Jeremías 30:17
Día 17
Devocional escrito
por Cirilo Maciel
Jeremías 30:17 Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus
heridas.
Dios
dice en Su Promesa que garantiza restaurar la salud del Pueblo de Israel, a pesar
de las circunstancias de enfermedad y desolación del Pueblo.
Hace
mención que en algún momento la gente de Israel estuvo pasando aflicciones de
enfermedades, pero Dios declara que Él tiene el Poder y la Autoridad de sanar y
restaurar, de revertir padecimientos.
Esta
Promesa debemos tomar en cuenta para nuestras vidas en la actualidad, Hermanos.
Salmos 30:2
Jehová, Dios mío, a ti clamé y me sanaste.
Hermanos,
esta Promesa también es para nosotros que creemos en Dios, tendremos luchas
físicas, emocionales y espirituales, y en ese momento Dios nos dice que solo Él
tiene el Poder de sanar y restaurar, si confiamos plenamente puede suplir
nuestras necesidades.
Él
está dispuesto a sanarnos completamente cuando estemos transitando momentos de
enfermedad, dolor y aflicción.
Nosotros,
como Sus Hijos, podemos aferrarnos a Su Promesa asegurada en estos versículos.
No
importa cuál sea la situación, por medio de la fe, Dios es capaz de
transformarla y restaurarla, por Su Amor y Gracia nos devolverá la salud y
sanará nuestras heridas.
Esto
nos llena de confianza en el Amor y Cuidado de Nuestro Señor, para con nosotros,
Sus Hijos.
Mateo 15:29-31 Pasó Jesús de allí y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí.
30 Y se le acercó mucha gente
que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y
los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó; 31 de
manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos
sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de
Israel.
Que
esta Promesa sea un bálsamo de esperanza para todos aquellos que estén transitando
aflicciones, tanto físicas como emocionales.
Que en cualquier área de nuestra vida podamos recurrir al Señor, confiando en que Él es el Único que puede hacer grandes cosas.
Su Espíritu Santo siempre está
obrando. Por más que a veces, no lo podamos ver…
Aunque
podamos buscar bienestar a través de la medicina y las terapias, la Sanidad que
el Señor nos ofrece va más allá de lo físico.
Él
nos escucha mediante nuestras oraciones, y está dispuesto, si se lo permitimos,
a actuar en nuestras vidas.
¡A
través de nuestro Señor Jesucristo podemos experimentar la Salud y nuestra Restauración
completa, en Su Promesa!
Santiago
5:14-16 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la
iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del
Señor. 15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el
Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. 16
Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis
sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Es
importante que entendamos los Tiempos de Dios, son Perfectos aunque a veces no
lo comprendamos.
Duelen
los procesos y las pruebas, más Dios siempre está dispuesto a intervenir en
situaciones en las que nos sintamos despreciados o desanimados, Él nunca nos
abandona.
Sin importar cuán profundas sean nuestras heridas, que la Promesa de Dios nos motive en cada momento que nos toque atravesar. Todos los momentos son necesarios.
Confiemos y
descansemos plenamente en Dios, que Él siempre va a suplir nuestras necesidades
con Su Amor Inagotable.
Siempre que estemos
necesitados de Dios, recurramos a Él, vayamos a buscar respuestas en oración.
Si Dios está con
nosotros, ¿Quién contra nosotros?
No dejemos de orar los Unos por los Otros, ¡Dios es
Bueno!
Espero que este
devocional sea de bendición para sus vidas.
Dios los bendiga.