Miércoles, 27 de Noviembre del 2024

Lucas 10:23

Día 27

Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis

 

Lucas 10:23.... Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis...

 

El Señor Jesús envió 70 discípulos que debían preparar el camino para Su Ministerio.

¡Qué tremenda tarea había puesto en sus manos!

Solo Lucas nos relata esta misión, que debía tener lugar por un tiempo limitado, ya que Jesús se estaba dirigiendo hacia Jerusalén.

 

¡Nosotros también tenemos mucha tarea por hacer!

Podemos mirar a nuestro alrededor, en nuestro ámbito más cercano y ver la necesidad de Dios que hay.

Si bien cada uno tiene diferentes tareas, TODOS DEBEMOS SEMBRAR.

 

Si has visto alguna vez trabajar a un labrador, sabes que hay una gran diferencia entre sembrar la semilla y recoger la cosecha.

 

Yo creo que en la actualidad, estamos sembrando la semilla y que al final de esta época tendrá lugar una cosecha.

En la Parábola del trigo y la cizaña,  El Señor dijo: Es mejor dejarlos crecer juntos, hasta la siega; entonces mandaré a los segadores a recoger primero la mala hierba y atarla en manojos, para quemarla, y que luego guarden el trigo en mi granero.

 

Mateo 13:30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

 

Tenemos las mismas tareas que los discípulos:

Ø Nuestra responsabilidad y ocupación es sembrar la semilla, que es la Palabra de Dios.

Ø Y ésta es también la tarea de cada cristiano.

 

Lucas nos describe el regreso de los discípulos: emocionados y entusiasmados.

Sintieron la misma experiencia que nosotros sentimos cuando compartimos Su Verdad, y encima como plus, luego los vemos un día en la Casa de Dios ¡Se siente una felicidad!

¡Pero qué lección también tenemos al recordar las Palabras de Jesús!:

 

Lucas 10: 20 Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.

 

Cuando en el desarrollo de nuestras actividades y ministerio hay éxito, se debe a Su Trabajo y no al nuestro.

La gloria siempre es para Dios. 

Nosotros solo somos  herramientas usadas.

 

Nosotros ¿Por qué servimos al Señor? O te preguntarás, ¿Qué es servir a Dios? (si no perteneces a una Iglesia).

Pueden haber múltiples respuestas. Y es muy personal.

Sirvo a Dios por amor, y por agradecimiento a lo que hizo por mí.

Y esto conlleva a compromiso, santidad, entregar nuestro corazón, nuestra mente, y nuestra voluntad.

Es un privilegio que tenemos los que hemos optado por seguir Los Pasos del Señor y pelear día a día por Su Verdad.

 

Nuestro devocional nos dice:

“...BIENAVENTURADOS LOS OJOS QUE VEN LO VOSOTROS VEIS…”

Qué hermoso que a través de sembrar Su Palabra, otros puedan ver lo que nosotros vimos y VEMOS.

Veo a un Dios de oportunidades, de restauración, de salud, de consuelo, de esperanza, de milagros, no por oírlo, sino porque lo vi y lo veo día a día en mi vida.

 

Luego el pasaje continúa:

Lucas 10:24 porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.

Qué tremendo leer esto, muchos desearon ver la Mano de Dios obrar a favor de sus vidas, del pueblo, pero no lo vieron.


Hebreos 11:13 Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.

 

En otros casos, vieron las Promesas cumplidas las generaciones siguientes:

Un ejemplo Salomón construye el Templo que David deseó y vio:

1 Reyes 6: 11-38 Y vino palabra de Jehová a Salomón, diciendo: 12 Con relación a esta casa que tú edificas, si anduvieres en mis estatutos e hicieres mis decretos, y guardares todos mis mandamientos andando en ellos, yo cumpliré contigo mi palabra que hablé a David tu padre; 13 y habitaré en ella en medio de los hijos de Israel, y no dejaré a mi pueblo Israel. 14 Así, pues, Salomón labró la casa y la terminó. 15 Y cubrió las paredes de la casa con tablas de cedro, revistiéndola de madera por dentro, desde el suelo de la casa hasta las vigas de la techumbre; cubrió también el pavimento con madera de ciprés. 16 Asimismo hizo al final de la casa un edificio de veinte codos, de tablas de cedro desde el suelo hasta lo más alto; así hizo en la casa un aposento que es el lugar santísimo. 17 La casa, esto es, el templo de adelante, tenía cuarenta codos. 18 Y la casa estaba cubierta de cedro por dentro, y tenía entalladuras de calabazas silvestres y de botones de flores. Todo era cedro; ninguna piedra se veía. 19 Y adornó el lugar santísimo por dentro en medio de la casa, para poner allí el arca del pacto de Jehová. 20 El lugar santísimo estaba en la parte de adentro, el cual tenía veinte codos de largo, veinte de ancho, y veinte de altura; y lo cubrió de oro purísimo; asimismo cubrió de oro el altar de cedro. 21 De manera que Salomón cubrió de oro puro la casa por dentro, y cerró la entrada del santuario con cadenas de oro, y lo cubrió de oro. 22 Cubrió, pues, de oro toda la casa de arriba abajo, y asimismo cubrió de oro todo el altar que estaba frente al lugar santísimo. 23 Hizo también en el lugar santísimo dos querubines de madera de olivo, cada uno de diez codos de altura. 24 Una ala del querubín tenía cinco codos, y la otra ala del querubín otros cinco codos; así que había diez codos desde la punta de una ala hasta la punta de la otra. 25 Asimismo el otro querubín tenía diez codos; porque ambos querubines eran de un mismo tamaño y de una misma hechura. 26 La altura del uno era de diez codos, y asimismo la del otro. 27 Puso estos querubines dentro de la casa en el lugar santísimo, los cuales extendían sus alas, de modo que el ala de uno tocaba una pared, y el ala del otro tocaba la otra pared, y las otras dos alas se tocaban la una a la otra en medio de la casa. 28 Y cubrió de oro los querubines. 29 Y esculpió todas las paredes de la casa alrededor de diversas figuras, de querubines, de palmeras y de botones de flores, por dentro y por fuera. 30 Y cubrió de oro el piso de la casa, por dentro y por fuera. 31 A la entrada del santuario hizo puertas de madera de olivo; y el umbral y los postes eran de cinco esquinas. 32 Las dos puertas eran de madera de olivo; y talló en ellas figuras de querubines, de palmeras y de botones de flores, y las cubrió de oro; cubrió también de oro los querubines y las palmeras.33 Igualmente hizo a la puerta del templo postes cuadrados de madera de olivo. 34 Pero las dos puertas eran de madera de ciprés; y las dos hojas de una puerta giraban, y las otras dos hojas de la otra puerta también giraban. 35 Y talló en ellas querubines y palmeras y botones de flores, y las cubrió de oro ajustado a las talladuras. 36 Y edificó el atrio interior de tres hileras de piedras labradas, y de una hilera de vigas de cedro. 37 En el cuarto año, en el mes de Zif, se echaron los cimientos de la casa de Jehová. 38 Y en el undécimo año, en el mes de Bul, que es el mes octavo, fue acabada la casa con todas sus dependencias, y con todo lo necesario. La edificó, pues, en siete años.


Si bien nuestro Padre es Quien dispone y sabe todas las cosas,

seamos útiles en Sus Manos, para Su Reino,

estemos como esos discípulos, gozosos de las tareas que se nos dan,

de predicar, de pertenecer a una Iglesia donde se predique Palabra de Dios… 

Porque… otros no lo oyeron…

 

Que nosotros en este tiempo podamos hablar para ser oídos, y servir para ser vistos.

Siempre para que otros se acerquen a Jesús, sean salvos, y Su Nombre sea exaltado.

¡Dios le bendiga!