Job 6:25
Día 28
Devocional escrito por Celia Vega
Job 6:25 ¡Cuán eficaces son las palabras rectas!
Este versículo nos habla de la importancia de las Palabras Rectas, que son Verdaderas y Justas.
- Las
palabras sirven para edificar o
destruir.
El contexto de esta historia, narra La Biblia que Job hablaba con sus amigos, esperando recibir consolación y aliento por las desgracias de perderlo todo y estar con lepra, pero no fue lo que sucedió, sus amigos lo criticaron y cuestionarlo su fe.
Y
él les respondió con este versículo, que solo
las Palabras Rectas producen Aliento y Fortaleza.
¿Por
qué es importante que nuestras palabras sean correctas?
- Porque podemos edificar y alentar a otros, demostrar amor y respeto al prójimo y a Dios.
Ellas
reflejan el fruto del Espíritu Santo.
Gálatas
5.22-23 Mas el fruto de Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad,
fe, 23 mansedumbre, templanza…
¿Cómo
podemos aplicar este versículo en nuestras vidas?
Debemos ser cuidadoso con lo que decimos, si nuestras palabras no son las apropiadas podemos dañar.
Al
compartir nuestra fe, consolar a alguien, corregir, aconsejar, dar directivas,
guiar.
Tenemos la Palabra de Verdad que no lastima, a lo contrario edifica, levanta, restaura, liberta, consuela, alimenta, fortalece, guía, genera una vida abundante.
El
sabio Salomón dijo:
Proverbios
16: 21, 23, 24 El sabio de corazón es llamado prudente, Y la dulzura de labios
aumenta el saber. 23 El
corazón del sabio hace prudente su boca, Y añade gracias a sus labios. 24 Panal
de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.
Hay una historia bíblica que muestra Jesús llevando a la práctica las palabras rectas, la historia de la mujer adúltera.
San Juan 8:
1-10 Y Jesús se fue al monte de los Olivos. 2 Y por la mañana volvió
al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado èl, les enseñaba. 3 Entonces
los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y
poniéndola en medio, 4 le
dijeron; Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio.
5Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú pues,
¿Qué dices? 6 Mas estos decían tentándole, para poder acusarle. Pero
Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. 7 Y
como insistieran en preguntarle, se enderezo y les dijo: el que de vosotros
este sin pecado tire la primera piedra contra ella. 8 E inclinándose
de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. 9 Pero ellos,
al ir esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzado desde los
más viejos hasta los postreros; y quedo solo Jesús, y la mujer que estaba en
medio. 10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer,
le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusan? ¿Ninguno te condenó? 11 Ella dijo: Ninguno, Señor.
Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete y no peques más.
Qué hermosas Palabras
de Jesús, están llenas de Amor, Misericordia y Sabiduría.
Hasta en la corrección Jesús transmitió salud al corazón, este es el resultado provechoso de las Palabras Correctas.
Que Dios nos de esa
Gracia, que al hablar llevemos esperanza y vida a aquellos que lo necesitan.
No seamos como los
amigos de Job que lo acusaron antes de consolarlo, ni como los escribas
eruditos que conocían La Palabra, pero no la vivían, ni como los fariseos que
aparentaban de ser creyentes, pero solo eran religiosos.
SEAMOS COMO JESÙS,
VEAMOS A LAS PERDSONAS CON SU AMOR.
Tenemos La Palabra que es viva y eficaz, siempre da una salida a cada situación por más difícil que sea.
Quitemos el dedo
acusador y hablemos con Misericordia, allí nuestras palabras serán provechosas,
útiles, y eficaces.
Señor cada día quiero
ser como Tú, Espíritu Santo dirígenos día a día.
Dios te bendiga.