Viernes, 20 de Octubre del 2023

Judas 23

                                                                                                                                                                          Día 20

Judas 23 A otros salvad, arrebatándolos del fuego.

Al leer este versículo lo primera imagen que viene a mi mente es la de un bombero. Ese servidor que cuando el fuego ataca destructivamente, ya sea para salvar un bien material y mucho más para salvar una vida arremete contra las llamas.

Este noble servidor se le llama Bombero Voluntario, por su vocación de servicio a su comunidad presta esta labor sin percibir salario, solo con la voluntad de ayudar a su prójimo.

Obviamente este servicio requiere de preparación y cuando hay que accionar, cuenta con los elementos de ayuda para impedir que las llamas, el vapor, el humo, todo lo que el fuego quiera hacer para destruir. no lo dañe.

En nuestro país, puntualmente en Capilla del Monte, Córdoba, donde está nuestra preciosa Obra del Señor, vemos con mucha frecuencia los focos de incendio, arrasando las laderas de las sierras y llegando a destruir todo a su paso, incluso viviendas…

Es destacable la actuación del Cuerpo de Bomberos, sin escatimar esfuerzos, luchan hasta combatir el fuego…quedan exhaustos, pero con el corazón gratificado de poder ayudar a su comunidad: las personas, sus mascotas, sus bienes, son la razón por la que estas personas son capaces de luchar con el fuego destructor.

 

Así un creyente comprometido y fiel al Señor, se capacita para afrontar diferentes tipos de fuegos… algunos atacan su vida, otros su entorno íntimo, arremeten con sus bienes más preciados, hay fuegos que atacan a la comunidad de fe y no podemos quedarnos con los brazos cruzados.


Judas expone en esta corta pero poderosa carta, consejos valiosísimos los cuales hoy vamos a reflexionar.

  • Judas 21 conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. 

El Amor de Dios es el que nos contiene, nos preserva y también nos mueve. Todo lo que hagamos debe tener el sello de Su Amor.

Conservar es hacer que una cosa se mantenga en buen estado, guardándola en determinadas condiciones o haciendo lo necesario para que así sea.

Nos habla de mantener el Amor, cuidándolo de que no se apague, pues ese Amor nos brinda esperanza hasta que Cristo vuelva.

La vida presentará infinidad de pruebas, el Apóstol Pedro definía “el fuego de prueba”.

1 Pedro 4: 12-13 Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, 13 sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.

§  La primera herramienta para apagar el fuego es el Amor de Dios.

§  La segunda la esperanza de Vida Eterna.

Si podemos cuidarlas, valorarlas, serán muy útiles cuando haya que apagar los fuegos que se enciendan contra nuestras vidas.

 

  • Judas 22  A algunos que dudan, convencedlos.

Mientras aseguramos el mantenimiento de nuestra propia posición espiritual, debemos mostrar preocupación por cualquiera que no tenga su seguridad.

Donde hay algunos cuya fe es inestable y tienen dudas, debemos acercarnos  con misericordia y compasión, ayudándolos gentilmente a tener fe en la Misericordia de nuestro Señor Jesucristo.

En este caso “el fuego” que ataca es la duda.

Muchos ante las situaciones que tienen que atravesar, se desaniman, abaten y dudan.

Comienzan a fluctuar en la fe…

Hebreos 10:23-24 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. 24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; 

§  La tercera herramienta es la compasión

Como creyentes debemos mantener nuestra fe, pero debemos considerar al que duda, para estimularle a proseguir.

Usando esta herramienta apagamos esos fuegos destructivos que nos solo atacan a la comunidad de fe.

Algunas personas son escépticos, rechazando a Dios determinantemente, pero hay muchos que están confundidos, dubitativos, vacilantes, éstos necesitan que alguien apague ese fuego de duda.

§  La cuarta herramienta es el interés.

Somos llamados a interesarnos en la humanidad que todavía no es salva, si los juzgamos por sus actos y los dejamos en su error, el fuego los consumirá.

Pero cuando les mostramos interés, la puerta del dialogo y el testimonio se abre, para que podamos exponer la Verdad de Dios, El Espíritu Santo obra trayendo Luz.

Usemos la herramienta de la compasión y el interés.


  • Judas 23 A otros salvad, arrebatándolos del fuego…

A otros deben salvar arrebatándolos del fuego del que están en peligro

Judas 1:7  como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo,

El juicio de Dios caerá sobre aquellos que pecan deliberadamente.

Sodoma y Gomorra eran famosas por su maldad, cuando Abraham oró a Dios se descubre que allí  no había ni siquiera 10 hombres justos.

Estas ciudades eran símbolo de impureza sexual, la práctica de la homosexualidad (por lo menos masculina) era natural  en los sodomitas, por la cual pasó a llamarse en nuestros tiempos  a esta práctica, sodomía. Por esto fueron juzgadas por El Señor y destruidas con fuego y azufre.

El que está practicando pecado conscientemente, necesita de nosotros una oración ferviente, suplica firme, ayuno y guerra espiritual.

§  La quinta  herramienta es el clamor.

Viendo con nuestros ojos espirituales es evidente que el mundo está prendido fuego.

Inmoralidad, injusticia, opresión, corrupción, violencia, injusticia, fraude,  coronado con todo tipo de maldad.

Es que el mundo está bajo el maligno, encadenados al pecado.

Sólo Cristo salva.

Los creyentes somos aquellos que representamos a Cristo, predicando el Evangelio, estamos apagando el fuego, predicando y testificando.

§  La sexta herramienta es la predicación de La Palabra, acompañada por el testimonio.

Salimos al mundo cada día, para rociar con la lluvia del cielo nuestro barrio, lugar de trabajo, de estudio, nuestro Ciudad, en cada lugar que Dios nos permite llegar, llevamos La Palabra, compartimos el mensaje, predicamos que se vuelvan a Dios mientras pueda ser hallado,

Isaías 55:6-8  Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. 8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

Cuando el Hijo de Dios predica las Buenas Nuevas de salvación, hace que una poderosa lluvia, caiga y bendiga a aquellos que creen.

 

  •  Judas 23… y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.

El creyente se acerca con el bien de Dios a vencer el mal, no para ser vencido.

Romanos 12:21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

A algunos debemos mostrar misericordia, hablándoles con temor de Dios de lo que les sucederá si no se apartan de sus caminos.

Esto sucede porque los creyentes estamos genuinamente comprometidos con lo santo, preocupados por ser puros y limpios y aborrecemos todo lo que contamina.

Los creyentes debemos acercarnos con  misericordia, pero con cuidadosa preocupación, no sea que por ayudarlos, nosotros mismos salgamos contaminados.

Nunca debemos permitir que nuestra preocupación por los demás interfiera con nuestra propia posición y estado espiritual, de modo que comprometamos nuestra propia posición.

§  La séptima  herramienta es la santidad

Dios nos ha puesto vestidos de santidad, blancos, sin manchas y sin arruga.

Efesios 5:27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

Así debemos vivir y esperarle, porque Cristo buscará una Iglesia que se encuentre de este modo.

 

Los creyentes debemos estar atentos, de ese fuego que quiere arder en nuestras vestiduras

Proverbios 6:27 ¿Tomará el hombre fuego en su seno Sin que sus vestidos ardan?

Debemos cuidar la santidad, apartarnos de todo lo que es pecaminoso, incluso de personas. Al mundo le predicamos con la intención de que se conviertan, el problema es cuando  en nuestro entorno de creyentes hay alguno que no tiene temor de Dios y peca, aunque ese hermano  prefiera estar  en ese fuego, nosotros debemos cuidar nuestra santidad para no ensuciar nuestros vestidos.

 

1 Corintios 5:9-11  Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; 10 no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. 11 Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.

 

2 Tesalonicenses 3:14-15  Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ese señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. 15 Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano.

Debemos mantener nuestra propia ropa limpia, conservarla pura, blanca .

Mantener la Gloria de Dios resplandeciente en nuestra vida.

Cristo debe ser siempre nuestra primera preocupación.

 

Hay un fuego que destruye para purificar, es la Presencia de Dios operando con Poder, quemando toda impureza.

Hay un fuego de prueba, donde Dios espera que salgamos victoriosos.

Hay un fuego que le espera a los pecadores, por haber desobedecido a Dios, es un fuego eterno.

 

Dios nos dio una valiosísima tarea, somos como esos nobles bomberos que le hablaba al principio, siervos voluntarios del Reino, llamados a apagar los dardos de fuego del maligno.

Tenemos armadura Efesios 6:10-18

ü El yelmo de la salvación. El yelmo protege la cabeza. ...

ü El escudo de la fe. La fe en Jesucristo es como un escudo de protección. ...

ü El cinturón de la verdad. ...

ü La coraza de la rectitud. ...

ü El calzado de la preparación de la paz. ...

ü La espada del Espíritu.

 

Y herramientas poderosas.

ü El Amor de Dios

ü La Esperanza de Vida Eterna

ü La compasión

ü El interés

ü El clamor

ü La Predicación de La Palabra, acompañada del testimonio

ü La Santidad

Usémoslas.

Judas 23 Rescaten a otros arrebatándolos de las llamas del juicio. Incluso a otros muéstrenles compasión pero háganlo con mucho cuidado, aborreciendo los pecados que contaminan la vida de ellos. Biblia Nueva Traducción Viviente