Viernes, 4 de Agosto del 2023

Job 22:22

                                                                                                                                                               Día 4

Job 22:22 Toma ahora la ley de su boca, Y pon sus palabras en tu corazón.

 

En varias oportunidades, los amigos de Job mostraron un conocimiento parcial de la verdad y del carácter de Dios, pero tuvieron problemas en aplicar con precisión esta verdad a la vida.

Tal fue el caso de Elifaz, quien dio un hermoso resumen del arrepentimiento.

Tenía razón al decir que debemos pedir a Dios perdón cuando pecamos, pero sus palabras no se aplicaban a Job que ya había buscado el perdón de Dios y había vivido en un contacto íntimo con El a lo largo de su vida.

Elifaz, amigo de Job,  presupone erróneamente que Job hasta ahora no había conocido a Dios, y que la prosperidad en esta vida seguiría a su conversión sincera.

Job 22:21Vuelve ahora en amistad con Dios y tendrás paz; y la prosperidad vendrá a ti.

 

El consejo que aquí da Elifaz es bueno, aunque, respecto a Job, estaba fundado en el falso supuesto de que era extraño y enemigo de Dios.

 

Pero centrémonos en lo que sí es verdad, y es que enemistarse con Dios es vivir bajo condenación.

La Biblia dice que Jesús vino a este mundo para reconciliarnos con Dios Padre, y es por Él y sólo por Él que usted puede entrar en amistad con Dios ya que no hay otro camino ni otro mediador. 

1Timoteo 2:5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,

 

Sólo Él puede ponernos en paz con Dios.

Lea por favor y medite en Efesios 2:13-22 y Colosenses 1:20-23.

 

El consejo de Elifaz nos lleva a tres bendiciones necesarias para vivir en este mundo: 

  • La amistad con Dios trae paz.

Romanos 5:1  Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

  • Al tener paz con Dios te vendrá el bien, es decir, la bendición te seguirá, te buscará y te encontrará. 

Deuteronomio 28:2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

 

  • Si tomas las Palabras de Dios, la Biblia, y la guardas con fe en tu corazón para ponerlas por obras, entonces las bendiciones de los versículos siguientes vendrán a ti. 

Job 22:23-30 Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado; Alejarás de tu tienda la aflicción; 24 Tendrás más oro que tierra, Y como piedras de arroyos oro de Ofir; 25 El Todopoderoso será tu defensa, Y tendrás plata en abundancia. 26 Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, Y alzarás a Dios tu rostro. 27 Orarás a él, y él te oirá; Y tú pagarás tus votos. 28 Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, Y sobre tus caminos resplandecerá luz. 29 Cuando fueren abatidos, dirás tú: Enaltecimiento habrá; Y Dios salvará al humilde de ojos. 30 Él libertará al inocente, Y por la limpieza de tus manos este será librado.

 

 

Toma ahora la ley de su boca, Y pon sus palabras en tu corazón.

 

  • Nuestro Dios puso especial interés en que Israel tomara con seriedad la Ley.

Deuteronomio 4:1-2 Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres os da. 2 No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno.

Oye: no es sólo escuchar, es prestar atención a lo que Dios nos dice en su Palabra. Es luego, atesorar en nuestra mente y corazón ese consejo para aplicarlo en el momento específico en el que será necesario para nuestras vidas.

Oír es prestar atención. No es que nos entre por una oreja y sale por la otra.

Es escuchar no  sólo con el oído, sino con tu mente y corazón  puestos en lo que oímos.

 

Ejecutéis es ponedlos por obra, es aplicarlos a nuestra vida, es que sean nuestro estilo de vida.

Ejecutar es hacer. En todo lo que somos, hacemos, planeamos y luchamos, vivimos La Palabra de Dios.

 

  • El Salmista nos enseña lo valiosa que debe ser para Sus Hijos

Salmo 119:72 Mejor me es la ley de tu boca que millares de oro y plata.

Así como la Palabra de Dios es más dulce que la miel, así también mucho mejor es que las grandes reservas de oro y plata.

Desde los tiempos antiguos las grandes culturas de oriente y de occidente han valorado los metales preciosos: el oro y la plata, prácticamente han sido la discordia y el fracaso de los buscadores de oro y de algunas naciones a lo largo de la historia.

En nuestros tiempos las potencias mundiales tasan el poder económico de su moneda en reservas de oro a través del Fondo Monetario Internacional. Tanto tienes en oro, tanto vale tu moneda.
Pero aunque acumulen mucho oro, no se puede comparar al Valor que representa la Palabra de Dios, porque todas Sus Palabras son justas, verdaderas,  correctas.

Para el inteligente y el entendido, Sus Palabras son Claras e Irreprochables.

En vez atesorar plata y oro fino, mucho mejor es adquirir Su Instrucción y Conocimiento.

 

Oremos como el Salmista

Salmo 119:73-77 Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos. 74 Los que te temen me verán, y se alegrarán, Porque en tu palabra he esperado. 75 Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos, Y que conforme a tu fidelidad me afligiste. 76 Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme a lo que has dicho a tu siervo. 77 Vengan a mí tus misericordias, para que viva, Porque tu ley es mi delicia.


Deleite significa tener un placer del ánimo y de los sentidos, mientras que delicia se puede decir que es un placer muy intenso.

 

Esta palabra hebrea kjéfets o delicia, tiene varias otras traducciones que nos podrían ayudar a darle mayor significado al deleite que se debe tener al leer la Biblia.

 

Kjéfets también puede traducirse como deseo.

Comprendiendo que la Biblia nos trae placer, y es ese placer lo que produce en nosotros un deseo que nos motiva a tener más tiempo en ella.

Es como una comida favorita a la que todos queremos disfrutar y que esperamos que no se termine.

Si La Biblia es nuestro placer, nuestro deseo será pasar más tiempo en ella

 

Kjéfets también puede traducirse como una cosa que consideramos valiosa.

La Biblia al ser deleitosa debe llevarnos a darle valor.

Es como una relación personal con alguien muy apreciado por nosotros.

Si mi tiempo compartido con una persona especial es muy placentero, producirá que llegue a valorarla.

Si La Biblia es nuestro deleite, tarde o temprano nos daremos cuenta que la llegaremos a valorar en extremo.

 

Kjéfets también puede traducirse como contentamiento.

La Biblia al llegar a deleitarnos afecta nuestros sentidos y el ánimo.

Esta acción debe traer contentamiento, alegría, satisfacción.

 

Kjéfets también puede traducirse como querer o voluntad.

Es aquí donde el deleite en la Biblia adquiere mayor significado.

Nuestro deleite en Ella debe ser tal que debe afectar nuestra voluntad.

Entre mayor tiempo pasamos  deleitándonos en La Biblia, nuestra voluntad será inspirada, a tal punto, que al leerla, nos impulsará a vivirla.

Porque la consideramos valiosa, obedecerla nos llena de gozo, y por ende, le damos contentamiento a Dios, dador de Su Palabra.

 

Dios, gracias por tu Maravillosa Palabra, que Ella sea siempre nuestra  delicia.

 

Salmos 119:174 He deseado tu salvación, oh Jehová, Y tu ley es mi delicia.