Jueves, 7 de Septiembre del 2023

Job 22:21

                                                                                                                                                               Día 7

Job 22:21 Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz; y por ello te vendrá bien.

La palabra amistad significa Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato. 

Todos buscamos un amigo en el cual podamos confiar, una persona en la que podamos apoyarnos y contar con él en todo tiempo: los momentos de alegría y de tristeza.

Proverbios 17:17  En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia.  

Quien realmente será candidato para ser un Verdadero Amigo?

Algunos hemos sufrido decepción por aquellos que decían ser nuestros amigos, los cuales nos dieron la espalda, nos fallaron y nos abandonaron.

 

En  La Biblia la historia de Job nos muestra los sufrimientos de este hombre justo, pero también nos enseña las diferentes reacciones de personas que se decían amigos.

Una persona dijo “con amigos como esos, no hace falta tener enemigos”.

Pero Dios tenía el control, Él permitió  todo para beneficiar a Su Hijo.

Lamentablemente las personas somos fallidas, y siempre que busquemos la amistad perfecta fuera de Dios vamos a ser defraudados, ya que Él es Único Amigo Perfecto, que no falla y está con nosotros siempre, pase lo que pase…

Mateo 28:20 he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo

Y siempre está con los brazos abiertos para recibirnos sin importar en qué condición nos encontremos, aun cuando le hayamos fallado, ahí está con Su Perdón, dándonos una oportunidad…


·        Vuelve ahora en amistad con él

Para estar en amistad con Dios solo hay una Puerta, solo hay un Camino, solo hay una Verdad y es Jesucristo, el Hijo del Dios Viviente.

Nadie puede estar en amistad con Dios Padre, si no llega a través de Jesucristo.

Cuando estamos en amistad con Dios tenemos derecho a ciertas cosas que vendrán, está escrito:

Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

 

Las consecuencias por lo cual el mundo no tiene paz es porque está en enemistad con Dios.

La Biblia dice que la amistad con el mundo es enemistad contra Dios

Santiago 4:4  ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Y esto sucede por el desenfreno del hombre porque en su estado carnal, no se someten a la Ley de Dios, ni tampoco pueden.

Romanos 8:7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;

 Si estar en enemistad con Dios nos trae muy malas consecuencias, el estar en amistad con Dios, nos brinda grandes beneficios. 


·        … y tendrás paz

 Una de las grandes necesidades humanas es la paz interior.

Todos quieren vivir en paz: disfrutar de una vida libre de conflictos y problemas.

¿Qué evoca la palabra “paz” para Usted? : ¿Bienestar?, ¿Satisfacción?, ¿Libertad de perturbaciones y preocupaciones?, ¿Prosperidad?, ¿Tranquilidad?, ¿Salud?, ¿Ausencia de conflictos?, ¿Descanso?. Todas estas cosas están incluidas en el uso que generalmente se ha dado al término.

Cuando estudiamos el Antiguo Testamento podemos observar la importancia que el término tenía para el Pueblo. El Shalom de Dios, la Paz de Dios, era algo muy anhelado y esperado.

Estaba incluido en el saludo tradicional, todavía al día el pueblo judío se saluda “la paz sea contigo”

Isaías 32:16-18 Y habitará el juicio en el desierto, y en el campo fértil morará la justicia. 17 Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre. 18Y mi pueblo habitará en morada de paz, en habitaciones seguras, y en recreos de reposo.  

Esta clase de paz no es la externa, sino la interna.

Usted puede estar en un ambiente tranquilo, apacible y sin embargo, no tener paz.

Es como quien que se encuentra en medio de un grupo de personas y se siente solo.

Esto nos da a entender que el entorno exterior nada tiene que ver con el interior.

La paz interior, por el contrario, en medio de una gran confusión o situaciones adversas, puede mantenernos en calma.

La paz que habla La Biblia es espiritual, es decir un fruto del Espíritu, que el mundo no puede ofrecer.


Cuando se habla de paz, no se piensa en una vida más tranquila y menos problemática, que vaya por caminos de un mayor progreso y bienestar.

Antes que esto y en el origen de toda paz individual o social está la convicción de que todos somos aceptados por Dios a pesar de nuestros errores y contradicciones, todos podemos ser reconciliados y tener amistad con Él. Pero esto es lo primero y decisivo, aceptar el perdón a través de Cristo.

Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

 

Esta paz no es solo ausencia de conflictos, sino vida más plena que nace de la confianza total en Dios y afecta al centro mismo de la persona. Esta paz no depende solo de circunstancias externas. Es una paz que brota en el corazón, va conquistando gradualmente nuestra vida y  se extiende a los demás.

Salmos 27:3 Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado.


Isaías 26:3-4 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. 4Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.

 

Esa paz es regalo de Dios, pero es también fruto otorgado por el Espíritu Santo, obtenido por el trabajo de Su Presencia en nosotros en nuestro diario vivir.

Debemos valorar la paz de Dios, guardarla fielmente en el corazón, mantenerla en medio de los conflictos y contagiarla a los demás.

Juan 14:27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

Gálatas 5:22 El fruto del Espíritu es… paz.

 

Esta paz gobierna nuestros corazones ante la falta de paz en la sociedad; no es una evasión de los problemas y conflictos; no se trata de un refugio cómodo para personas desengañadas o escépticas ante una paz social casi imposible. Si es Verdadera Paz de Dios se convierte en el mejor estímulo para vivir trabajando por una convivencia pacífica hecha entre todos y para el bien de todos.

Filipenses 4:7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús

2 Tesalonicenses 3:16 Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros

 

·        y por ello te vendrá bien.

 Dios va a hacer que todas las cosas obren para bien no importa la situación, no importa la tormenta, no importa lo que venga a nuestra vida, o lo que esté aconteciendo, cuando estamos en amistad con Dios, podemos decir con toda certeza que Dios va a obrar para bien.

Romanos 8:28 sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados

Aunque haya cosas o situaciones que no entendamos, no importa lo que ocurra,

Salmos 23:6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días

Estamos siguiendo al Buen Pastor, y Él está frente a nosotros con Su Cayado todos los días.

Y detrás del rebaño están un par de perros ovejeros: la bondad y la misericordia, mordiendo nuestros tobillos, asegurándose de que no caigamos en un barranco.

Esos dos perros ovejeros nos mantienen en el camino según vamos siguiendo al Buen Pastor.

 

Todas las dificultades que enfrentamos en la vida son solo pasos que nos harán subir. David el salmista se enfrentó al león, luego al oso y finalmente al gigante.

En cada batalla parecía ir de mal en peor, pero la batalla anterior generaba experiencias para ganar batallas futuras.

Job pasó situaciones extremas, perder su familia, sus bienes, su salud… inclusive soportó la reacción de sus amigos, la forma en que le hablaban , sin comprender el Propósito de Dios, pero él confiaba en Dios.

Job 19:25-26 Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; 26 Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios; 

Pero al final de las batallas, pudo ver la grandeza de Dios.

Job 42:5 De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.

Por lo cual, si en el día de hoy estamos enfrenando una situación desagradable, adversa debemos imitar a Job y decir: Si, es verdad que esto duele, es incómodo, difícil… ¡Pero yo sé que mi Dios vive y que al final triunfará sobre esto!

 

Cada lucha que estemos viviendo y atravesando hoy, será la experiencia para ganar las luchas por venir, serán experiencias que podremos compartir con nuestros hermanos.

Todas las cosas que suceden en nuestra vida trabajan juntas para nuestro bien, porque amamos a Dios y somos llamados de acuerdo con Su Propósito.

Todo lo que Dios permite en nuestras vidas se debe a que sabe que podemos soportarlo. El Buen Pastor cuida nuestras vidas.

 

Si en medio de la adversidad, ha renegado, dudado o alejado de Dios, regrese a Su Amistad incondicional, a Su Amor que es Eterno, lejos de nuestro Señor sólo sumará, desdicha, angustia, incertidumbre y desesperación. No habrá posibilidad de verle obrar en la situación y en su vida.

Dios quiere que confiemos plenamente en Él, quiere ser nuestro Amigo, darnos Su Paz y derramar Su Bien.

Es hermoso pensar que podemos llegar a ser amigos de Dios, pues los amigos que tenemos en este mundo fallan, pero Él no falla.

El caminar del creyente debe ser con perseverancia y comunión con Dios, para que ese trato produzca una relación suficientemente fortalecida con Él para no apartarse del Amigo que siempre extenderá Su Mano, que siempre tendrá una Palabra, que siempre facilitará una Ayuda, ese es nuestro Buen Dios.

En todo tiempo el Señor nos mostrará cuánto nos ama, no nos dejará ni desamparará.

Puede decirte en este momento definitivamente escojo estar contigo en medio de mis pruebas…

Salmos 16:2 Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti.