Domingo, 23 de Julio del 2023

Josué 24:18

                                                                                                                                                       Día 23

Josué 24:18…Servimos a Jehová. Porque él es nuestro Dios.

En este capítulo 24, Josué recuerda las grandes obras de Dios a Israel, Su Pueblo.

Hagamos una reseña para llegar a nuestro  punto de reflexión:

·        Josué le habla a la nación nuevamente, a través de sus líderes. V 1

Reunió Josué a todas las tribus de Israel en Siquem, y llamó a los ancianos de Israel, sus príncipes, sus jueces y sus oficiales; y se presentaron delante de Dios.

·        La fidelidad de Dios a los patriarcas.  V 2-4

2 Y dijo Josué a todo el pueblo: Así dice Jehová, Dios de Israel: Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río, esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a dioses extraños. 3 Y yo tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del río, y lo traje por toda la tierra de Canaán, y aumenté su descendencia, y le di a Isaac. 4 A Isaac le di a Jacob y a Esaú. Y a Esaú le di el monte de Seir, para que lo poseyese; pero Jacob y sus hijos descendieron a Egipto. 

·        La fidelidad de Dios en el escape de Egipto. V 5-7a 

5Y yo envié a Moisés y a Aarón, y herí a Egipto, conforme a lo que hice en medio de él, y después os saqué. 6 Saqué a vuestros padres de Egipto; y cuando llegaron al mar, los egipcios siguieron a vuestros padres hasta el Mar Rojo con carros y caballería. 7a Y cuando ellos clamaron a Jehová, él puso oscuridad entre vosotros y los egipcios, e hizo venir sobre ellos el mar, el cual los cubrió; y vuestros ojos vieron lo que hice en Egipto

·        La fidelidad de Dios en el desierto. V 7b-10

7bDespués estuvisteis muchos días en el desierto. 8 Yo os introduje en la tierra de los amorreos, que habitaban al otro lado del Jordán, los cuales pelearon contra vosotros; mas yo los entregué en vuestras manos, y poseísteis su tierra, y los destruí de delante de vosotros. 9 Después se levantó Balac hijo de Zipor, rey de los moabitas, y peleó contra Israel; y envió a llamar a Balaam hijo de Beor, para que os maldijese. 10 Mas yo no quise escuchar a Balaam, por lo cual os bendijo repetidamente, y os libré de sus manos.

·        La fidelidad de Dios en la tierra de Canaán. V 11-13

11 Pasasteis el Jordán, y vinisteis a Jericó, y los moradores de Jericó pelearon contra vosotros: los amorreos, ferezeos, cananeos, heteos, gergeseos, heveos y jebuseos, y yo los entregué en vuestras manos. 12 Y envié delante de vosotros tábanos, los cuales los arrojaron de delante de vosotros, esto es, a los dos reyes de los amorreos; no con tu espada, ni con tu arco. 13 Y os di la tierra por la cual nada trabajasteis, y las ciudades que no edificasteis, en las cuales moráis; y de las viñas y olivares que no plantasteis, coméis.

·        El desafío: servir a Dios exclusivamente. V 14

14 Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová. 

·        Escojan a Dios o a otros dioses V 15

15 Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.

 

Desde aquí tomaremos nuestra reflexión.

·        Israel responde: ellos también servirán a Jehová V 16-18

16 Entonces el pueblo respondió y dijo: Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehová para servir a otros dioses; 17 porque Jehová nuestro Dios es el que nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre; el que ha hecho estas grandes señales, y nos ha guardado por todo el camino por donde hemos andado, y en todos los pueblos por entre los cuales pasamos. 18 Y Jehová arrojó de delante de nosotros a todos los pueblos, y al amorreo que habitaba en la tierra; nosotros, pues, también serviremos a Jehová, porque él es nuestro Dios.

 

El Pueblo respondió

a.   Que jamás nos acontezca, de servir a otros dioses.

b.   Porque Dios nos sacó de la esclavitud de Egipto

c.   Nos ha guardado, cada vez que enfrentamos a nuestros enemigos

d.   Con Él pudimos vencerles

e.   Nosotros también le serviremos, porque es nuestro Dios.

 

Cuando detenidamente estudiamos cada tramo de la historia de Israel, cada vez lo vemos más Grande a nuestro Dios.

El Pueblo cuando dependió de Él pudo experimentar Su Cuidado, Su Protección, Su Poder…Su Fidelidad.

Muchos nos preguntamos ante tal manifestación, como Israel podría apartarse de la Poderosa Mano de Dios, pero así sucedía.

Cada uno de nosotros, los que hoy pertenecemos al Pueblo de Dios vivimos las mismas experiencias.

Dios ha sido nuestro libertador, Quien hasta aquí nos ha dado victoria contra nuestros enemigos.

No podemos menos que servirle, Él es nuestro Dios.

 

·        El servicio a Dios, debe ser la respuesta en gratitud a todo lo que Dios nos ha brindado.

·        El servicio que Dios se merece debe ser el mejor y tenemos que dárselo con todo el corazón.

·        El mayor acto de adoración que podemos hacer es dar gracias a Dios.

·        Es el resumen de la adoración, porque a través de la gratitud afirmamos a Dios como la fuente máxima de juicio y bendición, reconociendo Su Poder y Su Gracia que nos alcanzó.

 

Un valioso ejemplo de servicio, El Apóstol, Pablo le dice a la Iglesia de Corintio:

2 Corintios 4:15 Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.

Pablo declara el motivo de todo su servicio  a Corintio: gratitud que abundaba para la gloria de Dios.

Piense en todo el dolor que Pablo sufrió en su ministerio a la iglesia de Corintio: no lo comprendieron, lo ridiculizaron, lo calumniaron y también lo atacaron por su servicio al Señor. Sin embargo, pasó desinteresadamente su vida de manera que la gracia de Dios alcanzara a más pecadores; y la alabanza de los redimidos ascendiera al Trono de Dios.

La historia de Lucas 17:11-19, Diez leprosos son limpiados, refuerza este punto.

Cristo se encuentra con diez leprosos en un pueblo entre Samaria y Galilea.

Y les dice que vayan y se muestren a los sacerdotes. Mientras que obedecían Su orden, Cristo cura a los diez instantáneamente.

Los versículos 15-16  retoman la historia:

Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, 16y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.

Lucas define cuidadosamente cómo el samaritano notando que había sido sanado, volvió dándole gloria a Dios a gran voz y cayendo a los pies, postrado, dándole gracias a Cristo.

Dar Gloria a Dios y la gratitud son inseparables.

Dios quiere que seamos agradecidos en todo porque la gratitud es la máxima expresión de un corazón regenerado.

Quien está agradecido a Dios, le adora, le sirve.

 

El Pueblo de Israel manifestaba serviremos a Jehová, porque él es nuestro Dios.

El servicio que Dios requería de Israel era para que le agradara a Él.

Deuteronomio 10:12 Ahora, pues, Israel, ¿Qué pide de ti Jehová, tu Dios, que andes en todos sus caminos, que ames y sirvas a Jehová, tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.

·        Lo que Dios pide en Su Palabra a ellos, era que le sirvieran con todo su corazón y su alma.

·        Y en este tiempo no cambia absolutamente nada, nosotros somos el Israel espiritual al cual en ese pasaje bíblico Dios nos está demandando un servicio que agrade a Él.

 

Josué 22:5 Solamente que con diligencia cuidéis de cumplir el mandamiento y la ley que Moisés siervo de Jehová os ordenó: que améis a Jehová vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus mandamientos, y le sigáis a él, y le sirváis de todo vuestro corazón y de toda vuestra alma.

El servicio a Dios, que Él demanda de cada uno de sus hijos es un servicio de todo corazón y con toda nuestra alma, pues, una entrega absolutamente completa de nuestro ser a él. 

·        Este es nuestro tiempo de honrarle, porque es nuestro Dios

·        Este es nuestro tiempo de servirle, por todo lo que nos ha brindado.

 Samuel 12:24 Pero los exhorto a temer al Señor y a servirle fielmente y de todo corazón, recordando los grandes beneficios que él ha hecho en favor de ustedes.