Juan 1:4
Día 14
Devocional escrito por Guadalupe
Infràn de Medina Celis
Juan 1:4 En él estaba la
vida, y la vida era la luz de los hombres.
Si uno comienza a leer, Juan 1 lleva por
título “El Verbo hecho carne”.
Si buscamos la definición, encontraremos
que es una frase central del cristianismo, que significa que Dios tomó
forma humana en la persona de Jesús, para habitar entre los hombres.
“El Verbo” (Logos) representa la Palabra
Eterna y Divina, mientras que “carne” se refiere a la naturaleza humana,
uniendo así Lo Divino con lo humano.
Dios mismo se hizo hombre,
Jesucristo, para poder cumplir con El Propósito Divino: redimirnos y perdonar
nuestros pecados.
Ø Cristo murió en la Cruz ocupando nuestro lugar.
¡Qué Gran Amor tiene para nosotros!
Y si bien, esto ocurrió una vez, Su
Obra Majestuosa, no es sinónimo de pasado, sino que es de un presente continuo,
porque El sigue salvando, a quien CREE Y SE ACERCA.
Este hermoso Capitulo encierra
verdades absolutas: El punto central del Evangelio y al que el Apóstol Juan dirige nuestra
mirada desde el comienzo mismo, es el Señor Jesucristo, Quien es presentado como
el Eterno Dios.
·
Su Eternidad: “En el principio...”
Es el inicio de todo, la creación
del mundo, del hombre.
El inicio es Dios mismo:
Génesis 1:1 En el
principio creó Dios los cielos y la tierra…
A través de esto podemos refutar
toda idea acerca del Big Bang.
La teoría del Big Bang es el modelo
científico predominante que explica el origen del universo, hace unos 13.800
millones de años.
Postula que el universo se expandió
desde un estado inicial extremadamente denso y caliente, no como una explosión
en el espacio, sino como una expansión del espacio mismo.
Ø A todos aquellos que nos ha nacido Cristo en el corazón, podemos afirmar
que Su Palabra expresa el inicio de la humanidad.
Ø La Palabra, es el corazón y pensamiento de Dios, transmitidos por hombres
que fueron inspirados por el Espíritu.
Génesis 1, nos detalla el orden de Dios para crear todas las cosas, Su Obra Maravillosa
del Universo, Su Omnipresencia, Omnipotencia, y Omnisciencia:
Salmos 19: 1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, y
el firmamento anuncia la obra de sus manos.
Juan lleva nuestros pensamientos
aún más allá de La Creación, para trasladarnos a la Eternidad de Dios.
·
Su comunión con El
Padre “... Era con Dios”
La Biblia nos enseña que Dios es Amor.
Para Él son importantes las
relaciones donde puede expresar Su Amor.
Pero si Dios fuera una sola
Persona, dependería de su propia creación para poder manifestar Su Amor.
Esto quiere decir que no podría haberse manifestado como Dios de Amor antes de haber creado el mundo, pero tal Dios dependiente no sería el Dios de La Biblia.
Ø Dios no creó a los hombres por ninguna necesidad en Él, sino sólo por el
gozo de Amar a Su Creación personal.
Cuando pensamos en la Gloria Divina que disfrutaba el Hijo durante toda la Eternidad en la comunión dentro de la Trinidad, y que El Apóstol Juan nos presenta aquí al comienzo de Su Evangelio.
Y lo contrastamos con el final de
su Libro en el que encontramos al Señor Jesucristo muriendo en una cruz como un
criminal, es entonces cuando quedamos asombrados de la Inmensidad del Amor de
Dios para con el hombre.
·
Su Divinidad: “... El Verbo era Dios.”
Con esta breve declaración, Juan
declara la Absoluta Divinidad de Cristo.
Al mismo tiempo, pone en evidencia la falsedad de muchas de las posturas que los hombres tienen frente a Dios: ateos, agnósticos, panteístas, politeístas, idólatras...
·
Su Atributo Divino de
Creador de todo: “Todas las cosas por él fueron hechas..."
Colosenses 1: 16 Porque
en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay
en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean
principados, sean potestades, todo fue creado por medio de él y para él.
Fue por mandato de Cristo que
llegaron a existir los mares y las montañas, el sol y la luna, los ángeles y
los querubines...
La conclusión evidente es que la
materia no es eterna, ni tampoco se ha organizado en su forma actual por
casualidad.
Cuando dice “... Por él fueron hechas...” quiere decir literalmente “mediante Él
llegaron a ser.”
No en independencia, sino como el Ejecutor de la Voluntad del Padre.
Y llegando a Nuestro devocional del
día, Sus Atributos Divinos como Vida y Luz:
En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los
hombres
Ø Dios es esencia de Vida.
Muchos confundidos, creen que, en Su Sacrificio, hubo fracaso, fin…
Que no hay oportunidad, “ni borrón y cuenta nueva”.
Pero, por el contrario, al dar la vida por nosotros, hubo y
hay Victoria sobre la muerte, tanto a nivel físico como espiritual, es la
separación de la vida.
Adán y Eva murieron porque
decidieron rebelarse contra Dios.
Pero por medio de la fe en Cristo,
el hombre puede ser reconciliado nuevamente con Dios y volver a disfrutar de la
vida.
Jesús dijo:
Juan 3: 16 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
Podemos decir que la vida es la
necesidad fundamental de todo hombre y, por lo tanto, todo hombre necesita a
Cristo que es la Vida.
Cristo resucitó a Lázaro de entre
los muertos.
Antes de ese momento, Jesús se
presentó de la siguiente manera:
Juan 11: 25 Yo soy la
resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Y la vida era la luz de los hombres
Los términos “Vida” y “Luz”
pertenecen a la esfera espiritual.
En este sentido, el Verbo es la Luz
que ilumina a los hombres en cuanto a los asuntos espirituales de la Salvación.
Y nuevamente encontramos en El
Evangelio que Cristo mismo afirma estas verdades.
Juan 8: 12 Otra vez Jesús
les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en
tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Necesitamos La Luz de Cristo, ya
que, por nosotros mismos, por esfuerzos e inteligencia, nunca podremos llegar a
conocer a Dios.
Y como ya hemos dicho, Cristo es la
Revelación Suprema de Dios.
El uso que Juan hace de la Luz para
designar al Verbo es sin duda muy apropiado:
ü La Luz es necesaria para ver y conocer.
ü La Luz es pura y además no se puede contaminar.
ü La Luz lo penetra todo y nada se le puede esconder.
Su Palabra es Luz y siempre va a
confrontar nuestros pensamientos, caracteres, formas, que creemos justas, pero
muchas veces están bajo tinieblas.
La Luz de Cristo nos ilumina el
entendimiento, nos hace libres y nos encomienda la tarea de llevar Su Luz a
otros que están en oscuridad.
¡CRISTO ES LA ÙNICA LUZ!
Dios le bendiga.