Lunes, 13 de Abril del 2026

Juan 8:47

Día 13

Devocional escrito por Cirilo Maciel

Juan 8:47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye…

 

La palabra hebrea para oír, es shamá, que significa oír inteligentemente, prestar atención, dar oídos, discernir, entender y escuchar.

En este Libro del Nuevo Testamento, escrito por el Apóstol Juan, nos revela la confrontación del Señor Jesús hacia los escribas y fariseos.

 

  • Él trataba de hacerles entender, a través de Su Palabra, que Él no era de este mundo.
  • Que Él no venía a hacer su propia voluntad, sino la de Su Padre.

 

En el mismo capítulo, Jesús les aclara:

Juan 8:26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero; y yo, lo que he oído de él, esto hablo al mundo. 

 

Juan 18:37: Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. 

 

Juan 12:49: Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.

 

Nuestra enseñanza del día de hoy, nos enseña que:

El que es de Dios, las palabras de Dios oye…

 

·        “El que es de Dios” 

Se refiere a los Hijos de Dios, aquellos que fueron redimidos y justificados por aceptar a Jesucristo como Señor y Salvador, reconociendo Su Sacrificio en la cruz por nuestros pecados.

Haciéndonos aceptos y coherederos con Cristo.

Ø Son aquellas personas que escuchan la Palabra, la toman y la ponen por obra.

 

·        “Las Palabras de Dios Oye”

¿Cómo escuchamos? 

Ø Dios nos habla cuando nos confirma una Palabra en el corazón.

Ø Cuando abrimos nuestra Biblia y meditamos Su Palabra.

Ø Cuando tenemos día de reunión congregacional en la Iglesia, a través de Sus Siervos, cuando el Mensaje va dirigido a Su Pueblo.

Ø A través de una consejería pastoral. 

Ø Como es normal en esta época, en las prédicas de internet.

Ø En la intimidad, en lo secreto, en la oración.

 

Juan 10:26 pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. 

 

Juan 17:6-8He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. 7 Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; 8 porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. 

 

1 Juan 5:1: Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.

 

En Las Escrituras nos muestra que hay diferentes hombres que oyeron la Palabra de Dios y la obedecieron. 

Por ejemplo: 

- Josué escuchó la Voz de Dios y obedeció las instrucciones de Dios para liberar al Pueblo de Israel, mostrando fidelidad y compromiso. 


- Podemos ver la historia del Profeta Samuel:

1 Samuel 3:3-10: 3 Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, 4 Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí. 5 Y corriendo luego a Elí, dijo: Heme aquí; ¿para qué me llamaste? Y Elí le dijo: Yo no he llamado; vuelve y acuéstate. Y él se volvió  y se acostó. 6 Y Jehová volvió a llamar otra vez a Samuel. Y levantándose Samuel, vino a Elí y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Y él dijo: Hijo mío, yo no he llamado; vuelve y acuéstate. 7 Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada. 8 Jehová, pues, llamó la tercera vez a Samuel. Y él se levantó y vino a Elí, y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Entonces entendió Elí que Jehová llamaba al joven. 9 Y dijo Elí a Samuel: Ve y acuéstate; y si te llamare, dirás: Habla, Jehová, porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su lugar. 10 Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye.

 

- Podemos ver que El Señor Jesús estaba enseñando en El Templo, y los judíos contendían con Él para acusarlo y condenarlo.

Ellos atribuían que eran Hijos de Dios, pero no creían en Sus Obras ni en Sus Palabras.

Él los confrontaba, diciéndoles

Juan 8:47… por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.

Ellos no querían escuchar ni entender las enseñanzas que Él predicaba.

 

Salmos 95:7-8: Porque él es nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si oyereis hoy su voz, 8 No endurezcáis vuestro corazón, como en Meriba,  Como en el día de Masah en el desierto 

 

Salmos 40:6: Sacrificio y ofrenda no te agrada; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación no has demandado.

 

¿Qué nos enseña este devocional?

El Señor Jesús nos enseña a estar firmes en nuestra fe, a honrar a Dios con nuestros actos todos los días.

A obedecer Sus Mandamientos, a vivir  Su Palabra.

A dar un buen testimonio a través de nuestros actos y a no menospreciar ni juzgar a nadie en un mundo lleno de maldad y ruidos.

 

Esto nos exhorta a ser obedientes y, de esa manera, nos iremos perfeccionando en este Camino y nos convertiremos en Verdaderos Discípulos.

 

Salmos 119:105: Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino. 

 

Juan 8:31: Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos 

 

¡Dios los bendiga!