Jeremías 32:39
Día 17
Jeremías
32:39 Y les daré un corazón, y un camino para que me teman perpetuamente...
Cuando Jesús entra en el alma del hombre, comienzan
a suceder cambios.
Además de perdonarnos nuestros pecados, lo primero
que hace es darnos un trasplante de corazón.
La palabra
corazón en La Biblia proviene del hebreo lêb o lêbâb y del griego kardía.
Lêb y su sinónimo lêbâb aparecen 860 veces en el Antiguo Testamento.
El corazón se tiene como el centro de las emociones:
Deuteronomio 6:5 Y amarás a Jehová tu Dios de
todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
El corazón se tiene como el centro del conocimiento y de la sabiduría y como sinónimo de mente. Esta acepción aparece a menudo cuando los verbos conocer y saber acompañan a corazón:
Deuteronomio 8:5 Reconoce asimismo en tu corazón…
Deuteronomio 29:4 Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para
entender…
El corazón se tiene como el centro de la conciencia y del carácter moral.
¿Cómo responde una persona a la revelación de Dios y del mundo que nos rodea?
Job responde…Job 27:6
Mi justicia tengo asida, y no la
cederé; No me reprochará mi
corazón en todos mis días.
El corazón es la fuente de las acciones del ser humano:
Génesis 20:5 Con sencillez de mi corazón y con limpieza de mis manos he hecho esto.
David anduvo… 1 Reyes 3:6… porque él anduvo delante de ti
en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo…
Ezequías… Isaías 38:3… he andado delante de ti en verdad y con íntegro
corazón…
Únicamente la persona de manos limpias y corazón
puro puede estar en la Presencia de Dios.
Salmos 24:4-5 El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño. 5 Él recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación.
v Jeremías 32:39 Y les daré un corazón…
El Señor nos da un corazón nuevo.
·
Lo hace porque el corazón viejo, está endurecido
por el pecado.
·
Su dureza le hace insensible en aceptar las cosas
de Dios.
·
Un corazón acostumbrado a desobedecer a Dios.
·
Que se resiste a escuchar cuando Dios habla.
·
Un corazón inclinado al mal.
Sólo Dios es Quien conoce los secretos del corazón,
nosotros no entendemos nuestros propios corazones.
Salmo 44:21¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón.
1 Corintios 14:25 lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así,
postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios
está entre vosotros.
Porque Él nos examina en lo más íntimo para
nuestra salvación
Salmos 139:23-24 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis
pensamientos; 24 Y
ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
En su estado natural el corazón del hombre es engañoso y
perverso, por eso Dios al darnos Su Salvación por medio de Cristo, nos da un
nuevo corazón.
Jeremías 17:9 Engañoso es el corazón más que
todas las cosas, y perverso; ¿ quién lo conocerá?
Al permitirle a Jesús entrar, lo que éramos queda
en el pasado y comenzamos una Nueva Vida en Él.
2 Corintios 5:17 De
modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron;
he aquí todas son hechas nuevas.
Por Su Gracia, Dios crea un corazón nuevo dentro de nosotros
Salmo
51:10Crea en mí,
oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Nos
da un nuevo corazón para que seamos capaces de entenderle y obedecerle, un
nuevo corazón solo busca agradarle.
1
Reyes 8:61 Sea, pues, perfecto vuestro corazón
para con Jehová nuestro Dios, andando en sus estatutos y guardando sus
mandamientos, como en el día de hoy
Para
aprender a andar como Él anduvo, no es
tarea que requiera inteligencia o una simple imitación, se requiere dejar que
Dios comience la obra de transformación necesaria para andar sobre Sus Pisadas.
Ezequiel
36:26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y
quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.
Dios
transforma nuestra forma de pensar y de actuar, el nuevo corazón busca la santidad, anhela parecerse cada vez
más al Señor.
El
nuevo corazón es necesario para ser sensibles a la Voz de nuestro Dios, puesto
que Él ha trazado un camino que debemos transitar conforme a Su Voluntad
v
Jeremías
32:39 Y les daré… un camino para que me teman perpetuamente...
El Camino se ha rebelado y es Jesucristo
Juan 14:6 Jesús le dijo; Yo soy el camino, y la verdad, y la vida, nadie
viene al Padre sino por mí.
Lo primero que Jesús dice es Yo soy el camino.
El Camino al Padre, al Hogar del Padre.
En realidad no es difícil de entender: un hijo sabe
dónde vive su padre.
Jesús estaba en la tierra, pero antes había estado al lado del Padre en el Hogar Celestial y sabía cómo regresar allá. Por eso Él es el Camino, Él nos conduce hasta Dios Padre, por medio de Su Muerte y Su Resurrección.
Pero es más que esto. Jesús nos anima a cambiar la mirada de lo temporal a lo eterno.
Nuestra morada
aquí en la tierra es temporal, por un período de años y terminará.
Pero podemos tener una Morada Eterna en la Casa del
Padre y debemos decidir mientras estamos vivos si queremos
pasar la Eternidad con Él o no.
Jesús es la Provisión de Dios para que moremos con Él por la Eternidad.
·
Solo Jesús estuvo dispuesto a morir por nuestros
pecados.
·
Solo en Jesús, obtenemos el perdón que necesitamos y la paz
con Dios.
·
Por nosotros mismos o por nuestros propios
esfuerzos nunca seríamos capaces de obtener la salvación y la vida eterna.
Dios mismo nos abrió el camino a través de Jesús.
Hoy tenemos un corazón nuevo y transitamos en camino hacia la Eternidad.
Deseamos agradar a Dios en lugar de a nosotros mismos.
Deseamos escuchar a Dios para saber qué debemos hacer y cómo agradarle.
Deseamos estar con Dios, así que aprovechamos la mayor cantidad de tiempo posible para tener comunión con Él.
Desarrollamos un hambre por La Palabra de Dios porque entendimos que
alimenta nuestra fe, sabemos que es Su Voz, hablándonos a través de Ella.
Cristo se ha convertido en Quien guía cada una de nuestras decisiones.
Vivimos para Él y le seguimos a dondequiera que nos lleve.
Hay un anhelo en el corazón de los redimidos, estar con Jesús ahora y por toda la Eternidad.
Con nuestro nuevo corazón, nos convertimos en un Pueblo conforme al Corazón de Dios.
Cuando Cristo vive en nosotros, no podemos ni queremos hacer lo que
solíamos hacer.
No usamos el lenguaje maldiciente y derrotista que usábamos antes, ni
podemos pensar en el pecado que nos tenía condenados.
Nos conducimos en un temor reverente, Su Bien nos alcanza, somos
bendecidos y bendecida nuestra descendencia.
Jeremías
32:39 Y les daré un corazón, y un camino, para
que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de
ellos.