Josué 24:18
Día 23
Josué 24:18…Servimos a Jehová. Porque él es nuestro Dios.
En este capítulo 24, Josué recuerda las grandes obras de Dios a Israel, Su Pueblo.
Hagamos
una reseña para llegar a nuestro punto
de reflexión:
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Josué le habla a la nación
nuevamente, a través de sus líderes. V 1
Reunió Josué a todas las tribus de Israel en
Siquem, y llamó a los ancianos de Israel, sus príncipes, sus jueces y sus
oficiales; y se presentaron delante de Dios.
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La fidelidad de Dios a los
patriarcas. V 2-4
2 Y dijo Josué a todo el pueblo: Así dice Jehová,
Dios de Israel: Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río,
esto es, Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a dioses extraños. 3 Y yo tomé a vuestro padre Abraham
del otro lado del río, y lo traje por toda la tierra de Canaán, y aumenté
su descendencia, y le di a Isaac. 4 A Isaac le di a Jacob y a
Esaú. Y a Esaú le di el monte de Seir, para que lo poseyese; pero
Jacob y sus hijos descendieron a Egipto.
·
La fidelidad de Dios en el
escape de Egipto. V 5-7a
5Y yo envié a
Moisés y a Aarón, y herí a Egipto, conforme a lo que hice en medio de
él, y después os saqué. 6 Saqué a vuestros padres de Egipto;
y cuando llegaron al mar, los egipcios siguieron a vuestros padres hasta el Mar
Rojo con carros y caballería. 7a Y cuando ellos clamaron a Jehová,
él puso oscuridad entre vosotros y los egipcios, e hizo venir sobre ellos el
mar, el cual los cubrió; y vuestros ojos vieron lo que hice en Egipto
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La fidelidad de Dios en el
desierto. V 7b-10
7bDespués
estuvisteis muchos días en el desierto. 8 Yo os introduje en la tierra de los
amorreos, que habitaban al otro lado del Jordán, los cuales pelearon contra
vosotros; mas yo los entregué en vuestras manos, y poseísteis su tierra, y los
destruí de delante de vosotros. 9 Después se levantó Balac hijo de
Zipor, rey de los moabitas, y peleó contra Israel; y envió a llamar a Balaam
hijo de Beor, para que os maldijese. 10 Mas yo no quise escuchar a Balaam,
por lo cual os bendijo repetidamente, y os libré de sus manos.
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La fidelidad de Dios en la
tierra de Canaán. V 11-13
11 Pasasteis el Jordán, y vinisteis a Jericó, y
los moradores de Jericó pelearon contra vosotros: los amorreos, ferezeos,
cananeos, heteos, gergeseos, heveos y jebuseos, y yo los entregué en vuestras
manos. 12 Y envié delante de vosotros
tábanos, los cuales los arrojaron de delante de vosotros, esto es, a los
dos reyes de los amorreos; no con tu espada, ni con tu arco. 13 Y os di la tierra por
la cual nada trabajasteis, y las ciudades que no edificasteis, en las cuales
moráis; y de las viñas y olivares que no plantasteis, coméis.
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El desafío: servir a Dios
exclusivamente. V 14
14 Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con
integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales
sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová.
·
Escojan a Dios o a otros
dioses V 15
15 Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a
quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando
estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra
habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
Desde aquí tomaremos
nuestra reflexión.
·
Israel responde: ellos
también servirán a Jehová V 16-18
16 Entonces el pueblo respondió y dijo: Nunca tal
acontezca, que dejemos a Jehová para servir a otros dioses; 17 porque Jehová nuestro Dios es el
que nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa
de servidumbre; el que ha hecho estas grandes señales, y nos ha guardado por
todo el camino por donde hemos andado, y en todos los pueblos por entre los
cuales pasamos. 18 Y Jehová arrojó de delante de
nosotros a todos los pueblos, y al amorreo que habitaba en la tierra; nosotros,
pues, también serviremos a Jehová, porque él es nuestro Dios.
El Pueblo respondió
a. Que jamás nos acontezca, de
servir a otros dioses.
b. Porque Dios nos sacó de la
esclavitud de Egipto
c. Nos ha guardado, cada vez
que enfrentamos a nuestros enemigos
d. Con Él pudimos vencerles
e. Nosotros también le
serviremos, porque es nuestro Dios.
Cuando detenidamente
estudiamos cada tramo de la historia de Israel, cada vez lo vemos más Grande a
nuestro Dios.
El Pueblo cuando
dependió de Él pudo experimentar Su Cuidado, Su Protección, Su Poder…Su
Fidelidad.
Muchos nos
preguntamos ante tal manifestación, como Israel podría apartarse de la Poderosa
Mano de Dios, pero así sucedía.
Cada uno de
nosotros, los que hoy pertenecemos al Pueblo de Dios vivimos las mismas
experiencias.
Dios ha sido
nuestro libertador, Quien hasta aquí nos ha dado victoria contra nuestros
enemigos.
No podemos
menos que servirle, Él es nuestro Dios.
·
El servicio a Dios, debe ser la respuesta en
gratitud a todo lo que Dios nos ha brindado.
·
El servicio que Dios se merece debe ser el
mejor y tenemos que dárselo con todo el corazón.
·
El mayor acto de adoración que podemos hacer es
dar gracias a Dios.
·
Es el resumen de la adoración, porque a través
de la gratitud afirmamos a Dios como la fuente máxima de juicio y bendición, reconociendo
Su Poder y Su Gracia que nos alcanzó.
Un valioso ejemplo de servicio, El Apóstol, Pablo le dice a la Iglesia
de Corintio:
2 Corintios 4:15 Porque
todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia
por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.
Pablo declara el motivo de todo su servicio a Corintio: gratitud que abundaba para la gloria de
Dios.
Piense en todo el dolor que Pablo sufrió en su ministerio a la iglesia
de Corintio: no lo comprendieron, lo ridiculizaron, lo calumniaron y también lo
atacaron por su servicio al Señor. Sin embargo, pasó desinteresadamente su vida
de manera que la gracia de Dios alcanzara a más pecadores; y la alabanza de los
redimidos ascendiera al Trono de Dios.
La historia de Lucas 17:11-19, Diez leprosos son limpiados, refuerza este
punto.
Cristo se encuentra con diez leprosos en un pueblo
entre Samaria y Galilea.
Y les dice que vayan y se muestren a los
sacerdotes. Mientras que obedecían Su orden, Cristo cura a los diez
instantáneamente.
Los versículos 15-16 retoman la historia:
Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió,
glorificando a Dios a gran voz, 16y se postró rostro en tierra a sus pies,
dándole gracias; y éste era samaritano.
Lucas define cuidadosamente cómo el samaritano
notando que había sido sanado, volvió dándole gloria a Dios a gran voz y cayendo a
los pies, postrado, dándole gracias a
Cristo.
Dar Gloria a Dios y la gratitud son inseparables.
Dios quiere que seamos agradecidos en todo porque
la gratitud es la máxima expresión de un corazón regenerado.
Quien está agradecido a Dios, le adora, le sirve.
El Pueblo de Israel manifestaba serviremos a
Jehová, porque él es nuestro Dios.
El servicio que Dios requería de Israel era para
que le agradara a Él.
Deuteronomio 10:12 Ahora, pues, Israel, ¿Qué pide de ti Jehová, tu Dios,
que andes en todos sus caminos, que ames y sirvas a Jehová, tu Dios con todo tu
corazón y con toda tu alma.
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Lo
que Dios pide en Su Palabra a ellos, era que le sirvieran con todo su corazón y
su alma.
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Y
en este tiempo no cambia absolutamente nada, nosotros somos el Israel
espiritual al cual en ese pasaje bíblico Dios nos está demandando un servicio
que agrade a Él.
Josué
22:5 Solamente
que con diligencia cuidéis de cumplir el mandamiento y la ley que Moisés siervo
de Jehová os ordenó: que améis a Jehová vuestro Dios, y andéis en todos sus
caminos; que guardéis sus mandamientos, y le sigáis a él, y le sirváis de todo
vuestro corazón y de toda vuestra alma.
El servicio a Dios, que Él demanda de cada uno de sus hijos es un servicio
de todo corazón y con toda nuestra alma, pues, una entrega absolutamente
completa de nuestro ser a él.
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Este es nuestro tiempo de honrarle, porque es nuestro Dios
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Este es nuestro tiempo de servirle, por todo lo que nos ha brindado.
Samuel 12:24 Pero los exhorto a temer al Señor y a servirle fielmente y de todo corazón, recordando los grandes beneficios que él ha hecho en favor de ustedes.