Juan 6:63
Día
10
Devocional
escrito por Carolina Stein de Alfieri.
Juan 6:63 El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha…
En este versículo, Jesús está hablando con Sus Discípulos
sobre la importancia del Espíritu Santo en la vida de ellos y de todos los
creyentes.
Él
les dice que el Espíritu es el que da vida, mientras que la carne no tiene
ningún valor en comparación.
Ø Aquí, la carne se refiere a nuestra naturaleza humana, nuestros deseos pecaminosos y necesidades físicas.
Ø Por lo tanto, Jesús está haciendo referencia a la importancia de enfocarnos en lo espiritual en lugar de lo carnal.
Hoy
el Señor nos habla a nosotros, es una llamada de atención a enfocarnos en las cosas
espirituales, y en el Poder del Espíritu Santo en vez de depender de nuestras fuerzas
humanas:
·
Debemos
buscar la guía de Dios y seguir sus enseñanzas para recibir el
poder
que viene de Él.
·
Es
importante mantener una vida espiritual activa y conectada con Dios.
·
Hay
momentos donde nos sentimos débiles, cansados o desmotivados,
pero
en esa situación es donde el Espíritu Santo nos da el renuevo cuándo le buscamos.
·
Podemos
encontrar fuerza y consuelo en su presencia, confiando en sus
promesas
y guiándonos por sus enseñanzas
Gálatas 5:17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del
Espíritu es contra la carne
Romanos 8:5-11 Porque los que
son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del
Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el
ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra
Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la
carne no pueden agradar a Dios. 9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el
Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene
el Espíritu de Cristo, no es de él. 10 Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad
está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. 11 Y si el Espíritu de
aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de
los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su
Espíritu que mora
Para comprender mejor esto, le doy un ejemplo muy fácil:
Si usted sale al patio de su casa y arroja al suelo un poco
de aserrín, los pájaros no se fijarán en él; pero sí en cambio arroja migas de
pan, en seguida verá cómo los pajaritos bajan para alimentarse.
Ø El que es realmente Hijo de Dios conoce
bien la diferencia, entre el aserrín y el pan.
Ø Muchos que se dicen cristianos están
comiendo del aserrín del mundo, en lugar de ser alimentados por el Pan que
desciende del Cielo.
Ø Lo único que puede satisfacer los
anhelos del alma es la Palabra del Dios Viviente.
Juan 6:33-35 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da
vida al mundo. 34 Le dijeron: Señor, danos siempre este
pan. 35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí
viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
¿Cuál está siendo tu alimento diario? ¿Hace cuánto que no alimentas El Espíritu?
Jesús quiere que entendamos que es necesario obedecer Su Palabra, que pongamos nuestro enfoque y corazón en las cosas espirituales y no en los materiales, porque es la única forma de recibir y trasmitir verdaderas bendiciones.
Por
más instruido, compasivo y elocuente que sea una persona, no es nada sin el Espíritu
Santo.
La
campana del campanario puede estar bien colgada, modelada y del metal más
sólido, pero es muda hasta que se la hace sonar, así nosotros,
si no tenemos al Espíritu Santo en nuestra vida no somos nada.
¡Este es el tiempo de tomar el Concejo de Dios para nuestra vida!
DIOS
TE BENDIGA.