Domingo, 9 de Febrero del 2025

Josué 24:15

Dia 9

Devocional escrito por Lucas Italiani

Josué 24:15 … Yo y mi casa serviremos a Jehová.


Cuando Josué, era consciente de que su partida con El Señor era inminente, convocó a todo Israel y les recordó todo lo que Jehová había hecho por ellos, exhortándoles a obedecer y guardar todas Sus Leyes y Mandamientos.


Les dio también opción a escoger a quien servir; dejando muy claro que:

 … Yo y mi casa serviremos a Jehová.


Josué marcó un camino a seguir con su decisión, usó su sabiduría y amor por Dios para dar el ejemplo a todo el Pueblo de Israel, de servir a Dios sin importar lo que pensaran los demás.


Si leemos detenidamente los dos últimos capítulos del libro de Josué llegaremos a la conclusión, de que Josué hasta en los últimos días de su vida había servido al Señor, es más, ese servicio lo iban a continuar en un futuro, los nacidos en su casa.


  • Servir a Jehová, significa estarle sujeto, haciendo lo que Él dispone. 


Por lo tanto, que una casa sirva a Jehová, es que todos y cada uno de sus miembros estén sujetos y a la disposición del Señor.


En esa casa, debe de estar presente, en todos los aspectos, el orden de Dios: tanto en lo moral, como en lo espiritual,  en lo privado, como en lo público.


En la casa que se sirva al Señor, el esposo además de proveer, para todas las necesidades de su familia, debe amar y tratar como vaso más frágil a la esposa; la esposa, a su vez, debe estar sujeta a su marido, en amor; los hijos deben sujetarse sin temor a sus padres, y obedecerlos.


Efesios 5:15-33 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. 18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, 19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Someteos los unos a los otros

21 Someteos unos a otros en el temor de Dios. 22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. 25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. 28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. 29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, 30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. 31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. 32 Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. 33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.



Debe ser un hogar de paz, como corresponde a cualquier lugar consagrado al Señor. 

Juan 14:27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.


Creo que, en la casa de Josué, donde se servía al Señor, se cumplía la Ley de Dios, porque no puede haber servicio sin obediencia. 

El servicio siempre va unido a la obediencia, y El Señor dejó muy claro en Las Escrituras Su Orden, el Orden de Dios para todas y cada una de las casas que estén a Su Servicio.


El marido debe estar sujeto al Señor; la esposa debe estar sujeta a su marido y al Señor, los hijos deben sujetarse a sus padres y al Señor.


  • Cada uno en su lugar, pero cada uno sirviendo al Señor. 
  • La casa en pleno servicio al Señor.

Una casa al servicio del Señor, es como un buque en continua navegación por el mar de la vida, todos sus ocupantes deben ser aptos para las tareas que les han sido encomendadas. 

Cada uno debe ocupar su lugar. Nadie debe desear ocupar el lugar de otro.


Generalmente, un hogar lo componen, los esposos y los hijos e incluso más familiares, según las circunstancias de cada familia; pero no por eso debe cambiar el orden de Dios para el hogar. 

Al estar en la misma casa el compromiso es idéntico para todos.


  • Estar en la misma casa significa: compromiso y colaboración.

  • Compromiso con el Señor y colaboración con los demás miembros.


El sentir de un redimido por El Señor, es que un día cada uno de sus hijos, al establecer una nueva casa, establezca a su vez, el orden de Dios.


Servir uno mismo y su casa al Señor, es lo que todo creyente desea, pero para que sea una realidad, son necesarias dos cosas: INTEGRIDAD Y VERDAD.


  • La integridad es el resultado de mantenernos como Nuevas Criaturas: siendo fieles al compromiso que adquirimos al conocer y aceptar al Señor Jesucristo, como nuestro Salvador y Señor.

  • La verdad, es haber asumido cada una de las Enseñanzas de Cristo y llevarlas a la práctica, día a día.


Así que: 

2 Corintios 5:17 si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 


Al ser una nueva criatura, poseemos entre otras muchas más cosas, la integridad y la verdad del Señor Jesucristo en nuestras vidas.

… Yo y mi casa serviremos a Jehová.

Es un recordatorio para revisar nuestro corazón, las actividades que realizamos en nuestro hogar, el ejemplo que le damos a nuestra Familia y lo que nuestra Familia está viendo o escuchando. 

Es una oportunidad para revisar comportamientos, acciones y actitudes para asegurar que todo lo que decimos, pensamos y hacemos, esté alineado con Jesús.

Y podamos decir igual que dijo Josué: 

YO Y MI CASA SERVIREMOS A JEHOVA.