Juan 17:15
Día 10
Devocional escrito por Andrea Villalba
Juan 17:15 No ruego que los
quites del mundo, sino que los guardes del mal.
El contexto de este capítulo es maravilloso, Jesús y sus discípulos compartían la Última Cena, y El hizo una intercesión final antes de su arresto, rogando al Padre por la seguridad de Sus Seguidores.
Les enseñaba que tendrían oposición
por predicar El Evangelio, pero según la relación que tuvieran con Dios les
traería, resistencia y perseverancia en las luchas, pero la relación que
tuvieran con el mundo les daría dolor.
Ø La oración de Jesús es una intercesión profunda, no quería que los
quitara del mundo, sino que los guarde del mal.
Igualmente, nosotros sus discípulos
tenemos la misma misión y batallas que enfrentar: seremos perseguidos, menospreciados,
calumniados y confrontados con el mismo pecado, pero estaremos seguros bajo La Cobertura
del Señor.
Jesús en este versículo hace dos peticiones:
·
La primera: “NO RUEGO QUE LOS QUITES DEL MUNDO”
A pesar de que es difícil estar en
esta tierra por el caos, el dolor y la maldad que
tiñe de oscuridad todo, Dios quiere
que andemos en él.
Ø Necesitamos ser la Luz que alumbre a muchos corazones y la Sal que
traiga vida.
Los creyentes somos aquellos que
daremos a conocer el Amor y la Gracia de nuestro Padre.
La Biblia dice:
Juan 17:16 No son del
mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Se refiere a que somos diferentes,
distintos en nuestros, actos, valores, decisiones. La finalidad es: Testificar
y cumplir la Gran Comisión.
Mateo 28:18-20 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Marcos 16:15- 18 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. 16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado. 17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
Antiguamente los fariseos se separaban de la sociedad para escapar de la contaminación del mundo, luego atreves de los años muchos se internaban en conventos y monasterios para vivir en pureza.
Ø Pero El Señor no quiere que nos alejemos de este mundo, sino que andemos
en Él, en Su Voluntad, en Santidad.
Ø Por la Obra del Espíritu Santo seremos, transformados, librados de la
tentación y fortalecidos para poder permanecer y cumplir Su Propósito.
Nosotros también estamos bajo esta oración,
debemos enfrentar las mismas batallas que los discípulos, sabiendo que en este
tiempo el mal ha aumentado en el corazón (la propia naturaleza caída), pero
debemos combatir para que nada nos desvié del Verdadero Camino.
·
La segunda: “SINO QUE LOS GUARDES DEL MAL”
La preocupación de Jesús ante el
Padre era el “mal”, que Él mismo tuvo que afrontar y vencer, y deseaba que sus
seguidores también sean protegidos del mismo modo
que lo fue Él, mientras estén entre
la gente.
Por eso Jesús les dijo que les
dejaba un Ayudador, EL ESPÍRITU SANTO, Quien los ayudaría a vencer las
tentaciones, debilidades, dificultades, miedos, persecuciones etc.
Y estaría con nosotros siempre.
Juan 14:16-17 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.
No sé trata de huir o encerrarnos en el mundo cristiano, todo lo contrario, estar en contacto con la necesidad y la realidad nos hará cumplir Su Misión.
Jesús los animaba a no ser
indiferentes, a no discriminar y a no ser insensibles, solo pedía mirar como Él
miraba, sentir como Él sentía y andar como Él anduvo.
La santidad no es apartarnos solamente de lo malo, ES SER SANTO EN MEDIO DE LA OSCURIDAD.
La misión de los discípulos era
importante y valiosa, porque debían llevar la Gloria de Dios a donde se
encuentren.
Está misma intercesión es para aquellos
que nos hemos “convertido en Sus discípulos”, por aquellos que hemos decidido
seguir Sus Huellas.
Rogó al Padre por todos, para que seamos guardados del mal y nos dio la Promesa del Consolador, El ESPIRITU SANTO, Quien nos ayudará cumplir la misión de Evangelizar.
En resumen:
Ø Hubo una Petición:
Jesús pide protección activa contra
el mal y la influencia del diablo sobre Sus Seguidores.
Ø Hubo una Misión:
Jesús deja a Sus Discípulos en el mundo para continuar Su Obra, no para aislarlos.
Ø Hubo una demanda, La Santificación:
Se conecta con el versículo 17, pidiendo que sean apartados
(santificados) en la Verdad de la Palabra de Dios.
Juan 17:16-19 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. 18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. 19 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.
En definitiva, Jesús pensó en todo, nos dejó Sus Mismas Pisadas, para que andemos en ellas, dándonos la seguridad de que seremos guardados del mal, mientras andemos en Su Voluntad y Santidad.
Esa es mi Misión.
Dios te bendiga mucho.