Jueces 5:31
Día 25
Devocional escrito por Osvaldo
Alfieri Hijo
Jueces 5:31 … Los que te
aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza…
Hermanos queridos el devocional de
hoy nos encuentra con un hermoso versículo de aliento para nuestras vidas.
¿Quién puede detener el salir del
sol? ¿Quién puede impedir que refleje su luz y su calor?
Por lo tanto, cuando Dios nos dice
que seriamos como el Sol cuando sale en su fuerza,
podemos sentir un escalofrío recorrer nuestro cuerpo.
¡Qué maravillosa Promesa Dios puso
a nuestra disposición!
Ø Entonces si nos detenemos en este versículo y lo tomamos simple y literal,
sabemos que, si amamos a Dios, Él nos dará la fuerza.
Pero este capítulo de Jueces nos
deja algo más que solo una Promesa.
·
Comenzamos considerando
que este capítulo es un Cántico de Débora y Barac (líderes de Israel), donde
agradecen a Dios por la victoria sobre la opresión del ejercito cananeo,
comandada por Sisara.
Es una poesía de Alabanza y se
resaltan diferentes actores durante el desarrollo de la batalla:
·
Débora: es reconocida
como Madre de Israel, una Líder y Profeta que en tiempos de crisis supo guiar
al Pueblo hacia Dios y hacia Su Victoria.
Por
más de veinte años el ejército cananeo oprimió a Israel, sin embargo, Débora se
levantó aun frente a la misma duda de Barac, y profetizó la victoria.
·
No pelearon unidos:
Este capítulo hace mención a la desunión que hubo entre las Tribus de Israel,
las cuales no fueron juntas a la batalla contra el ejército cananeo.
Se
destacan Efraín, Benjamín, Maquir, Zabulón, Isacar y Neftalí por ser valientes
y arriesgar sus vidas en pos del triunfo.
Se
critica a Rubén, Gad, Dan y Aser por no acompañar la campaña y priorizar su
seguridad individual.
·
Jael: Se menciona a
esta mujer que con valentía mata a Sisara, el enemigo principal, clavándole una
estaca en la cabeza.
En resumen y por qué llegamos al Cántico
del Capítulo 5, debemos recordar lo que sucede
en el Capítulo 4.
El ejército cananeo se prepara para
la batalla en el valle del rio Cisón, ellos contaban con novecientos carros de hierro,
lo que se consideraba el orgullo militar de la época y el punto que inclinaba
la balanza a su favor.
Eran más, mejor preparados y con el
elemento militar que garantizaba superioridad.
Israel por el otro lado, no estaban
todas las Tribus unidas, eran menos, no tenían ningún arma que equipare a los
carros enemigos y venían de padecer veinte años de hostigamientos.
Sin embargo, Dios estaba con Débora
y con Su Pueblo.
Quienes, aun estando cansados,
divididos, faltos de fe y esperanza, Dios dio una Promesa y le manda a Barac
que junte a diez mil hombres.
Jueces 4: 7 Yo atraeré
hacia ti, al arroyo de Cisón, a Sísara, capitán del ejército de Jabín, con sus
carros y sus tropas, y lo entregaré en tus manos.
Así y todo, Barac duda y le pide a
Débora que lo acompañe, en ese instante Dios lanza otra Promesa.
Jueces 4: 9 Ella dijo: Iré
contigo; mas no será tuya la gloria de la jornada que emprendes, porque en mano
de mujer venderá Jehová a Sisara
Se disponen hacia el campo de
batalla y ya prestos para luchar sucede algo inesperado.
Ø Dios, Señor de la naturaleza mueve Su Mano en favor de Israel.
Si bien no lo menciona el Capítulo 4, si lo hace en
Jueces 5:21 Los barrió el
torrente del Cisòn…
Este evento sobrenatural de una
crecida repentina del rio Cisón, más posibles tormentas y granizo, inutilizó en
el fango los novecientos carros de hierro de los cananeos, dejando inoperante a
su más ventajosa arma.
La lucha se torna cuerpo a cuerpo,
de a pie.
En estas circunstancias Sisara, el
líder enemigo, escapa ingresando en territorio amigo o no hostil, donde él
creyó hallar refugio.
De este modo, una mujer llamada
Jael lo recibe en su tienda, le da de comer y le ofrece descanso.
Esta mujer no era una aliada, sino que,
tomando una estaca de su propia tienda y una maza, clava a Sisara en la sien,
ocasionándole la muerte mientras dormía.
Luego de esta victoria Israel fue
progresivamente derrotando a los cananeos hasta lograr un periodo de cuarenta
años de paz.
Ø El Dios que gobierna lo natural y sobrenatural está con nosotros.
Ø A veces nos cuesta creer y avanzar, pero Él nos ha prometido victoria.
Ø Puede ser desventajosa la realidad y desesperante.
Ø Puede el problema llevar muchos años de hostigamiento, pero los que
amamos a Dios seamos como el sol cuando sale en su
fuerza.
¡¡¡Dios te renueve la fe y el ánimo,
para proseguir hacia adelante!!!
Cree en Él y anímate a vivir una
vida con la compañía de Jesús.
Dios mucho te bendiga.