Lunes, 17 de Junio del 2024

Lamentaciones 3:19

Día 17

Devocional escrito por  Yesica Ocaranza de Italiani

Lamentaciones 3:19 Acuérdate de mi aflicción y de mi abatimiento...

 

Ajenjo: bebida amarga (se emplea por lo general en metáforas bíblicas haciendo referencia a amarguras y dolores anímicos)

Hiel: los griegos le daban un significado de “no potable”; así como su sabor desagradable, amargo (simboliza amargura, tristeza en la vida)

Podemos ver en estas breves definiciones cómo se encontraba el Profeta Jeremías.

 

En este capítulo nos redacta su parte más desalentadora, pero también cómo encontró alivio.

Era una gran aflicción, muy amarga, en la que se hallaba el Profeta de Dios.

 

La lucha entre la incredulidad y la fe es constante, pero el creyente que piensa que su fuerza y esperanza provienen de uno mismo, o que esto ha perecido (morir, dejar de ser, etc.) de Dios, es porque aún no le ha conocido.

 

El Señor nunca abandona a Sus Hijos y lo podemos ver en la vida de Jeremías, Su Inmensa Misericordia aún se manifiesta en el momento del castigo.

Ø El lamento de Jeremías es un recordatorio de que el sufrimiento es personal, cuando las naciones sufren tragedias y dificultades,  podemos ver el mayor sufrimiento en manera individual.

 

Tristemente como en aquellos tiempos, hoy en día podemos ver como una nación envuelta en pecados y desobediencia, se encuentra en dificultades y desesperanza.

Pero lo que más impresiona y también tiene que ser de aliento para Su Pueblo, es la valentía y el recogimiento de la necesidad del sufrimiento personal, porque  también sufría e intervenía por el Pueblo.

Ø Jeremías entendió que era necesario pasar por este valle de sombras, ese desierto de sufrimiento, pero no dejaba de clamar por el Pueblo más allá de su propio dolor.

 

Una de las cosas que recordaba Jeremías  era que a pesar de que los habitantes de Jerusalén y Judá estaban abatidos y derrotados, aún no habían sido consumidos totalmente,  aun había una oportunidad y no era más que la Misericordia de Dios.

Todavía quedaba un Remanente, con una Promesa de Restauración, donde Dios dejaba Vida y Esperanza.

 

Seamos ese Remanente que Dios dejó para dar Vida y Esperanza, aprovechemos el tiempo, la oportunidad y la Misericordia de Dios.

Ø Jeremías entendió que por más terrible que parecía su situación podría estar peor.

 

Este pasaje está lleno de belleza, habla de ese Amor tan Tierno e Incomparable en que podemos ver la Maravillosa Mano de Dios y Su Misericordia, aun en este momento de merecido castigo.

 

Acuérdate de mí aflicción y de mi abatimiento

Jeremías no prescribió (no permitió que se extinguiera la posibilidad, todavía había tiempo de reclamar ) un pensamiento positivo para esta profunda aflicción, de hecho, le pareció importante recordarlo.

Así de la misma manera no debemos olvidar de dónde Dios nos sacó o qué quiere hacer Él en dicha situación, ya que como a Jeremías, nos mantendrá con esperanza.

Salmos 91:14-16 Por cuanto en mi ha puesto su amor, yo también lo librare; le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. 15Me invocará  y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo librare y le glorificare. 16Lo saciare de larga vida, Y le mostrare mi salvación.

 

Se dice que la depresión es un estado emocional donde el enemigo trabaja con las mentes de las personas.

Es un estado de tristeza profunda que puede ser generado por muchas causas, por ejemplo las más comunes suelen ser: desamor en la niñez, engaños amorosos, enfermedades, falta de trabajo, sentimiento de culpa, enojos, decepciones, aislamiento (este último puede ser causado por uno mismo o terceros) familiares, amigos,  vecinos, etc.

¿De qué manera? a través de  criticas no constructivas sino destructivas.

Provocando no solo aislamiento en las personas si no también soledad, tristeza, sentimientos de inutilidad, donde expresan: “no sirvo para nada”, “soy un o una inútil”, “nada me sale bien”, etc.

 

De esta manera las personas quedan vulnerables y eligen lo más fácil: llenar vacíos con vicios,  luego aparecen pensamientos destructivos,  de no querer continuar con sus vidas.  

Así hay una gran lista, eslabones de la cadena de cómo actúa el enemigo manipulando vidas...

 

Pero ¿Por qué hablamos de esto? ¿Qué tiene que ver con nuestro versículo?

En La Biblia podemos encontrar varones que se encontraban en una situación no muy distinta a las que quizá muchos se encuentran hoy... podemos ver la vida de MOISES,ELIAS, DAVID, JOB, JONAS, entre otros, estos han pasado por situaciones de tristeza, desesperanza, soledad, angustia, aflicción, dolor, enfermedades y deseos de morir.

 

También así se encontraba el Profeta Jeremías, pero él nos muestra cómo salir de allí, puesta la esperanza en Cristo.

Él se paseaba entre las ruinas de Jerusalén... y cuántas veces nos encontramos en esta situación, estamos entre  las ruinas de nuestra vida,  provocadas por el enemigo en nuestra alma, por nuestras malas decisiones... o también nos hallamos, viendo otras familias  destruidas, con la desazón de no saber qué hacer.

Hijos abandonados, invadidos por la tristeza, soledad, desesperanza, desilusión, etc. pero el Profeta Jeremías nos dice que el primer paso es reconocer la situación en la que estamos, y cómo nos presentaremos luego ante el Padre.


Ø Jeremías luego de reconocer y admitir, le dio un nuevo sentido a sus pensamientos, en seguida él acude a la Esperanza y el Consuelo del Padre.

En nuestro caso aferrarnos a una esperanza es importante pero no con fuerzas o esperanza humana, natural, sino sobre ésa que viene de Cristo Jesús (porque sin Él nada podemos hacer)

En todo momento debemos recordar la Promesa de nuestro Señor:

Jesucristo en juan 10:10...yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia.


No hay situación en la que Dios nos esté dispuesto a ayudar a Su Pueblo, Él observa con Ojos de Amor y aguarda que nos acerquemos con confianza.

Si hoy estás viviendo una situación en que pareciera que ya no tienes fuerzas y piensas que de allí no saldrás, clama al Cielo, Dios siempre se acuerda de ti. 

Saldrás del abatimiento y contarás las Grandes Cosas que Él ha hecho en tu vida.

Recuerda las palabras del Apóstol Pablo

2 Corintios 4:8-9 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; 9 perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;

Dios nos sacará a victoria!!!