Jeremías 51:36
Día 30
Devocional escrito por Rina Ledezma
Jeremías 51:36 …Así ha dicho Jehová: He aquí que yo juzgo tu causa…
El devocional de hoy en este versículo, Dios expresa que juzgaría a Babilonia por su maldad, que Él mismo vengaría.
En el Antiguo Testamento, se vio
muchas veces como la venganza de Dios contra los enemigos de Su Pueblo era
vista como una bendición para Israel, una muestra de Su Poder y Protección.
También la aplicaba a ellos cuando
se desviaban de los Caminos de Dios.
Venganza
significa: Satisfacción que se toma del agravio o daño recibido.
A lo largo de nuestra vida, todos
vivimos injusticias o quizás a nuestros seres queridos les han sucedidos cosas
malas, vivimos momentos dolorosos, perdidas, engaños…
Y en varias oportunidades queremos
hacer justicia con nuestro juicio, y por mano propia.
Lejos del Camino de Dios hicimos
cosas “locas”, en ataques de bronca,
rompíamos cosas, fuimos violentos física y verbalmente, pensando que
calmaríamos el momento de ira, de bronca… Si nos ponemos a pensar, eso no nos
llevó a nada.
¿Qué
nos enseña La Biblia sobre la venganza?
Que
la Justicia Final y la retribución pertenecen exclusivamente a Dios, ya que Él
es el Único que puede administrar un castigo Justo.
Romanos 12: 19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad
lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré,
dice el Señor.
Deuteronomio 32:35 Mía es la venganza y la retribución; A su tiempo su
pie resbalará, Porque el día de su aflicción está cercano, Y lo que les está
preparado se apresura.
Hebreos 10:30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el
pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.
Al leer estas verdades que Dios nos
promete, nos enseña que nosotros también podemos ser juzgados.
En el mundo le llaman “karma”, dicen “todo vuelve”.
Ø Nosotros, sabemos que
nuestras acciones y comportamientos, tiene consecuencias. “NO HAGAS LO QUE NO
TE GUSTARIA QUE TE HAGAN”
Cuando
nuestros ojos se quieren desviar, o cuestionar actos de otros, ¡No dejemos, ni
le demos lugar a que el enemigo ponga pensamientos que produzcan resentimiento,
o que se forme una historia, en nuestra mente que muchas veces no lo es!
Todo
mirémoslo a través de la Palabra de Dios, el mejor colador.
Eso
evitará que nuestras emociones sean las que juzguen.
Marcos 4: 24 Les dijo también: Mirad lo que oís; porque con la medida
con que medís, os será medido, y aun se os añadirá a vosotros los que oís.
Juan 12: 47-50 “Yo no vine para juzgar a los que oyen mis enseñanzas y no las obedecen. No vine para condenar a la gente de este mundo, sino para salvarla. 48 El que me rechaza y no obedece mis enseñanzas, será condenado por esas mismas enseñanzas cuando llegue el fin. 49 Porque yo no hablo por mi propia cuenta, sino que mi Padre me envió y me dijo todo lo que debo enseñar. 50 Y sé que los que obedecen los mandamientos de mi Padre tendrán vida eterna. Por eso les he dicho todo lo que mi Padre me ordenó enseñarles.”
Traducción
Lenguaje Actual.
Todos,
un día delante de Nuestro Dios, seremos juzgados.
Por
eso, cuando pienses que hay injusticias, recuerda que:
¡LA EQUIDAD DE DIOS
SIEMPRE PREVALECERÀ!