Viernes, 4 de Julio del 2025

Josué 24:14

Día 4

Devocional escrito por Andrea Villalba

Josué 24:14 …Temed a Jehová, servidle con integridad y en  verdad…


Este texto es muy profundo e importante para la vida de cada cristiano. 

Josué estaba por retirarse del liderazgo, pero quería impartir el deseo y compromiso de servir a Dios con convicción, sinceridad y fidelidad. 

Israel había visto el Poder y el Respaldo Divino, tuvieron un gran líder que conquistó todo lo que Dios les había prometido, pero todavía existían algunos que no habían consagrado sus vidas, seguían sirviendo a los ídolos del pasado, por esto en su discurso final este varón alienta al Pueblo a decidirse por El Señor.

  • El principio de servirle al Señor en Integridad y Verdad es Temer.

Proverbios 1:7 El principio de la sabiduría es el temor a Jehová...


El comienzo de todo es temer, es la actitud de respeto y reverencia, admiración, sumisión y obediencia, es el sentir de no ofenderle, de respetar Su Voluntad y Su Palabra, El Manual de Vida para que lo conozcamos. 


No podemos servir a Dios de verdad si no hemos aprendido esto, el temor nos ayuda a querer agradarle, a buscar Su Guía y a caminar en santidad. 

Cuando perdemos esto no podemos ser cristianos sinceros, mostraremos una imagen buena, pero nuestro corazón estará lejos, y el mejor regalo al Padre Celestial, es vivir una vida de obediencia.


El Pueblo de Israel siempre fue confrontado a tener una verdadera conversión, a abandonar sus costumbres pasadas e ídolos, ellos cumplían religiosamente sus sacrificios, ritos, pero no eran sinceros y sus corazones no estaban totalmente

convertidos, por falta de temor.


Hay una enseñanza determinante en el Antiguo Testamento, después que Moisés le entrega al Pueblo de Israel los Mandamientos, Dios le da una orden “Lo que Dios exige.”

Deuteronomio 10:12 Ahora, pues, Israel, ¿ qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?


Lo primero que exige Dios es “que temas a Jehová tu Dios” confirma que es el principio de todo. 

Y ¿Qué significa servirle en integridad y verdad?


  • Servirle en integridad: 

Actuar de manera honesta, sabia y sincera en todo momento y circunstancias, involucra lo que pensamos, sentimos, vemos y se manifiesta en todo lo que hacemos.


  • Servir en verdad: 

Implica decir y hacer lo correcto, esto repercute en el testimonio, y nos da el respaldo de que somos veraces.


Un ejemplo en La Biblia de alguien que realmente sirvió a Dios temerosamente, fue Samuel, su vida se caracterizó por su honestidad, fidelidad, por un liderazgo justo y responsable. 

Desde su niñez fue un consagrado, pero al crecer el tomo sus propias decisiones y respondió ante El Señor con una verdadera devoción. 

En su último discurso dijo:

1 Samuel 12:3-5 Aquí estoy; atestiguad contra mí delante de Jehová y delante de su ungido, si he tomado el buey de alguien, si he tomado el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno, o si alguien he tomado cohecho para cegar mis ojos con él; y os lo restituiré. 4 Entonces dijeron: Nunca nos has calumniado ni agraviado, ni has tomado algo de mano de ningún hombre. 5 Y él les dijo: Jehová es testigo contra vosotros, y su ungido también es testigo en este día, que no habéis hallado cosa alguna en mi mano. Y ellos respondieron: Así es.


Samuel dio testimonio de vida, dejó un ejemplo de servicio, amor y dedicación.

Vivió una vida sana, en medio de tiempos difíciles se mantuvo temeroso del Señor en todo, su sentido común lo llevó a tener un corazón transparente y a ser diferente.


Y de eso se trata la vida cristiana, ser distintos y el concepto de esta es, que no es igual ni semejante, no se amolda al resto, desafía normas sociales, culturales, acciones, actitudes y que no quiere igualarse. 


Samuel tenía esto bien trazado en su corazón, nadie pudo señalarlo, porque su caminar fue correcto. 

No se conformó a su tiempo, sino dejó que el Espíritu Santo lo transformara, aunque él fue un consagrado desde pequeño a La Casa de Dios y al servicio, de seguro tuvo que tomar resoluciones, pero siempre hizo lo que agrada al Señor.

Romanos 12.1-2 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.


Y este culto racional poseía el Profeta Samuel, el deseo de complacer y honrar al Padre con todo su corazón, de vivir una vida Pura. 

Este deseo solo lo puede provocar el temor reverente a lo sagrado. 

Josué confronta a Pueblo a ser diferentes, distintos y hoy Su Palabra nos confronta a nosotros a tener el mismo fallo.

¿A quién serviremos?, ¿De qué forma lo haremos?, ¿Seremos capaces de renunciar a todo aquello que nos separa de la santidad? 

En nosotros está la decisión.

El Rey de Reyes merece que Sus Hijos le honremos en integridad y verdad.

Todos necesitamos del Espíritu Santo, sólo Él puede renovarnos y transformarnos para poder gratificar al Señor.

Empecemos anhelando no ofenderle, sino respetarle en todo, porque este es nuestro culto racional.

Dios te bendiga grandemente.