaría con ellos para salvarlos. Que destruiría todas las naciones donde fueron esparcidos y que los haría volver. Aun destruiría las naciones donde estuvieron cautivos por no obedecer la Palabra de Jehová a través de los Profetas. Jeremías 46:27-28 Y tú no temas, siervo mío Jacob, ni desmayes, Israel; porque he aquí yo te salvaré de lejos, y a tu descendencia de la tierra de su cautividad. Y volverá Jacob, y descansará y será prosperado, y no habrá quién lo atemorice. 28 Tú, siervo mío Jacob, no temas, dice Jehová, porque yo estoy contigo; porque destruiré a todas las naciones entre las cuales te he dispersado; pero a ti no te destruiré del todo, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo. También, Dios les habla diciendo que no los destruiría por su desobediencia y pecados, sino que iban a ser castigados con disciplina y que no se quedarían sin corrección Hechos 18:10 porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad. Amós 9:8-9 He aquí los ojos de Jehová el Señor están contra el reino pecador, y yo lo asolaré de la faz de la tierra; mas no destruiré del todo la casa de Jacob, dice Jehová. Porque he aquí yo mandaré y haré que la casa de Israel sea zarandeada entre todas las naciones, como se zarandea el grano en una criba, y no cae un granito en la tierra. ¿Cómo lo podemos tomar como aprendizaje por medio de Su Palabra? Dios nos dice en La Biblia 365 veces: “No temas, porque yo estoy contigo”. Pero sus bendiciones y milagros, aunque nuestros ojos a veces no los vean, Él siempre está peleando la batalla por nosotros cada día, en cada situación o momento. Así como Dios le dijo a Jeremías que profetizara que traería ese remanente en cautividad para que le sirviera en la tierra que les había prometido a sus padres. Esto nos recuerda que Dios está siempre con nosotros y siempre tiene la intención de salvarnos. Romanos 9:27-29 También Isaías clama tocante a Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan solo el remanente será salvo; 28 porque el Señor ejecutará su sentencia sobre la tierra en justicia y con prontitud. 29 Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia, Como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra seríamos semejantes. Podemos estar seguros de que Dios tiene un Plan para nosotros y que lo llevará a cabo. Esto nos permite aprender de nuestros errores y mejorar para el futuro. Creamos con fe que Dios, en Su Voluntad y tiempo perfectos, va a traer a todos aquellos seres queridos que se han apartado y están desviados del Camino. Creamos que esta Promesa se cumplirá. Jeremías 1:8-19 No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová. 9 Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca. 10 Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar. 11 La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro. 12 Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra. 13 Vino a mí la palabra de Jehová por segunda vez, diciendo: ¿Qué ves tú? Y dije: Veo una olla que hierve; y su faz está hacia el norte. 14 Me dijo Jehová: Del norte se soltará el mal sobre todos los moradores de esta tierra. 15 Porque he aquí que yo convoco a todas las familias de los reinos del norte, dice Jehová; y vendrán, y pondrá cada uno su campamento a la entrada de las puertas de Jerusalén, y junto a todos sus muros en derredor, y contra todas las ciudades de Judá. 16 Y a causa de toda su maldad, proferiré mis juicios contra los que me dejaron, e incensaron a dioses extraños, y la obra de sus manos adoraron. 17 Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos. 18 Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad fortificada, como columna de hierro, y como muro de bronce contra toda esta tierra, contra los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes, y el pueblo de la tierra. 19 Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte. Hoy hemos recordado que, aun en medio de la corrección, Dios nunca abandona a Su Pueblo. Él nos disciplina con Justicia, pero jamás nos deja sin Esperanza. A lo largo de Las Escrituras, vemos que Su Fidelidad permanece firme, aun cuando nosotros fallamos. Como con Israel, Él promete Restauración, Protección y Salvación para quienes le buscan con un corazón sincero. Aunque enfrentemos tiempos difíciles o pruebas, Dios sigue diciendo: Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo... Su Presencia es nuestro Mayor Refugio. Él pelea por nosotros, nos guarda, nos corrige y nos levanta. No estamos solos. Por eso, caminemos con fe, con la certeza de que Su Palabra se cumplirá, y que cada Promesa que nos ha hecho, se manifestará en Su Tiempo Perfecto. Que este devocional nos fortalezca para confiar en que, aunque el proceso duela, el final siempre es Restauración, Salvación y Vida Abundante en Él.