Martes, 19 de Diciembre del 2023

Josué 14:8

                                                                                                                                                                        Día 19

Josué 14:8…Yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios.

 

En este capítulo encontramos como  Caleb, hijo de Jefone, recibe su herencia.

Caleb recibe Hebrón

Josué 14:6-8 Y los hijos de Judá vinieron a Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti. 7 Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón. 8 Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios. 

ü Caleb, de la tribu de Judá, fue uno de los doce espías que exploraron la tierra de Canaán unos cuarenta y cinco años antes, cuando Israel estuvo por primera vez en el umbral de la Tierra Prometida.

    Números 13:1-25

ü Caleb fue uno de los dos únicos espías que regresó con un buen informe, un informe de fe; creyendo que Dios le había dado a Israel la tierra y les permitiría conquistarla.

ü El otro espía fiel no era otro que Josué. Los diez espías infieles midieron a los gigantes en función de su propia fuerza, pero Josué y Caleb midieron a los gigantes en función de la Fuerza de Dios.  

    Números 13:26- 14:9

ü Los otros diez espías creyeron que Israel sería destruido en el intento de tomar Canaán, e Israel les creyó a los diez espías titubeantes

ü Esta fue la causa de los cuarenta años del peregrinaje de Israel por el desierto; Dios no permitiría que entrara esa generación de incredulidad, así que esperó a que murieran en el desierto.

    Números 14:26-38

ü Los únicos mayores de edad en el momento del rechazo que realmente entraron a la Tierra Prometida fueron Josué y Caleb, los dos espías fieles.

 

Entonces, es apropiado que, así como Judá es la primera tribu en recibir su porción en el lado oeste del Jordán, que Caleb sea el primero entre el Pueblo de Judá en recibir su heredad.

 

Cuando Israel entró en la tierra prometida y Josué empezó a repartirla, a Caleb le es entregado el monte de Hebrón, una tierra de gigantes, con ciudades grandes y fortificadas: 

Josué 14:13 Josué entonces le bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón por heredad

 

Si ahondamos un poco más en este acontecimiento, podremos ver que Caleb dio  pasos, antes obtener su heredad:

v Le creyó a Dios

Aunque sus otros diez compañeros trajeron malas noticias e hicieron desfallecer el corazón del pueblo, Caleb hizo una declaración de fe: 

Números 13:30 Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.

Y cuando el pueblo comenzó a quejarse y a rebelarse contra Dios, nuevamente junto con Josué dijeron: 

Números 14:8-9.Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis.

Nos llaman creyentes porque somos personas de fe.

Nuestra vida está signada por creer a lo que Dios dice. Al conocer Su Voluntad y obedecerla, allanamos el camino para recibir Sus Promesas.

Creer es clave, seamos personas con convicciones firmes y cuando Dios nos dé una Palabra, cumplámosla, aunque nos cueste, aunque no entendamos. Dios siempre premiará la obediencia.

 

v Siguió a Jehová 

Josué 14:8 Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios.

No existe otra manera de alcanzar el Propósito de Dios en nuestras vidas, debemos seguir al Señor, debemos seguir lo que Él va marcando en el Camino.

Así sucedió con Caleb, por seguir lo establecido por Dios,  versículos más adelante lo registra La Biblia: 

Josué 14:14 Por tanto, Hebrón vino a ser heredad de Caleb hijo de Jefone cenezeo, hasta hoy, por cuanto había seguido cumplidamente a Jehová Dios de Israel.

 

Las grandes victorias que encontramos en Las Escrituras, todas fueron obtenidas porque los siervos siguieron fielmente al  Señor.

De los tantos que hay, miremos dos ejemplos:

o   Abraham

La Biblia se refiere a Abraham como el Padre de la fe debido a su confianza inquebrantable en Dios.

En Génesis 12, Dios llama a Abraham a dejar su lugar e ir a una nueva tierra que Él le mostraría.

A pesar de no saber a dónde iba, Abraham obedeció el mandato de Dios y emprendió el viaje.

Luego  cuando Dios le pidió a Abraham que sacrificara a su hijo Isaac, no dudó sino que confió en que Dios tenía un plan, Quien proveyó un carnero para el sacrificio, mostrándole a Abraham que Él era Fiel a Sus Promesas.

El ejemplo de Abraham nos enseña que la obediencia al llamado de Dios a menudo requiere fe y confianza. Abraham no sabía a dónde lo estaba conduciendo Dios, pero confiaba en que tenía un plan para su vida.

De manera similar, en nuestras propias vidas, podemos ser llamados a dar un paso de fe sin saber a dónde nos está guiando Dios. Sin embargo, podemos confiar en que Dios tiene un plan y nos proveerá en cada paso del camino.

o    David

Es conocido como un hombre conforme al corazón de Dios, y una de las razones de esto es su confianza inquebrantable en Dios.

Cuando David se enfrentó al gigante Goliat, supo que no podía derrotarlo por sí solo.

En cambio, confió en el Poder de Dios y derrotó a Goliat con una sola piedra.

Más adelante en su vida, cuando enfrentó la oposición y la traición de su propio hijo, David confió en la Soberanía de Dios y buscó Su Guía en cada decisión.

El ejemplo de David nos enseña que confiar en el Poder y la Soberanía de Dios puede conducir a grandes victorias.

David no confió en su propia fuerza o capacidad sino que confió en el Poder de Dios para superar sus enemigos.

De manera similar, podemos confiar en la Soberanía de Dios para guiarnos a través de decisiones difíciles y conducirnos a la victoria en cada área de nuestras vidas.

  

v Recordó la promesa y pidió que se cumpla.

Caleb no se quedó pensándolo o deseándolo, sino que lo pidió y le recordó a Josué, la promesa que Moisés le había hecho:

 Josué 14:12 Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho.

Todo lleva un proceso, en el mismo la fe acompañada de la esperanza, lograran su cometido.

Caleb un hombre de fe, obró conforme el mandato de Dios, caminó obedeciendo lo que Dios había encomendado. Pasó el tiempo… y su corazón alimentaba la esperanza de recibir lo prometido.

Y Dios tiene Su Tiempo Perfecto para cada cosa, así cuando llega el tiempo del cumplimiento, recibimos lo prometido.

 

Confiar en Dios es tener la seguridad de que Él no nos fallará.

Esa confianza nos ayudará a seguir en lo que Él ha determinado para nuestras vidas.

Es verdad  que los primeros pasos son fáciles, los siguientes parecen volverse cómodos… pero en la medida que el tiempo transcurre y no llegamos donde esperábamos o todavía no recibimos lo que nos ha prometido, el camino puede volverse difícil…

Mirar en La Escritura la vida de Caleb, nos enseña de alguien que se mantuvo firme en Quien había creído, firme en seguirle, firme en esperar lo prometido…  

A todos nos llegaran los tiempos difíciles e inciertos. ¡Es parte de la vida!

¿Cuál será nuestra respuesta ante ellos? ¿Seguiremos confiando en nuestro Dios o nos dejaremos llevar por la tristeza, la ansiedad y la desesperación?

Hay bendiciones para los que confían en El Señor.

Cuando confiamos en Dios somos como ese árbol bien plantado que tiene sus raíces firmes junto a la corriente del agua, su Fuente de Vida.

Sin agua, el árbol morirá, no podrá soportar el calor y se secará.

De la misma manera, nosotros estaríamos muertos espiritualmente si no tenemos nuestras raíces espirituales plantadas en Dios. Dios es nuestra Fuente de Vida

Estando firmes en Dios, podremos hacer frente a las pruebas de la vida.

Su agua, el fluir de Su Espíritu Santo en nosotros,  traerá el alivio necesario en el momento preciso, podemos estar seguros de eso. Dios no abandona a sus hijos.

Él nos sostiene de la mano, nos aconseja y nos guiará en Su Voluntad hasta el fin de nuestros días aquí en la Tierra.

Salmo 73:23-24 Con todo, yo siempre estuve contigo; Me tomaste de la mano derecha. 24 Me has guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.

 

¿Cómo no vamos a confiar en Dios?

Algún día, cuando miremos atrás y recordemos las dificultades de estos  momentos, nos daremos cuenta de que mantenernos firmes, confiando en Dios, nos hizo más fuertes.

Reconoceremos que escuchar a Dios y hacer lo que Él indicó nos llevó por el camino correcto.

Llegaremos a la meta y recibiremos lo prometido, ya no pensaremos cuánto tiempo tuvo que pasar.

Como Caleb diremos:

Josué 14:11Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar. 12 Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día…  

 Disfrutaremos de la Fidelidad de Dios.

Y Dios se gozará de nosotros por haber permanecido en Él, y nuestra fe saldrá fortalecida.