Domingo, 31 de Mayo del 2026

Jueces 6:12

Día 31

Devocional escrito por Andrea Villalba

Jueces 6:12 … Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.

 

Israel había hecho lo malo, olvidando a Dios, lo que resultó en la invasión de madianitas y amalecitas que destruían sus cultivos.

Allí vivía un hombre llamado Gedeón que estaba trillando trigo en un lugar inusual (un lagar o cueva de vino) para ocultarse de los madianitas, actuaba con mucho miedo, no con la valentía como el Àngel le atribuyó, al recibir el llamado, diciéndole: “varón esforzado y valiente”.

 

Esto contrasta con su actitud temerosa, mostrando que Dios lo ve por su potencial y no por sus circunstancias actuales.

¿Cuántos de nosotros nos hemos sentido incapaces de alcanzar o lograr algo?

Quizás por factores externos desde nuestra niñez, adolescencia o juventud. que hicieron que tengamos un concepto menor de nosotros del que Dios tiene.

Muchos nos hemos sentido identificados con este varón, porque hemos tenido sentimientos, pensamientos y temores que nos arrastraron a escondernos de aquello que Dios tiene planificado.

 

El creer que somos incapaces, que no tenemos potencial y habilidades, hace que el miedo nos anule y paralice, impidiendo que alcancemos metas, proyectos y sobre todo el Propósito Divino.

Pero Dios siempre tiene pensado un Plan y escoge lo débil de este mundo para Glorificarse.

1 Corintios 1:27-28 Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es,

 

Las causas de sus miedos se debieron a años de saqueo y de ataques que los destruían, trayendo desánimo, desaliento que producían terror.

Esto no justifica sus sentimientos, pero tenía una marca en su corazón que le impedía poder creer en el Llamado que Dios tenía para él.

 

Al aparecerse el Ángel, él dudó, (aún de la existencia de él) y lo probó pidiendo una señal para ver si esto era verdad, porque no podía entender que Dios lo hubiera escogido para librar a Su Pueblo.

 

Quizás nos hayamos sentido reflejado porque en nuestro pasado hubo situaciones que nos marcaron produciendo inseguridades que no nos permiten que podamos tener un voto de confianza en sí, pero Dios nos recuerda que lo inservible y menospreciado de este mundo escogió para que Su Poder se manifieste, dice su palabra:

Joel 3:10 … diga el débil: Fuerte soy.

 

Gedeón tenía dos cualidades que ni él sabía que las poseía, y El Señor que era Su Creador ya se lo había forjado en la Eternidad.

Y la pregunta es ¿En dónde se iba a radicar su fuerza y valor?

Sería en El Espíritu Santo, Quien le daría todo lo necesario para librar a Israel.

El desafío de él, primeramente, era CREER Y ACEPTAR EL LLAMADO, y Dios haría el resto.

2 Corintios 12:9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

 

No va a ser con nuestras fuerzas sino con Su Espíritu Santo.

Las batallas solo se ganan con Su ayuda.

Zacarías 4.6 Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.

 

No solo Dios le dijo a Gedeón “esforzado y valiente” sino también que estaría con él.

Y esto también nos recuerda, que El estará con nosotros todos los días de nuestras vidas: en cada circunstancia, desafío y aún en las debilidades, las cuales, Dios permite para que podamos depender de Su Gracia y alcanzar Su Propósito.

Mateo 28:20 …y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

 

También hay un “no temas” para cada día, está frase aparece trescientos sesenta y cinco veces en La Biblia y es un Mandato constante en las Escrituras para confiar en Dios y no sucumbir ante el miedo o la ansiedad.

Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

 

Todo compromiso requiere esfuerzo, dar más de lo que creemos poder dar, y allí es donde obran las Fuerzas Celestiales.

Josué 1:9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

 

El Llamado de Dios es para todos, solo necesita un corazón dispuesto para glorificarse y mostrar Su Poder.

Lo único que limita al hombre y a la mujer son sus propios límites, porque Dios es Ilimitado y con Él podemos alcanzar todo lo que nos propongamos en Su voluntad.

 

Gedeón sabía muy bien que el ejército al que debía enfrentar no era fácil, pero a Dios no le importó su capacidad, solo que él aprendiera a confiar y a depender de la Gracia Divina.

 

Las batallas que enfrentó en sus duras épocas, habían forjado en él un corazón valiente y fuerte, solo que él no lo sabía, hasta que tuvo que enfrentar a sus enemigos y en el desenlace de su historia pudo comprender que realmente era capaz, a pesar de sus inseguridades, y es conocido como uno de los Jueces más poderoso que hubo.

 

Dios redujo su ejército de treinta dos mil a trescientos soldados, para demostrar que la victoria provenía de Él, no de la fuerza humana, usando solo trompetas, cántaros y teas.

 

Tras derribar un altar de Baal, fue llamado “Jerobaal”, que significa “Baal contienda contra él”.

Dios puede hacer lo mismo con nosotros, transformar el temor en un Espíritu de Valor.

2 Timoteo 1:7 Porque no nos hadado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

 

Y ese poder actúa hoy, SU ESPIRITU SANTO que nos capacita y habilita para derribar todo lo que se levante en nuestro hogar, y echar fuera de nuestras vidas al enemigo que nos asecha robándonos la fe, trayendo destrucción, pobreza, incredulidad, dolor, tristeza y temor.

 

Gedeón es recordado como un ejemplo de superación, fe y confianza en Dios, transformándose de un hombre temeroso a un líder audaz.

Su historia resalta que la fuerza de Dios se perfecciona en la debilidad humana.

Muchas bendiciones.