Domingo, 24 de Agosto del 2025

Joel 2:12

Día 24

Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis

Joel 2:12 …Dice Jehová convertíos a mí con todo vuestro corazón.


Joel fue un Profeta de Judá. 

Un Profeta es un hombre inspirado por Dios, que recibe una Palabra de parte de Él, para ser transmitida al Pueblo. 

Esas palabras eran enviadas para alertar situaciones, para animar al Pueblo, para corregirlo de sus malos pasos. 

Y algo así estaba sucediendo en medio de ellos.


Lo que relata el capítulo 2 (Si puede, léalo del inicio), el Pueblo de Dios se enfrentaba a un castigo que era inevitable, ello sabían que sus pasos estaban siendo errados delante de Su Dios. 

Lo que Joel advierte es tremendo. Que al leerlo causa un llamado de atención.


Les cito algo que leí: “Cuando estamos bien con Dios, queremos el día de Jehová. Anhelamos que Él muestre su fuerza porque sabemos que permanecemos en Él.

Cuando no estamos bien con Dios, tememos el día de Jehová, porque cuando Dios se muestra fuerte, su fuerza puede obrar contra nosotros. 

En los días de Joel, Judá no estaba bien con Dios, por lo que el día de Jehová no sería más que tinieblas y oscuridad para ellos.”


¿Qué es estar bien con Dios? Congregarse a pesar de todo lo que vivamos, cuidar nuestros actos, tomar las decisiones correctas, amar a nuestro prójimo, ser testimonio, orar, leer La Biblia. ¡SI! 

Eso y más. Vivir como Dios quiere, y cumplir Su Voluntad. 

Es lindo enumerar, y decirlo, pero cuesta vivirlo entregando el corazón todo el día, minuto a minuto.


No se si le pasó, pero nuestro corazón parece que tiene “ojos”, y nos hace actuar conforme a como nos dejamos llevar. 

Nos movemos sentimentalmente y no con la mente de Cristo. 

Es por eso que actuamos muchas veces mal. 

Y terminamos siendo como ese Pueblo al cual Joel advirtió: desobedientes, necios, tercos, errantes enojones; pensamos mal, pecamos.

En fin, No estamos bien con Dios. 

Y eso nos hace estar desprotegidos, temerosos, “perseguidos”, porque nosotros somos conscientes de que todo tiene consecuencias en nuestro obrar.


Pero qué Gran Misericordia tuvo Dios con Judá. 

¡Y LA TIENE CON NOSOTROS TODOS LOS DÍAS!


Lamentaciones 3: 22-23 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.


Nuestro devocional nos enseña algo muy valioso: 

Debido a que escucharon la advertencia del Juicio, el Pueblo de Dios debe arrepentirse.


Su arrepentimiento no pierde validez solo por haber llegado a través del miedo.

Lo importante es que se vuelvan a Jehová con sinceridad, y Dios les dice cómo:

  • El arrepentimiento sincero es convertirse a Dios, y por lo tanto, alejarse del propio pecado.

  • El arrepentimiento sincero se hace con todo el corazón, dando todo lo que podemos en entrega a Dios.

  • El arrepentimiento sincero está marcado por la acción (con ayuno) y emoción (con lloro y lamento)

  • No todos los actos de arrepentimiento incluirán ayuno y lloro, pero si la acción y la emoción están ausentes, no es un arrepentimiento real.


Hoy tenemos una oportunidad Gracias a Jesucristo, de dejar nuestra vana manera de vivir, nuestro pecado y volvernos a Dios de corazón. 

Rendir nuestro ser ante Él, y pedirle que Su Espíritu Santo nos convierta genuinamente.

¡Él lo quiere hacer, desea el bien para nosotros y nos quiere libres para vivir una vida plena!

¡Señor sigue ayudándonos y enseñándonos a través de tu Palabra !