Jeremías 30:11
Día 29
Devocional escrito por Celia Vega
Jeremías 30:11 …Yo estoy
contigo para salvarte, dice Jehová…
Jeremías 30 es conocido como el Libro de la Consolación, ofrece un Mensaje de esperanza y restauración.
Aunque el Pueblo enfrenta dolorosas consecuencias de sus malas decisiones y el cautiverio, Dios promete sanar sus heridas, romper sus cadenas y restaurar sus vidas.
Es una Promesa inquebrantable de
que el dolor no iba a ser eterno.
·
El juicio precede a la
restauración.
El capítulo comienza reconociendo una realidad difícil, el Pueblo ha sufrido las consecuencias de sus propios pecados y rebeliones.
Dios no niega el dolor y la disciplina,
pero establece que el propósito de esta angustia no es la destrucción final sino
la purificación.
A veces, las pruebas difíciles son
el medio de Dios para corregir nuestro camino.
Separarnos de aquello que nos hace
daño y prepararnos para un Propósito Mayor.
·
La promesa de la
liberación.
En medio de la angustia, Dios pronuncia una frase poderosa “No temas porque yo estoy contigo para salvarte”
Jeremías 30:10-11 Tú, pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Jehová, ni te atemorices, Israel; porque he aquí que yo soy el que te salvo de lejos a ti y a tu descendencia de la tierra de cautividad; y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante. 11Porque yo estoy contigo para salvarte, dice Jehová, y destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo.
En los momentos de mayor incertidumbre o cuando nos sentimos prisioneros de nuestros propios errores, la Promesa de la Presencia de Dios es nuestra mayor Fuente de Tranquilidad y de Paz.
Isaías 41:10-11 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. 11 He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo.
Qué tremendo saber que El Dios Grande y Misericordioso, con Su Amor que echa fuera todo temor, está con cada uno de nosotros, dándonos Su Fortaleza y nos ayuda día a día.
Isaías 43:1-2 Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. 2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
Qué hermoso es saber que somos
posesión y pertenencia del Señor y entender que podemos superar la crisis con
Su fortaleza.
El fuego y las aguas simbolizan las crisis que muchas veces enfrentamos día tras día, pero ver que Él está con nosotros es seguridad que no quedaremos en el intento.
Muchas veces hemos errado o fallado
y sin dudas seremos corregidos, porque Dios a los que ama corrige, eso dice Su
Palabra.
La corrección es vista como una herramienta fundamental para formar madurez, como un castigo.
Job 5:17 He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga; Por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
Señor, corrígenos con Tu Justicia porque Tú eres un Dios Bueno y quieres sacarnos buenos, santificados y purificados diariamente por Tu Palabra.
Si estás pasando por situaciones
difíciles, no estás solo, Dios siempre está con Su Pueblo.
Sostuvo a Abraham en la prueba, cuando
le pidió que sacrificara a su hijo. (Génesis 22)
Abraham fue aprobado, porque Dios
estuvo con él.
El Dios que estuvo en la cárcel con José, es el mismo Dios que estuvo con Job en los momentos de pérdida de sus hijos y sus bienes… En los momentos en que su cuerpo vivió una enfermedad como la lepra, ahí estuvo, con él.
Ese mismo Dios está contigo en la situación que estés viviendo, no estamos solos, Dios está con nosotros y nos dice una vez más:
“No temas yo estoy contigo para salvarte”
Así que, levántate y ponte sobre
tus pies, Dios pelea por ti.
Si estás en una temporada difícil,
NO TE ALEJES DE ÉL, sigue firme, sigue creyendo porque Dios Quien permitió la
prueba, también será el que te levantará con Propósito.
¡Que El Señor te bendiga
grandemente!