Job 2:10
Dia 24 Devocional escrito por Santiago Medina Celis Job 2:10 …¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?... Relata La Biblia que Job era un varón que amaba a Dios con su corazón, y que el era bendecido en todas las áreas de su vida, espiritualmente, materialmente. Job 1: 1-5 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. 2 Y le nacieron siete hijos y tres hijas. 3 Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales. 4 E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos. 5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días. No sé si te ha pasado, creo que todos pasamos momentos en los cuales “las cosas nos salen bien”, todo lo que proyectamos sale “redondito”, nos va bien en lo personal, laboralmente, alcanzamos logros, nuestros hijos gozan de salud… Son cosas simples, comunes, que son parte de la vida. Y cuando logramos esa estabilidad, hay felicidad, equilibrio emocional, nada nos pone de mal humor, porque estamos bien. PERO BIEN A NUESTROS OJOS. Hasta que llega el día malo… Uh, qué duro y qué pesimista (podrás decir), pero todos, vamos a llegar a pasar duros momentos. Y tal vez a más de uno… La vida se conforma de ello, pero los que conocemos el Camino del Señor, debemos aprender que esto nos dejará una ENSEÑANZA. Y QUE TODAS LAS COSAS SON PERMITIDAS POR DIOS. En el caminar de Job, todo marchaba viento en popa, él tenía el control de su barco, hasta que un día Dios le permite vivir experiencias tremendas, que si Usted puede leer este libro entero, creo que jamás llegaríamos a vivir, lo que él pasó. Es una hermosa enseñanza. Job 1: 6- 22 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. 7 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. 8 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? 9 Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? 10 ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. 11 Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. 12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová. Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito, 14 y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos, 15 y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia. 16 Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia. 17 Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia. 18 Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito; 19 y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia. 20 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, 21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. 22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno. Tuve hermanos más chicos en casa y nunca se cansaron de preguntar “¿Por qué?” Pero mientras más crecemos, menos nos gusta preguntar. Los niños preguntan acerca de todo, los adultos nos preguntamos acerca del sufrimiento. Es evidente que el mundo funciona de acuerdo a un sistema de causa y efecto, sin embargo, hay algunos efectos para los que no podemos encontrar una causa clara y algunas causas que no nos llevan a los efectos esperados. Era de esperar que la riqueza y la Familia a Job le dieran una vida muy feliz y, por un tiempo, se la dieron. Pero la pérdida y el dolor que experimentó nos impactan solo al leer este capítulo 1. Para aquellos que ante el más pequeño problema preguntan rápidamente “¿Por qué?” , la fidelidad de Job les parecerá increíble. Pero Job tuvo algo que aprender. Nosotros podemos aprender con él. Nuestra era, en donde todo es “instantáneo” , “el delivery ya” , “la respuesta rápida” nos han hecho perder la capacidad de esperar. No tenemos paciencia... Vivimos el tiempo en que “De todo lo que queremos: ¡Que sea ahora!” El consuelo para el dolor está al principio de nuestra lista. Queremos una “cura” instantánea para todo, desde el dolor de muelas hasta las angustias del corazón. Job no estaba esperando respuestas instantáneas para el intenso dolor físico y emocional que soportó… Y creo que un dolor del alma, fue que su compañera de vida, su esposa, no lo ayudara a esperar y a aprender lo que Dios tenía, sino que se dejó llevar por su humanidad, sus pensamientos. Que también pueden ser normales… Por eso, es importante que nos dejemos gobernar por El Espíritu Santo, personal, individualmente, cuidando nuestra vida espiritual. Frente a tanto sufrimiento, su esposa preguntó “Por qué?” Job 2: 9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete Mucha gente piensa que creer en Dios la protege de los problemas, de modo que cuando las calamidades vienen, se rebelan contra la Bondad y la Justicia de Dios. Pero el Mensaje de Job es que usted y yo no debemos renunciar sólo porque le suceden cosas malas. La fe en Dios no garantiza la prosperidad personal, y la falta de fe no garantiza problemas en la vida. Si eso fuera así, la gente creería en Dios sólo para hacerse rica. Dios es capaz de rescatarnos del sufrimiento, pero también puede permitir que éste venga por razones que no podemos entender. DIOS ES BUENO, FIEL Y SOBERANO, POR MÁS QUE NO NOS GUSTE, Y QUE NO QUERAMOS DECIR Sí, ASI ES. Es en momentos como este, que Satanás emplea su estrategia de llevarnos a dudar de Dios. POR ESO ES FUNDAMENTAL NO RENUNCIAR, NO MIRAR ATRÁS, SINO EN CONFIAR. EL DIABLO YA FUE VENCIDO, SOLO AGUARDEMOS SU CONDENACIÓN… QUE NO FALTA MUCHO… Job nos muestra aquí una perspectiva más amplia que su propia comodidad personal. Si siempre supiéramos por qué sufrimos, nuestra fe no tendría espacio para crecer. .. ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?... EN AMBOS MOMENTOS, DIOS NOS ENSEÑARÁ… DEPENDE DE NOSOTROS DEJARNOS ENSEÑAR. 1 Tesalonicenses 5: 16-24 Estad siempre gozosos. 17 Orad sin cesar. 18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 19 No apaguéis al Espíritu. 20 No menospreciéis las profecías. 21 Examinadlo todo; retened lo bueno. 22 Absteneos de toda especie de mal. Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24 Fiel es el que os llama, el cual también lo hará. ¡Animémonos a CONFIAR MÁS Y MÁS EN NUESTRO HACEDOR!