Domingo, 24 de Mayo del 2026

Juan 3:27

Día 24

Devocional escrito por Celia Vega

Juan 3:27 No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.

 

En esta historia tenemos como protagonista a Juan El Bautista, a Jesús, El Salvador, a los Discípulos y algunos judíos que nos darán una hermosa enseñanza para no caer en la trampa del orgullo.

El Apóstol Juan quien se destacará en este devocional, estuvo marcado por un Propósito de fidelidad, poder y humildad.

Lucas 1:15 Porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre.

 

Nadie más en la historia de la humanidad tuvo el honor de ser el “precursor” del Mesías.

Ser la persona que precede a otra, sirviendo como base, anunciándola o allanando el camino para que suceda.

Lucas 1:17 E irá delante de El con el Espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.

 

Lucas 1:76 Y tú niño, profeta del Altísimo serás llamado, porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos.

 

Juan preparaba el Camino del Señor:

Lucas 3:4-6 como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas. 5 Todo valle se rellenará, Y se bajará todo monte y collado; Los caminos torcidos serán enderezados, Y los caminos ásperos allanados; 6 Y verá toda carne la salvación de Dios.

 

Disfrutó de un éxito popular inmediato, ya que toda Jerusalén, Judá y los del alrededor acudían a él en el desierto para confesar sus pecados y ser bautizados, incluso Jesús testifico que él era el hombre más grande en la historia de la humanidad.

Mateo 11:11 De cierto os digo: entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

 

El reconocimiento pudo haber aumentado su orgullo de este Profeta de apenas treinta años, sin embargo, Juan nos dejó una lección de humildad.

Ante la creciente popularidad de Jesús, no hubo en él ningún sentimiento encontrado.

Por eso dijo:

Juan 3:30 Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.


Ø En la medida que vivamos esto, creceremos en humildad.

 

La historia comienza describiendo dos ministerios florecientes que se desarrollaron simultáneamente.

Juan 3:25-26 Entonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los judíos acerca de la purificación. Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tu diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él.

 

Quizás en Sus Discípulos, surgió resentimiento o celos, por el creciente Ministerio de Jesús, pero esto preparó el terreno para la respuesta de Juan el Bautista.

Y ésta surge de comprender, Quien es Dios, y quienes somos nosotros. 


Ø Juan reconocía la Soberanía de Dios, Quien es Jesús y quien era él.

 

Por lo tanto, no tenía una imagen exagerada de sí mismo, no buscaba aumentar su autoestima, ni promover su propio ministerio o reputación, su objetivo era Exaltar a Jesús, se gozaba en su papel de entregar la novia al novio.

Este varón respondió a la preocupación de sus discípulos con altura y sabiduría:

Juan 3:27 Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuera dado del cielo.

 

Esa verdad se aplica en todos los asuntos espirituales, como nuestra Salvación.

Juan 6:65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuera dado del Padre.

 

Todo ha sido confiado por Dios, para ser usado para Su Propósito y Gloria, y esto es lo que resalta la respuesta de Juan: “… No puede el hombre recibir nada, sino le es dado desde el cielo”.

 

Juan reconoció que su papel único en la historia no se debía a su brillantez o esfuerzo, más bien Dios se lo había otorgado por Gracia, para que pudiera guiar a las personas a Jesús, porque todo tenía que ver con el Propósito Soberano y Misericordioso de Dios.

 

Hubo dos ejemplos contrarios a la actitud de Juan:

·        Los arrogantes Corintios.

El Apóstol Pablo les corrigió, porque se gloriaban de una falsa percepción espiritual, dones espirituales que les impedían ver sus pecados, optando por la altivez y división.

1 Corintios 4:7 Porque ¿quién te distingue? ¿o que tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorias como si no lo hubieras recibido?


·        El gobernador de Judea, Poncio Pilato.

Arrestó a Jesús, y en su orgullo le dijo que él tenía autoridad para liberarlo o crucificarlo, y Jesús le respondió.

Juan 19:11 Ninguna autoridad tendrías sobre mí, sino te fuese dada de arriba…

 

Esta enseñanza es muy valiosa, la cual, debemos aprender y tener presente en todo momento:

Ø Todos los dones, habilidades y oportunidad son de Dios, y es solo dado por Su Gracia, “TODO ES DE ÈL Y PARA ÈL”

 

¿Soy prospero, poseo dones, tengo una hermosa familia?

Absolutamente vino del Padre, Quien nos bendice y desea que lo usemos para Su Propósito y Su Gloria.

 

Juan sabía que era el antecesor del Mesías y lo cumplió.

Ø Todos estamos en la misma línea, “preparando el Camino del Señor”, CRISTO VIENE, servimos al Rey de Reyes y no a los hombres.

 

¿Usted lo estás haciendo, para que Él sea glorificado?

 

Ø Que El Espíritu Santo nos ayude siempre a ser humildes y nunca nos jactemos de nada, porque todo lo que somos y tenemos, ES Y VIENE DE DIOS.

 

MUCHAS BENDIONES.