Jueves, 26 de Junio del 2025

Josué 22:31

Día 26

Devocional escrito por Samuel Alfieri

Josué 22:31 …Hemos entendido que Jehová está entre nosotros…


El versículo completo dice:

Josué 22:31 Y Finees hijo del sacerdote Eleazar dijo a los hijos de Rubén, a los hijos de Gad y a los hijos de Manasés: Hoy entendemos que Jehová está entre nosotros, pues no habéis cometido esta traición contra Jehová; ahora habéis librado a los hijos de Israel de la mano de Jehová.


El capítulo 22 de Josué relata un momento delicado en la historia de Israel. 

Las tribus de Rubén, Gad y la de Manasés habían cumplido su promesa de ayudar a sus hermanos a conquistar la tierra prometida. 

Ahora regresaban a sus posesiones al otro lado del Jordán.

Antes de irse, construyeron un altar grande junto al río, lo cual fue interpretado como una posible señal de rebelión o idolatría.


Israel se alarmó. 

Un altar fuera del Tabernáculo podía significar una ruptura del Pacto, algo que en el pasado había traído el Juicio de Dios sobre toda la nación. 

El Pueblo estaba dispuesto a la guerra si eso era necesario para proteger la santidad de su adoración a Dios.


Pero antes de actuar violentamente, enviaron una delegación liderada por Finees, el sacerdote, para investigar. 

Cuando las tribus del este explicaron que su intención no era rebelarse, sino crear un testimonio visible que recordara la unidad entre todos los israelitas.

Esto sería un altar de testimonio, no de sacrificio, entonces la tensión se diluyó.


Finees pronunció las palabras claves del versículo 31: 

… Hoy entendemos que Jehová está entre nosotros…

No hubo guerra, ni juicio. 

Hubo entendimiento, reconciliación y paz.


Este pasaje nos muestra varias lecciones fundamentales para nuestra vida:


  • Es importante buscar la paz antes del juicio

La reacción inicial del Pueblo fue temer lo peor. 

Sin embargo, en lugar de proceder a la guerra, enviaron representantes a buscar la verdad. 

¡Cuánto evitaríamos en nuestras relaciones si adoptáramos este principio! 

Jesús también enseñó que antes de presentar nuestra ofrenda a Dios, debemos reconciliarnos con nuestros hermanos.

Mateo 5:23-24 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.


A veces, interpretamos acciones o palabras ajenas desde el temor o la sospecha. 

Pero la Sabiduría de Dios nos llama a buscar el diálogo, a escuchar, a preguntar antes de condenar.

Tal como dice el Proverbio cuando nuestros caminos agradan al Señor, incluso nuestros enemigos pueden llegar a estar en paz con nosotros. 


  • La paz es posible cuando hay disposición a escuchar y a entender.

Proverbios 16:7 Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él.


Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.


Romanos 12:18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.


  • La fidelidad debe ser evidente

Las tribus tenían el corazón correcto, pero su acción fue malinterpretada. 

El altar fue visto como una amenaza porque no se entendió su propósito. 

La buena intención, aunque sincera, puede causar tropiezos si no se comunica claramente.

Esto nos recuerda que, como creyentes, debemos ser conscientes de nuestro testimonio.

No solo importa lo que creemos, sino cómo lo vivimos y cómo los demás lo ven. 

Pablo exhortó a los romanos: No hagáis tropezar a vuestro hermano. 

Romanos 14:13 Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.


  • La fidelidad a Dios debe ser visible. 

Nuestro comportamiento debe reflejar santidad y unidad, no provocar división o confusión.


  • Dios se manifiesta donde hay unidad

Las palabras de Finees: Jehová está entre nosotros son un testimonio profundo.

Cuando el Pueblo de Dios elige la paz, la verdad y la comunión sobre la sospecha, el conflicto y la división, allí está Dios.

Este pasaje también es un eco anticipado del Salmo 133.

Salmo 133:1-3  ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía! 2  Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras;

3 Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna.


  • La unidad del Pueblo de Dios es una señal de Su Presencia. 

El altar no fue una causa de guerra, sino una señal de comunión, una evidencia de fidelidad.

Josué 22:31 nos recuerda que la fidelidad a Dios no solo es personal, sino colectiva. 


La paz y la unidad del Pueblo de Dios deben ser preservadas con sabiduría. 

Antes de acusar, escuchemos. Antes de juzgar, preguntemos. 

Y cuando veamos la evidencia de un corazón fiel, celebremos como Finees: 

 Ahora sabemos que Jehová está entre nosotros.


Vivamos cada día con un corazón que busca la paz, una vida que da buen testimonio, y una comunión que hace visible la Presencia de Dios en medio de Su Pueblo.

Dios lo bendiga.